En defensa de los gatos

El instinto puede más que otra cosa. Aunque los gatos sean bien tenidos y alimentados, si se les da la oportunidad, demuestran lo que son: unos grandes cazadores.

En ciudades como Medellín tienen poco dónde demostrar sus habilidades, fuera de que permanecen en casas y apartamentos. Pero en el campo es diferente.

En 80Beats, blog en Discover, su autor trajo en recientes días unos datos sobre lo que puede ser una de las mayores amenazas para los pájaros en E. U.

El 47% de los pájaros moriría por ataques de gatos, aunque la depredación es responsable del 79% de todas las muertes violentas de aves en áreas urbanas, esto basándose en un estudio de mayo pasado en el Journal of Ornithology.

Para el autor, matan más que las turbinas de viento, pero mucho menos que el principal causante de muertes en pájaros: los edificios, que supone uno son una gran causa de muerte aviar en Medellín también y en grandes ciudades con grandes edificios y ventanales.

¿Sí será así? Para algunos comentaristas en el blog, no son del todo ciertas esas cifras, pues creen que los autores del estudio citan un número bajo de casos, 33, y de 19 asignables a depredación, 9 son atribuidos a gatos, eso da un 47% así; pero se analizan 33 casos, lo que indicaría que los gatos sólo responden por el 27%; de los 33, 14 se atribuyen a depredación pero sin autor conocido.

¿Manipulación de cifras? Un debate interesante. Lo cierto es que los tiernos y simpáticos gatos son grandes cazadores, de una agilidad sorprendente y una alta efectividad.

Acaban lo que les pongan

Hay ciertas edificaciones que lucen mal, deterioradas, descoloridas, que parecen más viejas de lo que son. Ha sido común asumir que el clima y la polución son los factores incidentes. Y es verdad, pero… parcialmente.
Hay otros invitados escondidos: las bacterias. Sí, ellas son responsables también del envejecimiento de edificios y monumentos, un proceso conocido como biodeterioro en el que los organismos cambian las propiedades de los materiales a través de sus actividades vitales.
Leonila Laiz, del Instituto para los Recursos Naturales y Agrobiología en Sevilla, España, y colegas, aislaron cinco nuevas cepas de bacterias que degradan las edificaciones viejas, un trabajo publicado en el journal Naturwissenschaften.
En la última década, microbiólogos y conservacionistas han estudiado la colonización microbial y el biodeterioro de pinturas murales en antiguos monumentos y los muros emplastados de las iglesias. Una familia específica de bacterias, la rubrobacteria, se encuentra con frecuencia en los monumentos y se cree que es responsable de la decoloración. Hasta ahroa, sólo se han identificado tres especies de rubrobacteria y las tres prosperan en ambientes de 45 a 80 grados centígrados (termofílicas).
En la foto se ve una cepa de la rubrobacteria.