El pez que invisibiliza su olor para cazar

Si se confirma, será el mago del disfraz y un ejemplo para el mundo. Un extraño pez de agua dulce podría estar empleando el equivalente químico al camuflaje visual para enmascarar su olor y ocultarse a plena vista, dice un estudio publicado en The American Naturalist.

Sería el primer animal en usar esa técnica contra una amplia variedad de presas, de insectos a anfibios.

De paso, indicaría que otros animales podrían estar usando señales químicas para ocultarse.

“Muchos podrían estar cambiando sus señales químicas, así como muchos modifican su apariencia visual. Abre una nueva manera de mirar el mundo”, expresó William Resetarits, coautor, biólogo de Texas Tech University en Lubbock.

De unos 15 centímetros de longitud y hallado en los lagos de Norteamérica y en los arroyos, el pez pirata, llamado así porque en los acuarios tiende a comerse los otros peces, ha tenido una reputación de ser peculiar.

Entre sus particularidades figuran ser él único miembro de la familia Aphredoderidae, con su ano situado cerca de la mandíbula.

Pero podría tener otra condición bien especial, según el estudio de Resetarits y su colega Christopher Binckley de Arcadia University.

En una serie de experimentos, demostraron que los escarabajos acuáticos y las ranas de los árboles son menos dadas a colonizar estanques donde haya peces que puedan comérselos, pero no parece importarles la presencia del pirata.

“Los peces comen escarabajos adultos y sus descendientes, que viven todos en el agua. De las ranas solo huevos y larvas, pues las adultas viven en los árboles”, dijo Resetarits.

Los investigadores examinaron la respuesta de los escarabajos y ranas a distintos peces, que los colocaron en canecas opacas de plástico sumergidas en agua en estanques artificiales por lo que las ranas y escarabajos no podían verlos ni sentirlos. Luego los colocaron en contenedores con orificios por los que podía salir su olor.

Cuando las ranas ponían pocos huevos en todos los estanques menos en los que contenían piratas, los científicos se sorprendieron. Los escarabajos también.

Algo extraño sucedía, pues los piratas son muy voraces y comen de todo. Por alguna razón a aquellas presas no les importaba que estuvieran allí.

Cómo se camuflan químicamente es un misterio. “Le decimos camuflaje porque es un término familiar, pero no sabemos cuál es el mecanismo”, dijo Resetarits.

Gusanos construyen casas de interés social

Este es el caso del gusano que construye casas de interés social. Sí, los gusanos enrolladores de hojas, considerados plagas en muchas regiones, cumplen un papel ecológico grande.

Los del género Anaea son las larvas de las mariposas alas de hoja, llamadas así porque sus alas semejan hojas muertas. Se protegen en su etapa de gusano al enrollarse en una hoja, como un cigarro envuelto y se aseguran con una seda que producen.

Los Anaea solo usan su ‘cabaña’ de hojas durante una semana más o menos, pero las hojas enrolladas permanecen hasta un año, lo que permite que distintos artrópodos tengan vivienda.

De acuerdo con un estudio aceptado para publicación en Ecology, esas moradas sirven de hogar a más de una docena de artrópodos.

Camila Vieira, ecóloga de la Universidad de Campiñas en Sao Paulo, Brasil y el biólogo Gustavo Romero tomaron hojas enrolladas o no de 67 plantas Croton floribundus, favoritas de esos gusanos. Enrollaron unas y las examinaron cada 15 días. Los resultados fueron contundentes: durante la temporada seca de junio a septiembre, el número de especies de insectos que usaron esas viviendas fue 9 veces más grande que el número d especies halladas en las hojas lisas. E incluso en la época lluviosa de diciembre a marzo, había 5 veces más especies en las hojas enrolladas que en las otras.

“Toda la comunidad de artrópodos que alberga esa planta están influenciados por las hojas enrolladas de los gusanos”, dijo Vieira a OurAmazingPlanet.

