Spirit se enterró

Se le acabó el impulso. Spirit, uno de los dos robots que han pasado seis años recorriendo la superficie de Marte, encalló. No se puede mover. Pero no ha muerto, según la Nasa: continuará su misión, quieto como una roca, realizando otras clases de mediciones.
Los esfuerzos por liberarlo de las arenas en las que cayó en abril pasado tras cruzar una superficie rugosa y llegar a un punto arenoso, han resultado infructuosos. Funcionan cinco de sus seis ruedas, pero no ha logrado salir. Un problema adicional es que se acerca el invierno marciano, por lo que los paneles solares recibirán menor energía. Los esfuerzos se dirigirán mejor a orientarlo en el sitio donde quedó para que pueda sobrevivir la temporada y enviar información a la Tierra de cuando en cuando.
¿Qué hará de ahora en adelante? Los científicos de la Nasa explicaron que hay diversas actividades que puede cumplir: las herramientas en su brazo pueden medir la variación en el suelo cercano. Puede además estudiar el viento y cómo mueve las partículas y estudiar las pequeñísimas oscilaciones en la rotación marciana.
El otro robot, Opportunity, va camino hacia el cráter Endeavor. Ha recorrido unos 20 kilómetros en los seis años que lleva en el planeta rojo, aunque la misión original tenía una duración de sólo 90 días.
En la foto de la Nasa, las huellas de Spirit sobre Marte, en el punto donde quedó atrapado.