La cocaína encoge el cerebro

Una razón más para no consumir cocaína: quienes la consumen en sus años 30 o 40, presentan cambios cerebrales como los observados en personas de 60 o más años.

En esas personas su cerebro está envejeciendo a un ritmo rápido.

Diversos estudios han mostrado que consumidores de drogas de edad media presentan a menudo problemas que se ven más en personas de edad, tales como pérdida de memoria, mayor susceptibilidad a infecciones y tasas más altas de enfermedad cardiovascular.

También, las tasas de muerte prematura en ese grupo son 8 veces mayores que en la población en general.

Los adictos a la cocaína se desempeñan peor en tareas que involucran un área del cerebro, la corteza prefrontal, que incide en la memoria, la atención y el tiempo de reacción.

Al ver que estos drogadictos de edad media presentaban problemas similares a los de los personas de 60 y más años, Karen Ersche, de la Universidad de Cambridge en el Reino Unido y colegas se dieron a la tarea de investigar si el consumo habitual de cocaína aceleraba los cambios en el cerebro.

Para eso estudiaron 120 personas de 18 a 50 años de edad. La mitad había consumido cocaína al menos durante 10 años.

Con la edad, el cerebro se encoge. Entre quienes consumían cocaína, la tasa de encogimiento fue 2 veces mayor que en el grupo de los que no consumían (3 milímetros por año versus 1,7 milímetros). El estudio apareció en Molecular Psychiatry.

Los investigadores explicaron que el consumo de alcohol, que por lo general va de la mano con el consumo de cocaína, no parece incidir en el encogimiento.

Si la población en algunos países está envejeciendo, este hallazgo suma un ingrediente a esa problemática.

Sí: trabajar o descansar sentados ¡mata!

Levantarse de su asiento con mayor frecuencia podría reducir el riesgo de morir en los próximos 3 años, independiente de si usted realiza ejercicio.

Sí, un estudio de más de 200.000 personas publicado en Archives of Internal Medicine halló que los adultos que permanecen sentados 11 o más horas al día tenían un riesgo un 40% mayor de morir en los 3 años siguientes que aquellos que estaban sentados menos tiempo. Esto tras considerar actividad, física, peso y estado de salud.

“Estos resultados tienen implicaciones importantes en salud pública”, dijo Hidde van der Ploeg, cabeza de la investigación, de la escuela de salud pública de la Universidad de Sidney (Australia).

“La caminada matutina o la ida al gimnasio son aún necesarias, pero es también importante evitar estar sentados mucho tiempo. Nuestro estudio sugiere que el tiempo que la persona pasa sentada en el hogar, el trabajo y el tráfico debería reducirse permaneciendo más tiempo parado o caminando”.

Las personas inactivas que permanecían sentadas tenían más del doble de riesgo de morir en los 3 años siguientes que aquellos activos que se sentaban menos. Y entre el grupo de inactivos, aquellos que se sentaban más tenían cerca de 1/3 de mayor chance de morir que aquellos que estaban sentados menos tiempo.

El tamaño de la muestra y el centrarse en el tiempo de sentado es un buen contribuyente a la creciente evidencia de los efectos de estar sentados mucho tiempo.

Los adultos promedio pasan 90% de su tiempo de ocio sentados y menos de la mitad siguen las recomendaciones de actividad física de la Organización Mundial de la Salud.

Tony Thirwell, de la National Heart Fundation Australia, recordó que permanecer ianctivo es un gran factor de riesgo para la enfermedad cardiovascular y es responsable de más de 17 millones de muertes al año en todo el mundo.

Las personas que permanecen menos tiempo viendo televisión, usando computadores y juegos electrónicos tienen mejor salud que aquellos que pasan más tiempo en esas actividades durante su tiempo de ocio.

Ténganme en cuenta también

Sal. Sal y potasio. Sal y potasio para mantener la presión arterial. ¿Cómo es el cuento? La mayoría de las personas saben que mucho sodio aumenta su presión. Un nuevo estudio sugiere que la gente que trata de bajar su presión sanguínea debería también incrementar la ingestión de potasio, que tiene el efecto contrario al sodio.
Investigadores hallaron que la relación de sodio-potasio en la orina de las personas predecía con mayor fuerza la enfermedad cardiovascular que el sodio o el potasio solos.
“Hay muy poco enfoque en el potasio, pero parece ser efectivo para reducir la presión sanguínea y la combinación de un consumo mayor de potasio y uno bajo de sodio parece ser más efectivo para reducir el riesgo de problemas cardiovasculares”, según Paul Whelton, autor senior de un estudio aparecido en Archives of Internal Medicine. Whelton es epidemiólogo y presidente del Sistema de Salud de la Universidad Loyola.

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