Estrés infantil incidiría en el envejecimiento

La mala vida en la niñez marca de por vida. No es un juego de palabras. Los niños que sufren en los primeros años de su vida, podrían recibir efectos nocivos más tarde.

El hallazgo vino de una manera sorprendente. La adversidad toca a los niños y los marca de una manera particular. Un estudio con 100 menores de 5 años encontró que quienes pasaban más tiempo en un orfanato tenían telómeros más cortos. Y los telómeros cortos han sido asociados en los adultos con el envejecimiento, enfermedades del corazón y declinación cognoscitiva.

Es decir: esos niños quedarían marcados de por vida.

Estudios previos han hallado que el tamaño de los telómeros en la adultez se correlaciona con el estrés de la infancia. La nueva investigación presentada en Molecular Psychiatry cuantifica el impacto inmediato de la vida difícil en el tamaño de los telómeros.

Los telómeros son tiras de ADN no codificante, situados al final de los cromosomas y se reducen con cada división celular.

Charles Nelson, del Children’s Hospital en Boston y colegas conformaron al azar dos grupos de bebés de 6 a 30 meses viviendo en instituciones en Bucarest: la mitad fue puesta bajo cuidadosa atención y el resto permaneció en instituciones, donde eran menos atendidos.

Midieron luego la extensión de los telómeros correlacionada con el tiempo pasado bajo el cuidado institucional antes de los 54 meses. “Los resultados fueron consistentes con nuestra hipótesis”.

No se sabe qué acorta los telómeros, pero se sabe que el cerebro sufre muchos cambios en la temprana infancia. Los autores especulan que el estrés al comienzo de la vida podría tener efectos para toda la existencia.

Qué cosas tan curiosas

Uñas y cáncer. Las uñas de los pies podrían ser muy útiles para… ¡evaluar el riesgo de cáncer de pulmón! Bueno, al menos en fumadores. Esto, gracias a los niveles de nicotina que se acumulan en las uñas de bajo crecimiento. Un análisis de pedazos de uña de 850 personas durante 12 años reveló que aquellas con los más altos niveles de nicotina en sus uñas eran 3,5 veces más probable de tener un diagnóstico de cáncer de pulmón que aquellos con niveles bajos, según un estudio en el American Journal of Epidemiology. Más que curioso.

Caja negra. Una caja negra la tienen todos los aviones. Pero… ¿y las naves espaciales? Buen punto. Por eso se acaba de diseñar una, que fue probada a bordo del módulo japonés de carga HTV2. Tras desligarse de la Estación Espacial Internacional, el módulo se desintegró y la caja negra fue expulsada. Cayó en algún punto del océano Pacífico entre Chile y Nueva Zelanda. Sobrevivió el reingreso a la atmósfera, por lo que los técnicos se mostraron muy esperanzados en este útil dispositivo.

Cuando el trasbordador Columbia se desintegró tras reingresar a la atmósfera, de los cerca de 700 sensores se pudo saber que por un resquebrajamiento ingresó plasma a una ala, derritiéndose luego y produciendo el desastre en el que murieron 7 tripulantes.

La caja negra inventada, REBR, suministrará todos los datos de las naves. No será recuperada del océano. No. Cuando caiga, transmitirá toda la información a la red de satélites de comunicación Iridium. Curioso.

Temor a las alturas. Si usted padece acrofobia, el temor a las alturas, una fobia tan sentida que la persona no es capaz ni de pararse en una simple silla, podría tener una ayuda a la mano.

Una dosis adicional de la hormona del estrés podría serle muy útil, al menos en palabras de Dominique Quervain, de la Universidad de Basilea en Suiza.

Es común que personas con alguna fobia sean tratadas exponiéndolas a lo que les causa el temor. La idea es que si se aprendió una fobia, se puede reducir su intensidad aprendiendo que no hay nada que temer.

Una nota en New Scientist indica que experimentos con animales sugieren que cortisola, una hormona humana en respuesta al estrés, ayuda a aumentar ese aprendizaje. Y para examinar si era útil, Quervain se las suministró a 40 personas con acrofobia antes de someterlos a un programa de desensibilización de situaciones vertiginosas crecientes exhibidas mediante un dispositivo virtual.

A los tres días de dada la dosis, esas personas sintieron mucho menos miedo de alturas virtuales y reales medido por cuestionario y exámenes de conductancia en la piel. La diferencia se mantenía al mes. El estudio fue publicado en proceedings of the National Academy of Sciences. Bien curioso.

