Es posible una vacuna para evitar ataques cardiacos

Aunque no todos lo tienen presente o lo desconocen, muchos de los problemas del corazón se deben a inflamaciones.

El colesterol es uno de los mayores cómplices de la enfermedad coronaria al provocar la peligrosa placa arterial que puede desencadenar un ataque. Pero el culpable en últimas son las células inflamatorias producidas por el sistema inmunitario.

No es de ahora. Distintos estudios han demostrado el rol de la inflamación en incentivar la formación de la placa, conocida como aterosclerosis, que es la causa subyacente de la gran mayoría de ataques al corazón y derrames, pero el conocimiento de cuáles células inmunitarias son claves en el proceso no ha se ha completado.

Hoy a hay un nuevo aporte. Científicos de La Jolla Institute for Allergy & Inmunology identificaron el tipo específico de células inmunitarias (CD4T) que orquestan el ataque inflamatorio sobre las paredes arteriales. Es más: descubrieron que esas células se comportan como si hubieran visto antes el antígeno que hace que lancen su ataque.

“Lo que más me entusiasma acerca del hallazgo es que estas células inmunitarias parecen recordar la molécula llevada por las células del antígeno”, dijo Klaus Ley, renombrado experto en inmunología vascular, quien condujo el estudio en ratones. “La memoria inmunitaria es la base de las vacunas exitosas. Esto significa que conceptualmente se hace posible considerar el desarrollo de una vacuna para la enfermedad coronaria”.

Ley cree que el antígeno involucrado es en realidad una proteína normal que el cuerpo confunde con un extraño y por ende lanza un ataque inmunitario que resulta en la inflamación de las arterias.

“Estamos diciendo, en esencia, que parece haber un fuerte componente autoinmunitario en la enfermedad coronaria”, explicando que las enfermedades autoinmunitarias surgen de un ataque errado del cuerpo a células normales.

“En consecuencia, podríamos explorar la creación de una vacuna ‘tolerogénica’ como las que se están explorando para la diabetes, la que podría inducir tolerancia del cuerpo a esta proteína para detener el ataque inflamatorio”.

El estudio fue publicado en el Journal of Clinical Investigation en un paper titulado “Dynamic T cell–APC interactions sustain chronic inflammation in atherosclerosis.”

Crear una vacuna es un proceso difícil y complejo que toma años, pero en este caso el potencial es impresionante: “Si es exitosa, la vacuna ‘tolerogénica’ podría detener el componente inflamatorio de la enfermedad coronaria.

Si se pudiera usar con las estatinas (que reducen el colesterol), sería un doble golpe para reducir esa enfermedad, la que más personas mata en nuestra sociedad.

Sí: una vacuna para evitar cierta clase de ataques cardiacos.

Últimas recomendaciones para evitar el cáncer de seno

Antes de que sea tarde. A personas que tienen riesgo de desarrollar enfermedades del corazón, les recetan estatinas. ¿En qué otra condición se puede anticipar el riesgo?

Así como no por tomarme un analgésico no me dará dolor de cabeza mañana, en algunos casos puede funcionar: tome esto para que evite lo otro.

Atención: un panel de expertos sugirió prescribir tamoxifeno y raloxifeno a las mujeres con un riesgo mayor del 4 por ciento de desarrollar cáncer de seno. La recomendación fue publicada en The Lancet Oncology.

“La evidencia para ello es contundente”, dijo Jack Cuzick, jefe del panel y epidemiólogo en Queen Mary. University of London.

No se trata de quimioprevención, dijo el panel, sino que debe entenderse la sugerencia como terapia preventiva.

El grupo consideró que esos dos moduladores del receptor de estrógeno son las únicas opciones aprobadas por la Administración de Alimentos y Drogas de Estados Unidos. De las dos, el tamoxifeno tiene mayor eficacia y puede ser empleada en mujeres premenopáusicas, pero el raloxifeno tiene menos efectos colaterales. Dos nuevas drogas de esa clase, lasoxifeno y arzoxifeno también muestran eficacia y posiblemente una mejor relación beneficio-riesgo, pero necesitan mayor evaluación.

El panel expresó que los inhibidores de la aromatasa pueden ser más eficaces y los resultados de ensayos de prevención son esperados con ansiedad.

Agentes nuevos como los bisfofonatos y la metformina han mostrado promesas en estudios observacionales pero tienen que ser evaluados en ensayos aleatorios de prevención.

Otros medicamentos como la aspirina, otras drogas antiinflamatorias no esteroides, inhibidores COX-2, retinoides, rexinoides y componentes de la dieta tienen efectos limitados o están en fases iniciales de investigación.