Luego de 55 años ciego… ¡recuperó la visión!

Nunca es tarde o… más vale tarde que nunca.

Luego de permanecer ciego de un ojo durante 55 años, un hombre recuperó la visión.

De niño, fue golpeado en el ojo por una piedra y el desprendimiento de retina lo dejó ciego. Pese a una cirugía para remover cataratas cuando tenía 23 años, que le restauró la percepción de la luz temporalmente, quedó ciego del todo en ese ojo.

Los médicos del The New York Eye and Ear Infirmary reportaron en el Journal of Medical Case Reports que este paciente recuperó la visión tras 55 años.

Aunque es inusual que una retina se desprenda, algunas causas pueden ser una lesión de la cabeza, miopía o diabetes. Si la retina permanece desprendida por mucho tiempo, los cambios degenerativos significan que es casi imposible restaurar la vista aunque la retina sea pegada de nuevo.

Cuando el paciente llegó al hospital quejándose por dolor, se le encontró hifema, glaucoma neovascular, presión intraocular alta y desprendimiento de retina. El primer procedimiento fue tratarle la presión para aliviarle el dolor.

Una vez se estabilizó la presión del ojo, trataron el glaucoma neovascular con una terapia de anticuerpos monoclonales y encontraron que contra todos los pronósticos, el paciente obtuvo una percepción de luz. Animados por los resultados, decidieron tratar de pegar la retina. Tras la cirugía, el hombre recobró su visión al extremo de que podía contar dedos a una distancia de 5 metros.

Un año después, requirió otra operación de retina dado que las cicatrices dentro del ojo estaban forzando el desprendimiento de partes de la retina. La cirugía también fue un éxito.

Para el doctor Olusola Olawoye “este es el primer caso hasta donde conocemos de uan recuperación visual en un paciente con prolongado desprendimiento de retina por trauma y tiene implicaciones para restaurar la visión en otros pacientes, en especial en el contexto de la investigación de células madre en células progenitoras de la retina que pueden ser trasplantadas en retinas enfermas para restaurar la visión”.

Increíble.

Pica que pica, duele que duele

Cosas que desesperan: una picazón en un punto de la piel difícil de alcanzar. Y aunque renegamos y lo aceptamos, pocas veces nos preguntamos: ¿por qué nos pica? Entonces nos rascamos, como lo hacen perros y gatos, como se ve en monos y grandes simios.

Paradójico: uno sí se pregunta, aunque con seguridad de presenta menos veces: me duele, ¿por qué me duele? ¿Qué me causa ese dolor?

Atérrense: un nuevo estudio ofrece apoyo adicional al número creciente de evidencias que sugieren que las señales químicas que nos hacen rascarnos son las mismas señales que nos hacen brincar por el dolor.

Las interacciones entre picazón y dolor no se comprenden bien, según Diana Bautista, profesora de biología celular y molecular de la Universidad de California en Berkeley. La piel contiene ciertas células nerviosas que responden sólo a la picazón y otras que sólo lo hacen con el dolor. Otras responden a los dos y se sabe que ciertas sustancias provocan tanto picazón como dolor.

Si picazón y dolor están muy relacionados, las implicaciones serían altas. Si ambos se valen de las mismas moléculas para comunicarse con el cerebro, las drogas que se desarrollan para aliviar el dolor serían útiles para la picazón difícil de tratar.

“Algunos tipos de picazón responden a los antihistamínicos, pero la mayoría, especialmente la picazón asociada a enfermedades crónicas de hígado y riñón, diabetes y cáncer, no lo hacen”, dijo.

Incluso la picazón alérgica a veces no responde a los antihistamínicos. “Hemos visto que una droga desarrollada para el dolor también bloquea algunos tipos de picazón independiente de las histaminas”.

Sólo del 5 al 20% de los nervios sensoriales de la piel son sensibles a la picazón y un grupo de ellos tienen receptores de histamina que pueden ser bloqueados por antihistaminas para detener la picazón. Pero tanto la cloroquina y la picapica (Stizolobium pruriens) provocan una picazón de histamina independiente, como los compuestos del opio, la inflamación por el asma y las alergias, y el eccema. Son prácticamente intratables.