Viento y montañas. Una razón más para no subestimar el viento. Sabido es que destruye todo lo que encuentra a su paso cuando adquiere altísima velocidad. Seca y reseca, también. Bueno: el viento no deja crecer las montañas. Un estudio de la Universidad de Arizona en Asia Central en la cuenca Qaidam, reveló que allí debería haber una montaña, pero lo que hay son pilas de arena. “Nadie había pensado que esto fuera posible”, dijo el profesor Kapp, vinculado a la investigación. Eso no está en los textos, en donde los ríos y los glaciares figuran como las fuerzas que moldean las montañas en términos de quebrar el material que las compone.

Pájaros amenazados tienen alas más grandes

Imagínese: vive usted en un territorio repleto de maleantes fortachones que amenazan a todo el que se le atraviese. En unos años, los descendientes suyos serán más grandes, para poder arreglárselas con los malandrines. ¿Un sueño estúpido?

Eso no dicen la golondrina ni el carbonero, aunque el cuento no es el mismo. De todas maneras muestra cómo es de increíblemente complejo y sorprendente el mundo que nos rodea.

Las hembras que están expuestas a los depredadores mientras ovulan, producen descendientes más pequeños, según hallaron investigadores. Los polluelos pueden ser más pequeños, pero sorprendentemente sus alas crecen más rápido y largas que aquellos de madres no expuestas a la amenaza, una adaptación que puede ayudarles a evitar mejor los depredadores.

Tal parece que la sola presencia de un depredador puede cambiar el comportamiento de las posibles presas. Diversos estudios han mostrado que las aves a las que se les muestran depredadores con frecuencia aumentan sus defensas en el nido e impulsan a sus hijos a salir más rápido de él quizás para evitar ser víctimas fáciles del atacante.

Un nuevo estudio sugiere que además del comportamiento, puede modificarse la fisiología.

En un estudio previo en 2005, se encontró que cuando a las hembras de la golondrina (Hirundo rustica) se les presentaban modelos de depredadores, sus huevos contenían más corticosterona, la hormona del estrés, que hacía que eclosionaran más pronto y los polluelos fueran más pequeños. No se sabía si se debía a los efectos negativos del estrés o a una respuesta adaptada para ayudar a los descendientes a enfrentar mejor la intensa presencia de depredadores.

Ahora, Michael Coslovsky y Heinz Richner, ecólogos evolutivos de la Universidad de Berna en Suiza estudiaron una población natural de carboneros comunes (Parus major) que anidaban en los bosques de Bremgartenwald cerca de Berna. Los científicos expusieron los pájaros a modelos y a sonidos de audio del depredador, el halcón Accipiter nisus, o bien a canciones del zorzal común Turdus philomelos, que no los ataca. Dos días después, esas hembras pusieron sus huevos, los jóvenes fueron recogidos y colocados al cuidado de padres en bosques no manipulados. Todos los descendientes fueron monitoreados y marcados para su estudio.

Coslovsky y Richner reportaron en el journal Functional Ecology que los descendientes de las madres expuestas a depredadores eran universalmente más pequeños que los de las que no fueron expuestas, justo antes de que tuvieran plumas. El tamaño del plumaje tiene conexión con la supervivencia futura.

El dúo halló también que el crecimiento de las alas difería en los dos grupos: las de madres expuestas a la amenaza crecieron más rápido y una vez maduraron, esas alas eran unos 1,8 milímetros más largas que las de los otros pájaros, una pequeña pero significativa diferencia para el desempeño en el vuelo.

En la foto, un carbonero común.

Hechos curiosos de la ciencia

Espermatozoides

Las semillas de la reproducción humana habrían aparecido hace 600 millones de años. Científicos hallaron un gen productor de espermatozoides que apareció en el alba de la evolución humana y está presente en casi todos los animales, de las anémonas marinas a las personas, sugiriendo que la célula reproductiva de los hombres evolucionó de un ancestro común. Hasta ahora, los científicos no estaban seguros de si la producción de espermatozoides evolucionó varias veces en diferentes linajes de animales o si un solo ancestro inició el proceso. La mayoría de los espermatozoides animales pasan a través de etapas similares de desarrollo, sugiriendo un origen común. El estudio publicado en Plos Genetics sugiere que un gen, Boule, surgió hace 600 millones de años y desde entonces ha sido crucial para la producción de espermatozoides, el primer gen del esperma humano que se halla conservado en insectos y mamíferos. Qué curioso.

