Crean nuevo árbol de la vida

El nuevo árbol

El árbol d ella vida. Un árbol desde que floreció en la Tierra. Suena bien e interesante. Y eso fue lo que lograron investigadores de Temple University, que además se llevaron una sorpresa en su trabajo.

Encontraron que la vida se ha estado expandiendo a una tasa constante, “los nichos ecológicos de vida no se están llenando del todo ni están saturados”, dijo S. Blair Hedges, del grupo investigador.

La investigación parece un reto al punto de vista convencional de que la adaptación es la principal fuerza que mueve la diversificación de las especies y resalta la importancia de los eventos genéticos al azar y el aislamiento geográfico en la especiación, tomando alrededor de 2 millones de años en promedio para que una nueva escena aparezca en escena.

El estudio apareció online en Molecular Biology and Evolution.

El +árbol de la vida que construyeron toma la forma de una galaxia y contiene más de 50.000 especies en un tapete espiral a partir del origen de la vida.

Los investigadores ensamblaron datos de 2.274 estudios moleculares, 96% de ellos publicados en la última década. Construyeron nuevos algoritmos de computador y herramientas para sintetizar la enorme colección de la evolución de especies, produciendo el Time Tree of Life.

“Este hallazgo muestra que la especiación es más como un reloj de lo que se pensaba. En conjunto, indica que la especiación y diversificación son procesos separados de la adaptación, respondiendo más al aislamiento y el tiempo”, dijo.

La adaptación, aclaró, ocurre, no va contra Darwin, pero va contra la creencia popular de que la adaptación es la que conduce la especiación.

Los colibríes son expertos espadachines

Foto Wikipedia

Son tiernos, pequeños y ágiles. Los colibríes. Estas coloridas aves usan su pico largo para libar el néctar de las flores y… para algo más. Toda una sorpresa.

Un estudio aparecido el mes pasado en Behavioral Ecology revela que además emplean su largo pico para… pelear por pareja. Sí, pequeños espadachines.

Lo utilizan como espadas para mantener alejados de sus parejas otros machos, posibles rivales, lo que los convierte en el primer caso conocido de ave que usa su pico como un arma.

Desde Darwin se ha sabido que el pico de las aves es un ejemplo claro de adaptación a través de la selección natural, pero Alejandro Rico-Guevara, autor principal del nuevo estudio y profesor de la Universidad de Connecticut en Storrs dijo que “presentamos la primera evidencia de que los picos también están moldeando la selección sexual mediante el combate macho-macho”.

La investigación se realizó durante 4 años en Costa Rica, estudiando el ermitaño colilargo norteño (Phaetornis longirostris), una especie de Centro y Suramérica.

Al analizar los picos de los jóvenes y adultos, hallaron que el de los machos adultos eran más largos y afilados. Lo usaban como parte del ritual de cortejo compitiendo con sus rivales.

“Los machos con picos más largos y puntudos eran más exitosos en el dominio territorial”, escribieron los autores.

Tiernos, admirables y… combatientes.

Hallazgos curiosos de la ciencia

Mal sabor. Confrontar creencias moralmente aborrecibles deja, literalmente, un mal sabor en la boca. Los cristianos religiosos que escriben pasajes del Corán musulmán o de La Desilusión de Dios de Richard Dawkin calificaron una bebida de limón mucho más chocante luego de la prueba que antes de ella, reportaron científicos en el Journal of Experimental Social Psychology. Al leer la Biblia el efecto no se daba. A los participantes a los que se les permitió lavar sus manos luego de copiar los pasajes objetables no mostraron diferencia alguna en el gusto, indicando que el aseo físico restauraba simbólicamente la pureza espiritual. Curioso.

Tormentas perpetuas. Las emociones fuertes, experiencias a veces traumáticas y desagradables permanecen mucho tiempo en el cerebro como recuerdos que no se borran. Científicos de la Universidad de California en Berkeley pudieron explicar cómo duran tanto: el centro emocional del cerebro, la amígdala, induce al hipocampo –un gran centro de comunicación- a generar nuevas neuronas. En una situación de miedo, esas neuronas nuevas son activadas por la amígdala y pueden servir como piedra de impresión en la que los recuerdos traumáticos pueden ser impresos con firmeza. Es decir, las nuevas neuronas, hablando en términos evolutivos, probablemente le están ayudando a la persona a recordar el león que casi la mató. En la imagen se ven nuevas células nerviosas (verde) y un marcador neuronal (rojo) que señala células inmaduras. De azul, los astrocitos (células gliales con numerosas funciones). Bien curioso.

