Burros cuentan su origen campesino

Las sociedades pastoriles que se tenían que mover y reclutar animales para sobrevivir fueron determinantes en el proceso.
Sucedió en el duro paisaje desértico del norte de África hace más de 5.00 años, de acuerdo con un equipo de científicos que reportó sus hallazgos en Proceedings of theRoyal Society B.
Los burros no fueron el producto de monarcas tratando de establecer sus reinos.
La gente de aquel entonces era muy innovadora, en opinión de Connie Mulligan, profesora de Antropología en la Universidad de Florida.
Mediante el análisis exhaustivo de ADN mitocondrial de animales actuales e históricos los científicos determinaron que el asno salvaje africano, que está vivo aún y en peligro crítico de extinción, es el ancestro vivo del burro.
Una subespecie llamada asno salvaje de Nubia, que se cree se extinguió el siglo pasado, es también un ancestro directo y puede aún estar vivo.
Los ancestros eran vitales para recoger agua, mover los hogares por el desierto y crear las rutas comerciales entre el antiguo Egipto y los sumerios.