En total en las hojas enrolladas los investigadores encontraron más de 9.000 artrópodos de 433 especies. En la temporada seca, las hojas enrolladas en 60 plantas de la selva brasileña albergan más de 3.000 bichos, incluyendo arañas, escarabajos, grillos y gusanos, incluido otro distinto a los Anaea que parece toma ventaja del nido ya construido por lo que se evita ese trabajo.

Los autores creen que las hojas enrolladas son como unos micro ambientes que protegen los artrópodos de la nociva radiación ultravioleta y que evita que se deshidraten. Como aquellos gusanos están por todos lados, son fundamentales en el ecosistema.

Estudio demuestra que el tamaño sí importa

Claro que el tamaño importa. Si no, pregúnteles a las hembras… escarabajo.

Un estudio de las Universidades de Uppsala en Suecia y la Universidad de Cincinnati demostró por primera vez, según los autores, la fuerza evolutiva detrás de la evolución de los genitales del macho.

El mecanismo apareció publicado en Current Biology. La investigación involucró una especie de escarabajo, la Callosobruchus maculatus.

Entre estos insectos, el apareamiento involucra varios machos copulando con una hembra.

“Cuando una hembra copula con varios machos, estos compiten por la fertilización de sus huevos”, dijo Michal Polak, profesor de ciencias biológicas en la U. de Cincinnati, uno de los coautores.

Como la hembra se aparea con varios machos “la función del órgano copulatorio del macho puede determinar cuál de ellos fertilizará más huevos. Nuestros resultados revelan que la morfología de los genitales del macho afecta el éxito fertilizante en estos escarabajos”.

La competencia por producir descendientes es la fuerza conductora de la evolución. La competencia entre machos que ocurre tras la inseminación puede ser una fuerza evolutiva importante que ha derivado en toda una diversidad de formas y tamaños de los órganos sexuales masculinos, expuso Polak. Esa competencia de machos ha generado una gran diversidad biológica que puede contribuir directamente a la formación de nuevas especies.

“Los órganos reproductivos de los animales con fertilización interna cambian más rápido durante la evolución que todos los otros rasgos morfológicos”, agregó.

“Virtualmente en todos los grupos de animales, de gusanos y moluscos a reptiles y mamíferos, los órganos sexuales del macho difieren mucho entre especies cercanamente relacionadas, mientras los genitales femeninos permanecen relativamente sin cambios”.

En el experimento, los investigadores suecos Cosima Hotzy, Goram Arnqvist y Johanna L. Ronn produjeron machos con largas espinas genitales y otros con espinas cortas. Los de espinas más largas tenían sustancialmente más descendientes.

Podría deberse también a algún otro rasgo, por lo que para descartar esa posibilidad a algunos se les modificó sus espinas quirúrgicamente con láser. Al ver el apareamiento de los insectos modificados, se halló que los que tenían la espina más larga eran más exitosos e incluso el líquido seminal entraba más rápido al cuerpo de la hembra cuando esta se apareaba con uno de espina larga que con una corta.

Una evidencia de que la morfología genital masculina influye en el éxito en la competencia postcopulatoria por la fertilización.

¿Cuántos animales son agricultores?

Aparte de los humanos, ¿cuántos animales más cultivan? Eso, al menos indicaría el desarrollo de una conducta social compleja.

Son varios, dice el experto Dustin Rubenstein. Se sabe que las hormigas cultivan su comida y también algunos escarabajos. También hay subtipos de agricultura en ciertos peces. No son muchos, pero los humanos no son los únicos.

Hace pocas semanas se reportó que las amebas se sumaron al exclusivo grupo, lo que es una sorpresa para Rubenstein. Ellas se alimentan de bacterias: habitan un área y se comen todas las bacterias. Cuando la comen, forman un grupo para cooperar que envía esporas afuera para repoblar otras áreas y hallar nueva comida. Se encontró que algunas amebas cargan bacterias en las esporas, lo que les serviría para inocularlas en una nueva área que les servirá de casa y granja a la vez.

En esta relación podría haber cierto mutualismo: como las amebas no se comen todas las bacterias, las que quedan copan nuevos espacios, situación por la que podrían dejarse lanzar con las esporas.

El experto recordó que cuando los humanos desarrollaron la agricultura, crecieron y fueron más sociables. Ese podría ser el caso en los demás animales.

