Resumen científico de la semana

De venta libre, muchos deberían tener más control por el riesgo de ataques cardíacos. Foto Wikipedia

De venta libre, muchos deberían tener más control por el riesgo de ataques cardíacos. Foto Wikipedia

1. Ojo con los analgésicos

Analgésicos antiinflamatorios no esteroides comunes son más peligrosos de lo que la gente cree. Un estudio en el European Heart Journal referente a los usos para la artritis los relaciona con un mayor riesgo cardiovascular. Es el caso del diclofenaco, ibuprofeno, naxopreno y varios más que aumentan riesgo de ataque cardiaco y que aún son vendidos para tratar muchas condiciones, incluso sin necesidad.

2. Ya recordé

Mediante optogenética, la estimulación de neuronas con haces de luz, científicos lograron revertir el alzheimer en ratones. Estos habían olvidado ciertos recuerdos, pero con el novedoso procedimiento los recuperaron, un hallazgo que revela que la conexión sináptica es esencial para el funcionamiento de la memoria, descartando el almacenamiento defectuoso. El prometedor avance fue publicado en Nature.

3. Un as contra el dengue

Una vacuna contra el dengue protegió 100% a un pequeño grupo de personas inoculados con una versión atenuada del virus. Ante la promesa, comenzó la fase 3 para probarla en una población más representativa. Abre además la puerta, de ser exitosa, a otras vacunas contra virus similares, como el del zika y el chikingunya. El avance fue publicado en Science Translational Medicine.

4. Rumbo a Marte

Una misión conjunta de los europeos y rusos partió hace Marte, al que llegará en 7 meses, para estudiar misterios no resueltos de la atmósfera marciana, lo que podría revelar si aún hoy subsiste actividad geológica o si hay alguna de tipo biológico. Se trata de un orbitador y un módulo que descenderá a la superficie, en la que tendrá corta vida mientras hace los experimentos diseñados.

5. Eran los originales

Se creía que los 28 restos hallados tenían que ver con los denosivanos (llamados así por una caverna en Siberia) pero un análisis de 2013 reveló que los homíninos de Sima de los Huesos no estaban relacionados. Ahora otra investigación dice que se trata de verdaderos neandertales que vivieron hace cerca de 400.000 años, siendo los genomas más antiguos que se ha logrado secuenciar. El estudio apareció en Nature.

6. Así se hizo grande

El hallazgo de un fósil de Tiranosaurio rex permitió completar su cuadro evolutivo para poder afirmar que pasó de ser un animal pequeño al gigante que se convirtió en cabeza de la cadena alimenticia en un lapso de 70 millones de años. Esa transición sucedió rápido, de repente, hacia el final, no al comienzo de ese periodo según el análisis presentado en Proceedings of the National Academy of Sciences.

7. Una prótesis conectada

Un informe de prensa de sueco mostró que gracias a un sistema estable de electrodos se logró el desarrollo de una prótesis que permite agarrar objetos tan delicados como un huevo, y sentirlo, gracia a que se trata del primer desarrollo, según los investigadores, en el que la prótesis está pegada físicamente al hueso y los nervios. Fue creada por el mexicano Max Ortiz Catalan. La persona que la usa desde 2013, que tenía el brazo amputado a nivel del codo, ha disfrutado de una mejor vida.

8. Heredamos lo que comieron los padres

Un estudio sugiere que la obesidad debida a la alimentación y la diabetes pueden ser transmitida a los hijos, lo que demuestra la herencia de la epigenética o esa modificación de genes debido a situaciones medioambientales. La contribución de la madre al cambio del metabolismo del hijo es mayor que la del padre. El estudio apareció en Nature Genetics.

9. Bacterias pioneras

Una forma simple de fotosíntesis surgió en la Tierra mucho antes de lo que se pensaba. La realizaron bacterias hace unos 3.500 millones de años. La fotosíntesis fue vital para el cambio de la atmósfera terrestre que permitió la evolución de formas más complejas de vida. El nuevo estudio apareció en Plos One. Con ese proceso se liberó oxígeno a la atmósfera.

10. Unos monstruos

Astrónomos detectaron 9 estrellas supergigantes, con más de 100 veces la masa del Sol, situadas en el cúmulo R135, siendo la primera vez que se detecta un conjunto de estrellas tan masivas según el artículo en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society. El logro fue posible a las capacidades del Hubble para la luz ultravioleta.

