Aire sucio y ruido llevan a la hipertensión

Contaminación y ruido vehicular: puerta a la hipertensión. Foto Wikipedia

Contaminación y ruido vehicular: puerta a la hipertensión. Foto Wikipedia

De una forma o de otra, sin que se perciba, el aire contaminado enferma y… mata. Una nueva evidencia llega de un estudio en el European Heart Journal: la exposición de largo tiempo a esa clase de aire parece vinculada a una mayor incidencia de presión arterial alta.

Y ya sabemos lo que esta puede desencadenar en el organismo: es el factor de riesgo más alto para enfermedad y muerte.

El estudio analizó la calidad del aire como el ruido por el tráfico con un seguimiento a 41 000 personas en 5 países europeos durante 5 a 9 años.

Se encontró que entre los adultos más de una persona entre 100 del mismo grupo de edad viviendo en las áreas más contaminadas de las ciudades desarrollarían hipertensión en comparación con quienes residían en las zonas menos contaminadas. Un efecto similar al de tener sobrepeso con un índice de masa corporal de 25-30 comparado con un peso normal e índice de 18,5-25.

Como dato interesante se encontró que el ruido por el tráfico también está relacionado con un aumento en la hipertensión.

Cada factor fue analizado de manera independiente.

La asociación del aire contaminado con la hipertensión permanecía aún cuando la exposición al ruido del tráfico se consideraba.

El estudio cobijó 41 072 personas de Noruega, Suecia, Dinamarca, Alemania y España.

Al comienzo del estudio ninguno tenía hipertensión, pero durante el seguimiento, 6207 reportaron haberla desarrollado.

Entre 2008 y 2011 los investigadores midieron la polución del aire en 3 periodos de 2 semanas separados. Usaron filtros para capturar información sobre la concentración del material particulado de distintos tamaños en distintos sitios. También se estudiaron los óxidos de nitrógeno.

Se encontró que por cada 5 microgramos por metro cúbico de PM 2,5 el riesgo de hipertensión aumentaba 1/5 en personas en las áreas más contaminadas. Y mayores concentraciones de hollín también aumentaban el riesgo.

En cuanto al ruido se encontró que las personas que residían en calles ruidosas, con un promedio nocturno de 50 decibeles, tenían 6% de más riesgo de desarrollar hipertensión que en vecindarios con 40 decibeles.

Mis 10 noticias científicas de la semana (26-1)

1. Donde se bañaban los marcianos

Hubo ríos en Marte. Aunque se ha comprobado la existencia de agua y un pasado más mojado, falta información sobre la forma como corrió o estuvo contenido el líquido. Un análisis de imágenes del robot Curiosity muestra con claridad la existencia de piedras redondeadas que revelan que allí hubo un río en un pasado lejano. La cámara en estéreo del explorador tomó fotos de una zona densa en esas piedras, reunidas como en un muro de concreto, un área de unos 180 por 40 centímetros. Cuando las rocas son moldeadas por el viento se vuelven angulares y ásperas, pero estas son redondas dijeron los investigadores que publicaron sus análisis en Science.

2. Solo de paseo

Aunque causó cierto temor en personas, el viernes a las 315:59 hora colombiana pasó a 5,8 millones de kilómetros de la Tierra el asteroide 1998 QE2, de 1.700 metros de longitud, la mayor aproximación en los próximos dos siglos. Lo interesante es que muchos grandes telescopios estuvieron enfocados en él con el fin de allegar la mayor cantidad de información sobre las características de su superficie, rotación y forma. El cuerpo no supone peligro alguno para el planeta.

3. Hasta que se blindaron las tortugas

Mediante el estudio de un fósil de reptil hallado en Sudáfrica, Eunotosaurus, que vivió hace 260 millones de años se llenó un vacío de unos 50 millones de años, permitiendo ver cómo fue que las tortugas obtuvieron su caparazón, la que está compuesta de unos 50 huesos, siendo los únicos animales que las desarrollan a partir de sus costillas y vértebras. El Eunotosaurus tenía 9 costillas y carecía de los músculos intercostales entre estas. De vuelta al pasado.

4. Un mundo achicharrado

Comenzaron a aparecer en la zona este de Estados Unidos millones de chicharras Magicicada luego de permanecer más de 17 años metidas bajo la tierra. Durante unas pocas semanas cantan con su sonido característico, se aparean y mueren. La nueva generación aparecerá en 17 años. Se trata del género de insectos con el ciclo de vida más largo y que ha confundido a los científicos durante siglos, por lo que en esta ocasión muchos están presentes siguiéndoles el paso. De las miles de especies de chicharras del mundo, solo 7 en el este de Estados Unidos tienen tan prolongado periodo de vida. Alcanzando una densidad de hasta 350 por metro cuadrado, pueden cantar a 95 decibeles.

5. Y estas son las vencedoras

Como lo hace desde hace 6 años, el Instituto Internacional para la Investigación de Especies de la Universidad de Arizona publicó la lista de las 10 más llamativas nombradas en 2012, escogidas por un grupo de taxónomos que analizan sus características, hábitat y hasta su cercanía a los humanos. Se destacan en la lista una cucaracha fluorescente de Ecuador, una violeta enana de Perú, una esponja marina con forma de lira y un mico del Congo con ojos parecidos a los de los humanos. Un suceso que recuerda la importancia de todas las formas vivas. Hasta hoy se han clasificado cerca de 1.960.000 especies en el planeta.