Una caverna de 600 kilómetros y más…

No es precisamente una nota de ciencia, pero está relacionada. ¿Sabe usted que hay cavernas de decenas de kilómetros? O de centenares. Un mundo apasionante o asustador para quienes padecen claustrofobia y otros miedos.

¿Cuáles son las cavernas más largas del mundo?

La Fisher Ride en Kentucky, Estados Unidos: mide 181 kilómetros y fue descubierta en 1981. Se han hallado huellas antiguas y antorchas, de visitantes hace 3.000 años.

Caverna Holloch, en Suiza. Mide 195 kilómetros. Su nombre significa hueco del infierno.

Caverna Lechuguilla, en Nuevo México. Mide 206 kilómetros. Tiene microbios endémicos.

Caverna del Viento, en Dakota del Sur, Estados Unidos. Mide 216 kilómetros. Famosa por su infinidad de pasadizos sin par.

Caverna Optimisticeskaja. Mide 230 kilómetros. Está en Korolinvka, Ucrania. Tiene tres niveles.

Caverna Jewel. De 243 kilómetros, está también en Dakota del Sur. Fue cavada por aguas subterráneas ácidas.

Caverna del Mamut, Mammoth Cave: la más larga de todas. De 628 kilómetros (como ir  de Medellín a Cartagena por carretera). Se encuentra también en Kentucky. Tiene un domo de 58 metros de altura. Contiene peces ciegos, arañas fantasma blancas y escarabajos ciegos.

En la foto, detalle de la Mamut.

Apareándose con varios a la vez

Para aparearse, incluso los humanos, buscan una pareja con buenos genes. El apareamiento es costoso: se pierde energía y se está expuesta a ataques y enfermedades. Entonces, ¿por qué algunas hembras se aparean más de una vez, con distintos machos?
La explicación ha sido la búsqueda de buenos genes para tener la mejor descendencia posible.
Pero los científicos sueco y danés, Göran Arnqvist y Trine Bilde acaban de mostrar en Science que no parece ser así. No, al menos en los escarabajos.
Se ha sostenido que al aparearse múltiples veces, la hembra selecciona el esperma del mejor macho o éste compite mejor con los otros espermas para fertilizar el huevo.
El estudio del par de científicos de las Universidades de Uppsala y Aarhus encontró que los machos de menor calidad genética eran más exitosos en la fertilización de los huevos. Eran los padres de descendientes que no se veían tan bien.
Tal parece, dijeron, que los genes que son buenos para los machos, no lo son para las hembras. No al menos en los escarabajos.
El hallazgo plantea interrogantes: ¿hay alguna ventaja en esta situación? A simple vista, se diría que no, pero hacen falta más estudios.
En la foto de Bilde, escarabajos apareándose.

De cuernos y órganos

Se ha dicho siempre, en son de burla, que persona enana tiene un órgano sexual grande, y viceversa, lo cual no tiene asidero en la realidad.
El análisis de machos de 10 especies de escarabajos permitió comprobar que mientras más grandes los cuernos, menor el tamaño del órgano copulatorio, que no solo se encarga de transmitir el esperma durante el apareamiento, sino que parece determinar quién se aparea con quién.
Armin Moczek, biólogo de la Universidad de Indiana, estudió esas especies de escarabajos Onthophagus.
El tema es bien interesante. Los machos usan sus cuernos como armas contra sus rivales, para obtener acceso a las hembras. Encontró que en Australia occidental, los combates son tan intensos, que mejor no pelean y tratan de actuar subrepticiamente, en cuyo caso el tamaño de los cuernos no importa.
En Estados Unidos del este, los machos sí se trenzan en combates y para eso tienen cuernos largos y poderosos.
Estas adaptaciones han traído, de paso, cambios en el tamaño del órgano copulatorio, hallándose además la relación entre el tamaño de cuernos y órganos.
En la imagen cedida por A. Moczek, se observan dos especies de escarabajos. Arriba, O. gazella, de Sudáfrica; abajo, O. sagittarius, de Indonesia.