Buena ciencia: mis 10 noticias científicas de la semana (20-26)

1. La planta que hace magia

Animales, muchos. Animales que se camuflen imitando el medio donde viven son comunes, pero ¿plantas? Bueno, eso reportaron investigadores en Current Biology. Boquila trifoliolata, una plante existente en Argentina y Chile, hace que sus hojas adopten la coloración de distintos árboles, una forma de evadir el ataque de herbívoros, un claro ejemplo del raro mimetismo polimórfico que solo había sido observado en mariposas. Cuando la rama alcanza la rama de otro árbol las hojas no solo pueden cambiar de color sino su forma, tamaño y orientación. Asimismo, la rama cambia sus patrones para parecerse al follaje alrededor.

2. Qué vecina tan fría

A solo 7,2 años luz el programa Wise de la Nasa acaba de encontrar una tenue enana marrón, tan fría como el Polo Norte. Las enanas marrones son cuerpos mayores que Júpiter pero no tienen la masa suficiente para desencadenar reacciones atómicas. El nuevo cuerpo, denominado Wise J085510.83-071442.5 tiene una temperatura entre -48 y -13 grados centígrados. La marca la tenía una enana con temperatura igual a la de un cuarto. El hallazgo sugiere que pese a tantos años de mirar el cielo no se conocen todos los vecinos. El año pasado se encontró un par de enanas marrón más cercanas, a unos 6 años luz.

3. Mujeres, música y sexo

Un estudio publicado en Proceedings of the Royal Society B sugiere que las mujeres pueden adquirir beneficios genéticos para su descendencia seleccionando como compañeros sexuales músicos capaces de componer canciones más complejas. En el estudio se sugiere que la selección sexual jugó un papel en la evolución de la música. De hecho, muchos músicos admiten haber cogido un instrumento para buscar chicas. Así, mientras más compleja una canción, más chances de conquistar una mujer.

4. Escriben la historia del cromosoma Y

Hombre u mujer, macho o hembra. Sí, la diferencia entre sexos depende de un solo elemento en el genoma: el cromosoma Y, que solo portan los machos. Una investigación presentada esta semana en Nature reveló que los primeros genes determinantes del sexo, el cromosoma Y, aparecieron en los mamíferos hace 180 millones de años. No siempre existió. Y tras su aparición ha estado acortándose. Hoy solo posee unos 20 genes.

5. El espacio-tiempo sería un fluido

¿Y si el espacio-tiempo es… un fluido? La Teoría de la Relatividad sería entonces análoga a la hidrodinámica de fluidos. ¿Loco? Eso acaban de sugerir físicos teóricos que tratan de conciliar la gravedad y la mecánica cuántica. Los modelos corridos indican que el espacio-tiempo a la escala de Planck (10^-33) no es continuo como sostiene la física clásica sino de naturaleza discreta, tal como los sólidos y líquidos con los que estamos en contacto todos los días que pueden ser vistos como hechos de átomos y moléculas cuando se observan con suficiente resolución. Una estructura de esta clase implica, a energías altas, violaciones de la Relatividad Especial de Einstein. En ese marco, sugieren, el espacio-tiempo debería ser tratado como un fluido.

6. El viaje comenzó antes

Los humanos modernos se habrían diseminado por Asia y Europa en varios movimientos migratorios. Así, los primeros ancestros de las personas no africanas probablemente siguieron una ruta al sur de la península Arábiga hace unos 130.000 años. El estudio fue publicado en Procedings of the National Academy of Sciences. La evidencia y los análisis genéticos sugieren una dispersión múltiple según la investigadora Katerina Harvati de la Universidad de Tübingen.

7. A dormir se dijo

La mosca tsé-tsé es una peste en África afectando a decenas de miles de personas: transmite la enfermedad del sueño, que puede ser fatal. Las armas son algunos insecticidas o evitar el contacto. Científicos anunciaron que tras un esfuerzo de 10 años secuenciaron el genoma de la especie Glossina morsitans y encontraron puntos interesantes que podrían derivar en nuevas armas para atacar el letal mosquito. El reporte fue publicado en Science, seguido de otros artículos en Plos Neglected Tropical Diseases.

