Médicos recetan más placebos de lo creído

Para que el paciente se contente o porque nada más parece aliviarlo. De pronto por algo de negligencia. El caso es que se acostumbra.

Una encuesta reciente, conducida por el profesor Amir Raz en McGill, encontró que uno de cada cinco entrevistados, médicos y psiquiatras en escuelas médicas canadienses, han suministrado o prescrito placebos. Es más: una proporción aún mayor de psiquiatras (más de 35%) reportó prescribir dosis subterapeúticas de medicamentos, o sea dosis por debajo, muchas veces muy por debajo del nivel terapéutico mínimo recomendado, para tratar sus pacientes.

La encuesta mostró que prescribir pseudoplacebos, o sea tratamientos activos en principio, pero que es improbable que sean efectivos apra la condición tratada, como utilizar vitaminas para el insomnio crónico, es una conducta más diseminada de lo que podría pensarse.

Para Raz y sus colegas, quizás eso podría indicar que los médicos han demostrado estar más preparados para prescribir materiales bioquímicamente activos aunque a dosis menores a las realmente efectivas.

La encuesta, que también buscaba conocer actitudes hacia los placebos, halló que la mayoría de los psiquiatras que la respondieron (más del 60%) creen que estos tienen efecto terapéutico. Es la proporción más alta entre otros grupos médicos.

“Los psiquiatras parecen colocar más valor en el campo de influencia de los placebos sobre la mente y el cuerpo”, consideró Raz. Apenas 2% de ellos creen que no tienen beneficio clínico alguno.

“Mientras la mayoría de los médicos aprecia probablemente los méritos clínicos de los placebos, las guías limitadas y el conocimiento científico, así como las consideraciones éticas, impiden una discusión más abierta sobre la mejor manera para reintroducir el tema en el ambiente médico”, opinó.