¿Adiós a las canas? Eso dicen

¡Canoso yo? Noooo. Sí, las canas podrían ser muy pronto cosa del pasado. Un grupo de científicos europeos informó haber encontrado no solo qué causa el cabello gris sino también un tratamiento. Un trabajo que les sacó algunas canas.

El hallazgo publicado en el journal experimental Faseb, viene con un agregado: el tratamiento puede ayudar a las personas con vitíligo, una enfermedad autoinmune que conlleva la pérdida de pigmento en la piel, según dijeron.

Desde hace años se sabe que la acumulación natural de peróxido de hidrógeno en los folículos pilosos provoca un estrés oxidativo que conduce a las canas.

En los jóvenes, la enzima catalasa descompone ese peróxido en agua y oxígeno. Niveles bajos de la enzima combinada con niveles reducidos de las enzimas MSR A y B que reparan el daño del peróxido hacen que el cabello se vuelva gris a medida que envejecemos.

En el estudio los investigadores también estudiaron el caso de 2.411 personas con dos tipos de vitíligo -segmentado y no segmentado- y encontraron que ambos se originan en el estrés oxidativo.

Al aplicar un tratamiento tópico con una sustancia, PC-KUS, los investigadores trataron con éxito el vitíligo.

Aunque las canas no siempre son bienvenidas, alguna evidencia sugiere que son un indicador de buena salud. Pese a ello, no pocas personas tratan de ocultarlas.

Para Gerald Weissmann, editor jefe de Faseb Journal, “por vez primera se ha desarrollado un tratamiento que llega a la raíz del problema”.

Y a las personas con vitíligo, podría mejorarles su vida.

Contra la Epoc: ¿un retoño de brócoli?

En la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, el daño de las células inmunes limita la capacidad pulmonar de combatir infecciones bacterianas. Según un reciente estudio, aumentando la actividad de una molécula específica en esas células se puede restaurar su poder defensivo.

La Epoc provoca respiración entrecortada y sibilante, y tos entre otros síntomas. En los pacientes con la enfermedad, los macrófagos, células inmunes, pierden la habilidad para engullir y remover las bacterias, haciendo los pulmones más vulnerables ante las infecciones y la infección deriva en inflamación, una gran causa de función pulmonar reducida y muerte en esos pacientes. Hasta ahora no se ha podido reversar ese daño en los macrófagos.

Científicos de John Hopkins University encabezados por Shyam Biswal y Robert Wise investigaron porqué los macrófagos no funcionan en los pacientes con Epoc. Estudios previos sugerían que debido al estrés oxidativo, que se presenta cuando el cuerpo no puede neutralizar efectivamente compuestos nocivos como los peróxidos y radicales libres.

Una molécula, Nrf2 puede hacer que la células hagan más antioxidantes, que neutralizan aquellos compuestos. Estudios han mostrado que en pacientes con Epoc, la actividad de Nrf2 es reducida.

Los científicos encontraron que el químico sulforafano puede restaurar la función perdida de Nrf2 para recuperar la capacidad de los macrófagos de remover las bacterias.

Y un precursor de ese químico se encuentra en el brócoli, se explicó en el artículo aparecido en Science Traslational Medicine.

Cuando a pacientes se les suministró extracto de retoños de brócoli enriquecido con sulforafano por dos semanas, mostraron niveles más altos del receptor Marco en los macrófagos y Nrf2 controlaba los antioxidantes en las células sanguíneas.

Hoy se realiza un ensayo clínico para determinar si ese químico puede brindar alivio a los enfermos con Epoc.