¿Se puede pasar el miedo entre generaciones?

Los miedos se pueden transmitir de generación en generación de acuerdo con un estudio publicado en Nature Neuroscience.

En él, ratones entrenados para sentir miedo al olor de un químico con una esencia de cereza y almendras llamado acetofenona, transmitían su ansiedad a sus hijos. Al comprar con un grupo de control, los ratones de padres temerosos a ese olor temblaban más en respuesta a él cuando lo olían por primera vez, lo que siguió hasta la tercera generación. El efecto podría ser mediado por cambios epigenéticos según algunas evidencias aunque no aceptadas por todos.

“Los anuncios son tan extremos que violan el principio de que anuncios extraordinarios requieren pruebas extraordinarias”, según Timothy Bestor, de Columbia University, citado por Nature.

Pero otros están convencidos. David Sweatt, neurobiólgo de la Universidad de Alabama dijo que el manuscrito “es el más riguroso y convincente conjunto de estudios publicados a la fecha demostrando efectos epigenéticos transgeneracionales adquiridos en un modelo de laboratorio”.

Los investigadores, Kerry Ressler y Brian Dias de Emory University en Atlanta, Georgia, advirtieron las diferencias en el número de neuronas productoras de una proteína receptora para detectar la acetofenona en los ratones entrenados para sentir el miedo y también cambios en un gen de los espermatozoides relacionados con la sensibilidad a ese químico.

Bestor no cree que ningún esté relacionado. Pero la evidencia de que la epigenética influencia el comportamiento durante generaciones es creciente, como por ejemplo la predisposición a enfermedades en los niños holandeses criados bajo hambruna en los años 40.

Cómo el cigarrillo perpetra su crimen

Científicos siguieron el sendero trazado por el criminal humo del cigarrillo a través del cuerpo humano, hasta perpetrar su crimen en los pulmones: el enfisema.

De la punta encendida del cigarrillo a través del tracto respiratorio hasta las células pulmonares, la devastación provocada por el humo es en verdad criminal, activando genes y porciones del sistema inmunitario para crear una inflamación que deriva en el enfisema que acorta la vida, dijeron los científicos, liderados por aquellos en el Baylor College of Medicine y el Michael E. DeBakey Veterans Affairs Medical Center.

El reporte, presentado ayer en el journal Science Translational Medicine, describió la huella del humo a través de los tejidos y cómo logran su destructivo objetivo.

“Es como caminar en la escena del crimen”, dijo Farrah Kheremand, profesora de Medicina en el BCM. En la investigación, los científicos tomaron las células halladas en esa escena del crimen y pieza por pieza elucidaron lo que ocurrió, cuándo y cómo, una historia que tomó más de 4 años en ser resuelta por ella, David Corry y otros colegas.

“Se pensaba que el enfisema era una respuesta dañina no específica frente a la exposición a largo plazo al humo”, dijo. “Estos estudios muestran por primera vez que el enfisema es causado por una respuesta inmunitaria específica inducida por el humo”.

“Es una combinación de pocos genes afectados por un factor epigenético”. Los epigenéticos son factores que afectan la forma como los genes se expresan en el ADN. El humo del cigarrillo es un factor epigenético ambiental. “El ADN está escrito con lapicero”, explicó Kheramand usando una metáfora. “La epigenética está escrita con lápiz. Si se tienen suficientes genes juntos afectados por factores epigenéticos, puede darse el daño pulmonar y el enfisema. La inflamación que lo activa puede activar también el cáncer de pulmón, una hipótesis comprobable que hemos comenzado a responder”.

El estudio mostró que el cigarrillo reclutó células que responden a los antígenos (células que orquestan la respuesta del sistema inmunitario a los antígenos) como conspiradoras del crimen de la destrucción del pulmón, usando genes específicos que regulan las proteínas en su rol mortal.

Los científicos estudiaron el caso en ratones expuestos a condiciones que semejaban muy bien cómo fuman los humanos. Estos animales desarrollaron la enfermedad pulmonar en tres a cuatro meses y ciertas células inflamatorias y genes fueron vitales para ese proceso.

Foto de pulmones con enfisema