Darwin tenía razón. Un estudio publicado en Ecology letters entrega evidencia experimental sobre una asunción de la biología evolutiva aceptada desde que Charles Darwin la propuso en 1859 en El Origen de las Especies: la competencia es mayor entre especies más relacionadas o cercanas. Investigadores del Georgia Tech establecieron 165 microcosmos experimentales –ecosistemas simplificados de laboratorio. que contenían una o dos especies de protistas ciliados con tres variedades de presas de especies de bacterias. Cada semana documentaron la abundancia de cada especie en cada microcosmo y hallaron que luego de 10 semanas, todos los protistas albergados en soledad sobrevivieron, pero en más de la mitad de los escenarios con dos especies una de las especies había crecido para dominar la población, conduciendo a la otra a la extinción. La competencia era más feroz en esos microcosmos cuando las especies estaban más cercanamente relacionadas. Curioso.

Aprendizaje variable. Científicos del Columbia University Medical Center entregaron evidencias de que el número de células madre neurales del hipocampo, esa región responsable de la memoria, el aprendizaje y la emoción, puede no ser constante sino que varían debido a condiciones ambientales. Al comparar el hipocampo de ratones expuestos a un ambiente estimulante o a uno solitario y estresante, hallaron que las células madre del hipocampo de aquellos en soledad generaban más células neurales que los que estaban en un medio estimulante, cuyas células madre neurales se diferenciaban para producir solo neuronas. Durante el estrés o la carencia, el cerebro se prepara almacenando células madre neurales para satisfacer la demanda de un ambiente más estimulante, que se sabe induce la producción de más neuronas. Curioso.

Cuando atacan las hormigas

Las hormigas de los árboles viven generalmente en armonía con sus anfitriones arbóreos. Pero una nueva investigación sugiere que cuando se quedan sin espacio en sus árboles, se pueden convertir en destructoras de árboles vecinos.
La investigación, publicada en The American Naturalist, es la primer a documentar que las hormigas agujerean árboles vivos, y abre de nuevo una vieja discusión sobre la relación entre las hormigas y las plantas.
Las hormigas y ciertas especies de plantas y de árboles tienen relaciones cercanas. Myrmecophytes, también conocidas como plantas de las hormigas, tienen vástagos o raíces huecos que ocurren como parte normal de su desarrollo. Colonias de hormigas toman se instalan en estos huecos. Para proteger sus hogares, patrullan el área alrededor del árbol, matando a los insectos que desean comer las hojas y a otras plantas que pudieran competir por alimentos preciosos y la luz del sol. La relación es un mutualismo biológico clásico. Las hormigas consiguen un lugar agradable para vivir; los árboles consiguen la protección. Todos ganan.
Mientras investigaban las plantas de hormigas en la selva amazónica de Perú, Douglas Yu de la universidad de East Anglia y a Glenn Shepard de la universidad de Sao Paulo fueron advertidos por moradores locales de un fenómeno extraño. Habitantes locales les mostraron varios árboles no myrmecophyte con cicatrices en sus troncos y ramas. Cuando los científicos miraron, encontraron que las hormigas habían excavado los túneles en la madera viva.
Las “hormigas son notables ingenieras del ecosistema”, dijo David Edwards el autor líder del estudio, “pero éste es el primer ejemplo de hormigas que abren árboles para hacer su vivienda”.
Megan Frederickson, biólogo de Harvard y miembro del equipo de investigación, buscó y encontró en 1.000 kilómetros cuadrados de bosque numerosos árboles cavados por las hormigas, sugiriendo que el comportamiento no es infrecuente. Los árboles fueron encontrados solamente en los bordes de los llamados jardines del diablo áreas clareadas que hacen las hormigas alrededor de los árboles donde viven. Parece, los investigadores dicen, que cuando las colonias ocupan todo el espacio disponible en sus árboles, ramifican hacia fuera y tallan árboles vecinos.
El descubrimiento abre de nuevo un discusión que se suscitó entre Charles Darwin y sus contemporáneos sobre la relación entre las hormigas y las plantas. Darwin creía, como se comprobó luego que los espacios huecos en los árboles se daban como parte del desarrollo normal de la planta. Puesto que las hormigas no hicieron ningún daño a la planta, la relación se podría considerar un mutualismo. El botánico Richard Spruce disintió. Decía que las hormigas producían los agujeros y que los árboles necesitaban las hormigas “como un perro necesita las pulgas”. En su opinión, las hormigas están los parásitos.
Estudios en los años 60 le dieron la razón a Darwin. Pero este investigación, en la que se comprobó que las hormigas también pueden agujerear árboles, demuestra que Spruce no estaba tan mal después de todo.