Ahora llega al caballo que lee las caras

Foto Pexel

Sí, los caballos también. Ellos pueden leer sus emociones, distinguir entre si está furioso o está feliz. Esto sugiere un estudio publicado en Biology letters.

¿Cómo se llegó a esa conclusión? Los investigadores estudiaron la reacción de 28 caballos al ver fotografías de expresiones faciales humanas positivas y negativas. Cuando veían rostros furiosos, los caballos miraban más con su ojo izquierdo, una conducta asociada con percibir un estímulo negativo. Además aumentaban sus latidos y se comportaban más estresados.

Esa respuesta, para los investigadores, sugiere que estos equinos tenían un entendimiento funcional relevante de las caras furiosas. Agregaron que el efecto de esas expresiones en el aumento de los latidos no se había detallado antes en las interacciones entre animales y humanos.

Para Amy Smith, estudiante de doctorado en la Universidad de Sussex, quien participó en el trabajo “lo que en verdad es interesante acerca del estudio es que muestra que los caballos tienen la capacidad de leer emociones a través de la barrera entre especies. Hace mucho sabemos que son una especie socialmente sofisticada, pero es la primera vez que vemos que pueden distinguir entre expresiones faciales negativas o positivas”.

La reacción a la cara de rabia fue muy clara, dijo, el aumento del ritmo cardíaco fue muy rápido y movían la cabeza para mirar los rostros furiosos con su ojo izquierdo.

Diferentes estudios han mostrado que varias especies ven los eventos negativos con el ojo izquierdo, debido a que el hemisferio derecho del cerebro está especializado en procesar los estímulos amenazantes. En los perros, por ejemplo, también se ha documentado.

“Hay varias explicaciones posibles a nuestros hallazgos”, según la profesora Karen McComb, coautora. “Puede que los caballos hayan adaptado una capacidad ancestral para leer señales emocionales en otros caballos para responder de forma adecuada a las expresiones humanas durante su coevolución. O los caballos de manera individual pueden haber aprendido a interpretar esas expresiones durante el curso de su vida”.

Hay otro tema llamativo: que la evaluación precisa de una emoción negativa es posible a través de la barrera entre especies a pesar de la gran diferencia en la morfología facial de caballos y humanos.