La triste suerte del bulldog

Foto Wikipedia, Aobranc

Foto Wikipedia, Aobranc

Los problemas de salud del bulldog inglés son serios y lo peor es que poco se puede hacer.

Eso sugiere un estudio que analizó la diversidad genética de esos perros de rostro aplanado y piel doblada, rasgos que los hacen muy llamativos.

Esa falta de diversidad hace difícil mejorar su salud sin recurrir a alguna mezcla que permita compartir nuevos genes.

El bulldog inglés ha llegado a un punto en el que su popularidad no puede excusar los problemas de salud que sufre”, indicó el coautor Niels Pedersen, de la Universidad de California, en la Escuela de Medicina Veterinaria en Davis. Hay poco margen para maniobrar por la escasa diversidad genética, dijo.

Los rasgos que distinguen esta raza han surgido tras cientos de años de crianza, pero los cambios en sus rasgos han sido muy rápidos en décadas recientes dijo Pedersen. Han sido criados por rasgos que adora la gente: rostro aplanado, nariz pequeña, piel arrugada y una personalidad y apariencia como de niño.

El problema es que varios de esos rasgos le aportan una salud frágil. La estructura de la cabeza hace difícil jadear, lo que hace que se recaliente con facilidad en clima cálido y le sea difícil ejercitarse. La raza también está predispuesta a problemas esqueléticos que hace difícil que puedan concebir y dar a la luz de forma natural. Además la piel doblada lo hace proclive a dermatitis y ciertas dolencias oculares. Su genética favorece los desórdenes autoinmunes.

El estudio se hizo con 102 bulldogs, confirmándose la escasa diversidad genética dada la selección tan específica en aquellos rasgos. Esa pérdida de diversidad genética es alta en una región del genoma que regula la respuesta inmunitaria. Y para acabar de ajustar,los esfuerzos actuales de los criadores para darles un cuerpo más compacto podría reducir más esa diversidad.

Una manera de reducir los problemas de salud es cruzarlos con otras razas, como hacen algunos ya en Estados Unidos, cruzándolo con el Olde English Bulldogge (el antiguo bulldog inglés) para crear el Bulldog Continental.

El artículo apareció en Canine Genetics and Epidemiology.

Las plantas que más duran

La fragrancia de las plantas y el color de las plantas en macetas podrían durar más gracias a investigaciones del Agricultural Research Services realizados por el fisiólogo de plantas Cai-Zhong Jiang.
Sus investigaciones podrían ayudar a extender la vida de las flores en jarrones y la de aquellas sembradas en materas.
Jiang trabaja en la Crops Pathology and Genetics Research Unit en Davis, California y colabora con científicos de la Universidad de California en Davis y varios más.
¿Cómo es el asunto? En estudios en desarrollo, Jiang y su colega Michael Reid han demostrado que rociando bajas concentraciones de un compuesto conocido como thidiazuron (TDZ) se obtienen resultados sorprendentes en extender la vida de hojas y flores de plantas en macetas.
Por ejemplo, en ensayos con plantas de invernadero, ciclamen, las plantas tratadas con aquella sustancia tenían una vida más larga que las que no recibían el TDZ , dijo Jiang. Además, las hojas duraban más con su color amarillo y tardaban más en caerse.
TDZ, una versión sintética de un compuesto vegeta de origen natural conocido como una citocinina no es nueva, pero los estudios preliminares con tres flores cortadas, reportados por Reid y sus colaboradores en 2000, fueron los primeros en demostrar el valor de TDZ para especies comerciales de floricultura, en ese caso la astroemeria. Los experimentos realizados son los primeros en mostrar los efectos TDZ en la duración de la hoja y la flor de plantas en macetas.
Los hallazgos del grupo han sido reportados en Postharvest Biology este año y en Acta Horticulturae en 2009.
Foto de planta ciclamen, cortesía Jiang