¡Una bacteria con 100 millones de años!

Convivieron con los dinosaurios. Sí, puede suponerse. Bueno, al menos vivieron en el mismo tiempo.

Son los organismos más viejos del planeta. Unas bacterias que viven en el fondo del mar Ártico tienen 100 millones de años. Podrían ser más longevas: aquel es el periodo de hibernación, de acuerdo con un estudio de Casey Hubert, de la Universidad de Newcastle y el Grupo de Geociencias, presentado en el encuentro de la Society for General Microbiology, citado por New Scientist.

Los científicos se encontraron tal sorpresa cuando estudiaban la actividad biológica en muestras sedimentarias del fondo del mar en la isla noruega de Svalbard.

El grupo esperaba hallar organismos que florecían en el frío, pero que morían ante las altas temperaturas.

A los 20 grados, había algo de actividad microbial en los sedimentos, viéndose un segundo pico de actividad cuando la temperatura llegaba a los 55 grados.

¿Qué era aquello? Una especie de microbios amantes de las altas temperaturas, termófilos, atrapados en sedimentos como esporas que sólo germinaban cuando la temperatura se acercaba a los 50 grados.

¿Andan esos organismos, como el famoso banco, en el lugar equivocado? Si sólo se desarrollan en el calor, ¿qué diablos hacen en el piso del congelado Ártico?

Hubert especula que las corrientes se encargaron de transportar estas bacterias de su nicho caliente al frío Ártico, donde permanecían dormitantes.

El sedimento las entierra, hasta que la temperatura sube lo suficiente para germinar, lo que puede tomar más de 100 millones de años. Las esporas se mantienen viables durante millones, por lo que pueden soportar el largo periodo de enterramiento. Foto en el Ártico.