8. Use el lápiz para recordar las notas

Tomar notas a mano y no en el portátil o el computador personal ayuda a una mejor recordación, sugiere un estudio publicado en Psychological Science. Y así el portátil sea bien usado (por ejemplo estudiantes en clase) puede afectar el rendimiento académico. En varios estudios con estudiantes comparando los distintos métodos, se encontró que al escribir las notas a mano se gana más en recordación.

9. Para oírte mejor

Aunque los implantes cocleares son asunto viejo, no se habían podido mejorar. Pero ahora en combinación con una terapia genética la situación es diferente. O será. Científicos en presentaron en Science Translational Medicine un avance significativo para que las personas escuchen mejor: junto al implante se entrega un gen que permite la regeneración del nervio auditivo, logrando que crezca y subsane la brecha existente hasta el implante. El desarrollo se hizo en conejillos de indias.

10. Los pájaros de Chernobyl

Un estudio publicado en Functional Ecology presentó las primeras evidencias de que aves en los alrededores de Chernobyl, donde se presentó el gran desastre nuclear en 1986, se han adaptado a la radiación ionizante, revelando que los pájaros que tienen más feomelanina, un pigmento en sus plumas, son los que menos se adaptan a la radiación. El estudio se basó en 152 aves de 16 especies en 8 sitios dentro y cerca d ella zona de exclusión de Chernobyl.

Gran hallazgo: Detectan primera evidencia de la inflación cósmica

Hace unos 14.000 millones de años algo extraordinario sucedió: un gran evento desencadenó el Big Bang, el inicio de nuestro universo. Y en la primera fracción de un segundo, el universo se expandió exponencialmente, estirándose más allá de donde pueden ver los más potentes telescopios. Esto al menos es lo que dice la teoría.

Hoy investigadores del programa Bicep2 anunciaron la primera evidencia directa de esa inflación cósmica. Los datos representan las primeras imágenes de las ondas gravitacionales u ondulaciones del espacio-tiempo. Las ondas han sido descritas como los primeros tremores del Big Bang. Esos datos confirman una profunda conexión entre la mecánica cuántica y la relatividad general.

“Detectar estas señales es una de las metas más importantes de la cosmología hoy. El trabajo de mucha gente nos ha conducido hasta este punto”, dijo John Kovac, del Centro para la Astrofísica, líder del Bicep2.

Los resultados se obtuvieron mediante observaciones de la radiación de fondo cósmico de microondas, un débil destello dejado tras el Big Bang. Esas pequeñas fluctuaciones proveen pistas sobre las condiciones de ese universo temprano. Por ejemplo pequeñas diferencias en la temperatura en todo el cielo muestran parte donde el universo era más denso, condensándose en galaxias y cúmulos de galaxias.

Como aquella radiación de fondo es una forma de luz, exhibe todas las propiedades de esta incluso la polarización. En la Tierra, la luz solar es filtrada por la atmósfera y se torna polarizada, que es por lo que los lentes polarizados ayudan a disminuir el resplandor. En el espacio, el fondo cósmico de microondas es filtrado por los átomos y electrones y se polariza también.

“Nuestro grupo buscó un tipo especial de polarización, modos B, que representa un quiebre en la orientación polarizada de la luz antigua”, dijo el colíder Jamie Bock (Caltech/JPL).

Las ondas gravitacionales comprimen el espacio cuando viajan y esa compresión produce un patrón distintivo en el fondo cósmico de microondas. Las ondas gravitacionales tienen una tendencia ‘diestra’ como las ondas de luz, y puede haber polarizaciones diestras y siniestras.

“El modo B es una firma única de ondas gravitacionales porque es diestro. Esta es la primera imagen directa de las ondas gravitacionales en el cielo primordial”, indicó Chao-Lin Kuo, de Stanford.

El grupo examinó escalas espaciales del cielo de 1 a 5 grados (dos a 10 veces el ancho de la Luna llena), lo cual hicieron desde el Polo sur por sus ventajas atmosféricas.

Se sorprendieron al detectar una señal de la polarización del modo B mucho más fuerte de lo que muchos decían. Los datos fueron analizados durante más de 3 años para reducir los errores y analizaron hasta la incidencia del polvo en la galaxia.

Para el teórico de Harvard Avi Loeb, este descubrimiento ofrece nuevas aproximaciones a las preguntas más básicas: ¿por qué existimos? ¿Cómo comenzó el universo? Estos resultados no solo son el cañón humeante de la pistola sino que nos dicen cuándo se presentó la inflación y cuán poderoso fue el proceso”.