6. Egipcio abusador

Un niño de 2 a 3 años hallado en un cementerio en el oasis Dakhleh en Egipto es quizás el caso más antiguo de abuso infantil. El esqueleto presenta múltiples fracturas de distintos momentos de su corta vida, según el estudio aparecido en el International Journal of Paleopathology. Vivió hacia los años 50 a 450 después de Cristo, en el periodo romano-cristiano. Tantas fracturas no se explcian de otra manera. Una de ellas, en la clavícula, posiblemente fue la que le provocó la muerte.

7. Para pelear junto con la piel

La Food and Drug Administration de Estados Unidos aprobó una nueva droga de primera clase para controlar el crecimiento de melanoma, mortal tumor de la piel. Se trata de una medicina que inhibe una proteína, MEK. La FDA aprobó el medicamento Mekinist para usar en melanomas avanzados con mutaciones específicas. Además aprobó Tafinlar para formas mutantes de la proteína BRAF causantes de cáncer. Otra herramienta más.

8. Se nos creció la parentela

Datos del Wide-field Infrared Survey Explorer (Wise) de la Nasa, permitió mejorar el árbol familiar de asteroides residentes en el cinturón principal entre las órbitas de Marte y Júpiter, donde habitan al menos 600.000 cuerpos de esa clase de todos los tamaños. Se logró la identificación de 28 nuevas familias. Se pudo con los datos, además, colocar por primera vez en familias miles de asteroides no vistos o no categorizados antes. Todo un suceso astronómico.

9. ¿Que no es peligrosa?

Ahora que se habla de una misión de intrépidos tripulantes hacia Marte para vivir y morir allí, la Nasa reveló un estudio de la radiación en el planeta rojo de acuerdo con datos proporcionados por el robot Curiosity: si se usan los actuales sistemas de propulsión, la radiación excedería de lejos los límites establecidos por la agencia para un viaje seguro. El estudio fue publicado en Science y sugiere que se requieren más desarrollos para proteger los astronautas.

10. Yo estudio si me dejan los genes

Factores genéticos podrían tener una pequeñísima influencia en cuánta educación escolar recibiría una persona según sugiere un nuevo estudio que, sin embargo, insiste en que no se debe atribuir a los genes un determinismo cultural ni socioeconómico. El estudio publicado en Science por un grupo de más de 200 investigadores marca lo que podría ser la primera vez que factores genéticos han sido asociados con un rasgo social, según Richard Ebstein, genetista de National University of Singapore. “Les dice a los científicos sociales que algunas de las cosas que han estado estudiando que hacen la diferencia entre la muerte y la vida tienen base genética”.

El animal más bulloso del mundo mide 2 mm

Hay grillos que hacen una bulla horrible. También chicharras. ¿Quién se aguanta un perro ladrando por horas? ¿Qué tal los loros y guacamayas? Animales que hace bulla los hay. Y muchos, como elefantes y ballenas.

Pero ¿cuál es el animal más bulloso de todos? No crea que alguno de los citados lo es. No. El animal más bulloso del planeta mide apenas, atérrese, 2 milímetros.

Sí. Se trata de Micronecta scholtzi, un insecto acuático, llamado también el pene cantor.

El sonido que emite alcanza los 99,2 decibeles, como escuchar una orquesta en primera fila.

La frecuencia del sonido, de unos 10 kHz está dentro del rango audible para los humanos. JamesWindmill, de la University of Strathclyde explica que pese a que puede ser percibido por los humanos, un 99 por ciento del sonido se pierde al pasar del agua al aire.

La ballena azul alcanza 188 decibeles en su canto y el elefante117, pero este insecto de río no mide tanto, por lo que en proporción al tamaño es el más bulloso del planeta, según el estudio publicado en Plos One.

Los machos de M. scholtzi cantan tan alto al competir por acceso a hembras.

Muchos insectos no cantan tan alto para llamar las hembras para no ser víctimas de depredadores, pero este no parece tener depredadores que se guíen por el sonido.

El ruido lo producen al frotar dos partes del cuerpo, un proceso llamado estridulación. El área del cuerpo usada es de solo 50 micrómetros, el ancho de un cabello humano. Con eso es suficiente para tal escándalo.

Menos mal vive en los ríos.

El pájaro que no se escuchaba

Ruido. El ruido enloquece, no es un misterio. Altera los nervios. ¡Será igual con todas las especies? Difícil preguntarles, pero estudiantes de Biología y Medicina Veterinaria de la Universidad Nacional de Bogotá hicieron un estudio interesante.
Estudiaron pájaros copetones, una especie común en esa ciudad, caracterizada por marcar muy bien su territorio. Compararon entonces el canto de las aves en dos zonas de la universidad, una con ruido por encima de los 70 decibeles y otra con un promedio de 30.
El trabajo consistió en grabarlos casi un mes, los días hábiles de la semana, los de mayor cantidad de ruido. Obtuvieron 14 cantos que les permitieron un análisis comparativo.
En la primera y segunda fase del canto se presenta mayor variación: disminuyeron en los pájaros expuestos a mayor ruido. Se pierde una de las dos notas. “Es como si redujeran el número de sílabas usadas”, según Laura Ramírez, una de las investigadoras.
El estudio pone una vez más al descubierto la relación fauna-contaminación, en este caso auditiva. ¿Podrá afectarse la reproducción por el cambio en su trinar, que es su medio de comunicación?
La hembra por ejemplo, dijo Ramírez, si no entiende lo que canta el macho, se abstiene de copular, lo que afectaría la población de la especie.
Podría ser, además, que a largo plazo el ruido pudiera hacerles perder la capacidad de escuchar su propia voz: el canto.
En la foto, la investigadora y una de las aves en la imagen en el computador.