Ojo: ¿producen derrames las gaseosas dietéticas?

Las gaseosas dietéticas no serían tan saludables después de todo. Se les han hecho reparos porque han sido vinculadas en el pasado a un mayor riesgo de diabetes y de contribuir al desarrollo del síndrome metabólico.

Ahora, en la Conferencia Internacional de Derrames en Los Ángeles, la semana pasada la investigadora Hannah Gardener reveló una asociación entre las gaseosas dietéticas y el riesgo vascular.

Gardener es epidemióloga de la Escuela de Medicina de la Universidad de Miami en Florida.

“Quienes consumen estas bebidas todos los días experimentan un riesgo 61 por ciento mayor de eventos vasculares que aquellos que no beben gaseosa alguna”, dijo.

Lo que es peor, el riesgo persiste luego de controlar el síndrome metabólico, la enfermedad vascular periférica y la historia de problemas cardiacos de las personas.

“Este es el primer reporte de esta asociación”, dijo Larry Goldstein, vocero de la American Stroke Association. “Pienso que siempre es bueno tomar las cosas con moderación. La gente debería mirar esta información y considerarla en el contexto de otros factores de riesgo”.

Los investigadores trabajaron con más de 2.500 personas del estudio multiétnico del norte de Manhattan. Se les preguntaba cuánta gaseosa dietética bebían.

Durante un promedio de 9,3 años, ocurrieron 559 eventos vasculares, incluyendo derrames isquémicos y hemorrágicos.

Se observó también un incremento significativo en el riesgo de eventos vasculares entre quienes consumieron la gaseosa de manera moderada o a diario.

Es la primera vez que se vinculan las gaseosas dietéticas con el riesgo vascular.

“Es un estudio observacional y no prospectivo”, dijo Goldstein, del Duke Stroke Center en Durham. “Es una asociación y no una relación causal comprobada.

La investigación reconoce que se requieren estudios adicionales. Los mecanismos detrás de esta asociación no son aún conocidos.

Para Steven Greenberg, de Harvard medical School en Boston, las personas deberían centrarse en una dieta saludable y en el ejercicio continuo.

¿Será que nos ponemos a comer anaranjado?

Vivir más, ¿pero gracias a qué? Y vivir más a pesar de qué.

Pareciera existir una razón más para comer vegetales, incluidos los amarillos y anaran jados.

Un estudio con adultos halló que aquellos con altas concentraciones de suero alfa-caroteno en su sangre tenían más probabilidades de vivir más que aquellos que tenían niveles bajo.

Las investigaciones sobre los carotenoides, fitoquímicos que incluyen también el beta-caroteno, el licopeno y otros, han arrojado resultados mixtos. El entusiasmo por la capacidad de los beta-carotenos para combatir enfermedades se vino abajo luego de años de estudios que fallaron en demostrar que los suplementos reducían el riesgo de cáncer, enfermedades cardiovasculares y la diabetes tipo 2, enfermedades todas ligadas al daño de los radicales libres, que los antioxidantes como los carotenoides, se creía, ayudaban a neutralizar.

Pese a ello, el consumo elevado de frutas y vegetales (a menudo ricos en carotenoides) continúa siendo ligado a una vida más larga y saludable, incluso a pesar de factores asociados con el estilo de vida.

Durante 13,9 años en promedio se hizo seguimiento a 15.318 adultos en Estados Unidos, midiéndoles el suero alfa-caroteno en la sangre, para ver cuáles habían muerto a diciembre 31 de 2006.

Tras controlar factores asociados con el estilo de vida, la salud y la demografía, se encontró que la concentración de alfa-carotenos estaba inversamente asociada con el riesgo de muerte, según el estudio liderado por Chaoyang Li, de la Office of Surveillance, Epidemiology and Laboratory Services at the Centers for Disease Control and Prevention.

Las mujeres tendían a tener unas concentraciones del nutriente algo más elevadas que las de los hombres (5,31 miligramos frente a 4,22).

El grupo halló una fuerte correlación entre los niveles altos del alfa-caroteno y el menor riesgo de muerte por diabetes, cánceres del tracto respiratorio superior y el tracto digestivo superior, así como una más baja enfermedad respiratoria.

El estudio será publicado en la edición de marzo de Archives of Internal Medicne.

¿A comer zanahoria?

La cintura es la que mata

Si cree que unos kilos de más no hacen nada, está bien. Pero ojo con la cintura: su circunferencia representa un riesgo mayor de muerte que otra causa, según un reporte en Archives of Internal Medicine.
Tener una gran cintura ha sido asociado a inflamación, resistencia a la insulina, diabetes 2, niveles anormales de colesterol y enfermedad del corazón.
Esto puede deberse a que la circunferencia de la cintura está estrechamente relacionada con el tejido adiposo en la región que rodea los órganos en el abdomen, que es más peligrosa que la grasa bajo la piel.
En el estudio de Eric Jacobs una gran cintura de 120 centímetros o más en hombres y 110 en mujeres, fueron asociados a un riesgo dos veces mayor de muerte durante el tiempo que duró el estudio, 9 años.
Una cintura mayor estuvo vinculada con un mayor riesgo de muerte en todas las categorías del índice de Masa Corporal, incluyendo el peso normal, sobrepeso y obesidad.
No está clara la relación entre la mortalidad de mujeres con bajo índice.
Cuide la barriga, que se lo puede llevar.

Descifrando un enredo de insulina y diabetes

Diabetes. Los científicos quedaron a unos pocos pasos de entender cuáles proteínas ayudan a controlar el azúcar en la sangre o glucosa durante y después del ejercicio, lo que podría derivar en nuevas terapias basadas en drogas o ejercicios más efectivos para prevenir la diabetes tipo 2 y otros problemas asociados con el azúcar en la sangre.
La resistencia a la insulina se da cuando la insulina que produce el cuerpo no estimula adecuadamente el transporte de la glucosa a las células para suministrarles energía. Demasiada glucosa en la corriente sanguínea puede provocar distintos problemas médicos, como la diabetes, según Gregory Cartee, profesor de la Escuela de Kinesiología de la Universidad de Michigan.
La insulina y las contracciones musculares son dos de los más importantes estímulos para incrementar el transporte de glucosa hacia las células de los músculos. Estas la utilizan para energía, pero nos científicos no saben con claridad cómo se da este proceso.
Cartee y su colega Katsuhiko Funai estudiaron cómo dos proteínas que se cree son importantes en estimular el transporte de la glucosa reaccionan a dos enzimas también relacionadas con ese transporte.
Encontraron que la proteína TBC1D1 era más importante para el transporte estimulado por el ejercicio, con lo cual se espera desarrollar que funcione mejor en las personas con resistencia a la insulina, un mal que afecta a millones de personas.
“Casi todas las personas con diabetes tipo 2 presentan resistencia a la insulina. Y aunque esto no causa diabetes por sí solo, es un componente esencial que contribuye a la diabetes tipo 2″, explicó Cartee. Y así no sean diabéticos, esa resistencia causa distintos problemas médicos.
En el largo plazo, quienes son resistentes a la insulina o cuyos músculos no responden normalmente a la insulina, es más probable que contraigan diabetes tipo 2.

Diez razones de peso

Ejercicio. Nadie niega que hacer ejercicio es saludable, aunque a la hroa de la verdad, muchos se aguanten las ganas de hacerlo. O vayan en contravía de lo que piensan.
Los médicos del Hospital Metodista en Houston se reunieron para establecer las 10 razones por las que una persona debería hacer ejercicio. Este es el top ten.
1. Ayuda a mantener las arterias flexibles y maleables, lo que previene las enfermedades del corazón.
2. Si se tiene el síndrome metabólico, perder tan poco como el 6,5 por ciento del peso corporal deriva en una reducción sustancial de la presión sanguínea, la glucosa, los triglicéridos y el colesterol total, factores incidentes en la enfermedad del corazón.
3. Previene el crecimiento de grasa alrededor de la cintura, que es una grasa molesta y dinámica que contribuye activamente con la diabetes, la pérdida de visión y la amputación de extremidades.
4. La grasa en el abdomen está asociada con la inflamación que conduce a daño en los vasos sanguíneos, a enfermedades del corazón y del hígado y al Alzheimer.
5. El ejercicio mejora el ánimo y el buen genio, lo que incrementa los niveles de serotonina en el cerebro.
6. El ejercicio puede ser una actividad social, lo que se relaciona con una sensación más alta de felicidad.
7. El fortalecimiento mejora la firmeza de los huesos y previene la osteoporosis.
8. El fortalecimiento y la flexibilidad ayuda a prevenir lesiones causasas por las actividades diarias, como levantar objetos o saltar sobre los charcos.
9. Los participantes en deportes de conjuntos como fútbol, baloncesto o voleiplaya mejoran la coordinación mano-ojo y los reflejos.
10. El ejercicio tonifica los músculos y hace que la persona sea más ágil y ligera.

El cáncer a un paso

¡Qué avance! ¿Ha oído hablar de los miRNA serosos? No aparecen todos los días en las revistas de las estrellas de televisión. Pero Chen-Yu Zhang y colegas acaban de hacer un importante descubrimiento:
Pueden ser marcadores en la sangre para detectar el cáncer y la diabetes con solo un examen sanguíneo, sin necesidad de procedimientos invasivos. De confirmarse, será todo un hito en la medicina. El informe fue presentado en Cell Research.
Esos elementos son una clase de pequeños trozos naturales de ARN que no codifican, que han sido ligados con el desarrollo del cáncer. Estudios recientes que reportaban la presencia de esos miRNA (por su sigla en inglés-microRNA) como marcadores biológicos del cáncer, no pudieron ser corroborados por la contaminación presente en las pruebas.
Ahora se logró.

Un paso por los diabéticos

Estructura de la insulina

Las cosas que se ven: Un grupo de investigadores transformó células comunes en células productoras de insulina en un ratón, que mejoró sus síntomas de diabetes. Un logro que implica un paso firme en el campo de la medicina regenerativa.
La técnica, reprogramación directa, evita tener que emplear células madre, que son las células maestras del cuerpo que hasta ahora resultaban indispensables en la creación de tejidos y órganos, por decirlo coloquialmente, a la medida.
Este mismo procedimiento es en teoría posible usando abundante cantidad de células humanas, como las hepáticas, cutáneas o grasas, según el equipo de Douglas Melton, de la Escuela de Medicina de Harvard y el Hospital de Niños de Boston.
El año pasado, se había descubierto cómo reprogramar células cutáneas llevándolas a un estado similar al embrionario. Estas células pluripotentes inducidas pueden ser usadas para estudiar las enfermedades y algún día podrían utilizarse para la realización de trasplantes diseñados a medida.
Pero ahora Melton y su equipo saltaron ambos pasos, usando el conocimiento obtenido en esos estudios previos. “Lo que esto demuestra es que se puede ir directamente desde un tipo de célula adulta a otro, son retroceder al inicio”, explicó Melton.
En un artículo publicado en Nature, los autores señalaron que habían probado el procedimiento en un ratón vivo y no en tubos de ensayo de laboratorio.

Una buena dosis de saliva

El cuento sí lo había escuchado, pero no en personas. Hágase lamer la herida de un perro, escuché alguna vez que alguien le recomendaba a una persona con un herido.
Pues bien, un reporte de investigadores holandeses publicado online en The Faseb Journal identifica un compuesto en la saliva humana que acelera el cierre de las heridas, una investigación que otorga alguna esperanza a quienes padecen heridas crónicas, por diabetes y otras afecciones, así como por quemadas y cortes traumáticos.
Se encontró que la histatina, una pequeña proteína que se creía solo servía para aniquilar bacterias es la responsable de sanar las heridas.
Como el compuesto puede ser producido masivamente, podría llegar a ser tan usado como los antibióticos en crema o el alcohol.
“Esperamos que nuestro hallazgo sea benéfico para la gente que sufre con heridas que no sellan”, dijo Menno Oudhoff, primer investigador.