Americanos despistados

Dos de cada cinco norteamericanos creen en el creacionismo, según una encuesta reciente de Gallup. Los encuestados creen que los humanos fueron creados en su forma actual hace unos 10.000 años por Dios, mientras 38 por ciento creen que los humanos han evolucionado durante millones de años, con Dios solamente guiando el proceso, y apenas 16 por ciento creen que Dios no metió las manos en la evolución humana, siete por ciento más que en otra encuesta de 1982. Qué curioso.

Lapicero inteligente

En el futuro, más y más productos serán capaces de interpretar lo que quienes los usen sientan y emplearán esa información de una manera útil. Miguel Bruns Alonso acaba de inventar un lapicero que puede ayudar a reducir el estrés. En experimentos, la tasa de latidos de las personas que lo usaron se redujo en promedio 5 por ciento. El lapicero detecta los movimientos nerviosos de la persona y determina si está estresada. La gente juega con estos elementos cuando está tensa. Sensores en el lapicero lo detecta y además desarrolla un contrapeso a ese movimiento mediante dispositivos electrónicos y electromagnetos para que la persona se relaje. Qué curioso.

Respire bastante para tranquilizarse

Un nuevo tratamiento para quienes padecen la sofocación que acompaña un ataque de pánico se centra en hacer que las personas respiren menos, contrario a lo que se pensaba antes. El tratamiento, que incluye una técnica para alterar la respiración, es más efectivo para aliviar los síntomas del desorden de pánico y la hiperventilación que la terapia psicológica tradicional, según estudio de Alicia Meuret en Southern Methodist University en Dallas. Qué curioso.

Una cosa piensa el caballo, otra el jinete

La escena parece lo más común: un humano montando un caballo. Para muchos, están hechos el uno para el otro. ¿Está este al servicio de aquel?

El caballo fue domesticado hace miles de años y ha sido importante en el desarrollo de la civilización. Se emplea como medio de transporte hasta para diversión en cabalgatas y actividades deportivas como los ecuestres.

Ahora, lo que nadie ha hecho es preguntarle al caballo si se siente cómodo.

El caballo, de todas maneras, retiene algo de su origen salvaje. Con frecuencia, se ve sometido a situaciones que le producen mucho estrés, como las competencias ecuestres, las carreras, los exámenes veterinarios y el transporte en vehículo.

También le produce estrés algo en lo que no creeríamos: la monta humana.

Sobre el tema pocos estudios se han hecho. Alice Schmidt, del grupo de Christine Aurich en la University of Veterinar Medicine en Viena (Austria) examinó el estrés que padece un caballo joven cuando es entrenado para ser montado.

Para eso examinó los latidos del corazón y la hormona del estrés, la cortisola, en su saliva.

El estudio lo hizo con caballos de tres años, cuando comienza el entrenamiento para la práctica deportiva.

El inicio del entrenamiento, encontró, es un periodo estresante. El trabajo inicial en la pista es moderado, pero aumenta mucho cuando es montado por primera vez. Los latidos del corazón aumentan, así como la cortisola en la saliva. Podría interpretarse como si el caballo viera en esa primera montada el potencial ataque de un depredador, del cual no puede escapar. Para ajustar, el jinete queda fuera del campo de visión, lo que puede exacerbar el problema.

Para sorpresa, se encontró que cuando caballo y jinete caminan hacia atrás o trotan hacia delante, el nivel de estrés disminuye. Parecería que se adapta rápido a la idea de ser montado y que el ejercicio, como sucede en los humanos, libera el estrés. La preocupación de ser montado disminuye gradualmente mientras el caballo es entrenado.

El maltrato o un régimen inadecuado de entrenamiento, podría estropear para siempre la relación entre el caballo y un jinete, limitando la posibilidad del equino de destacarse en las actividades que le impone el hombre.

Una cosa piensa el caballo, otra el que lo ensilla.

El masaje sueco sí alivia

Esa sensación de bienestar tras un buen masaje, no es mera ilusión.
Investigadores del Departamento de Psiquiatría y Neuroriencias del Comportamiento en el Cedars-Sinaí, reportaron que las personas sometidas a ese masaje experimentaron cambios medibles en su respuesta corporal inmune y endocrina.
Aunque la gente ve el masaje como algo que le proporciona bienestar, no se han allegado muchas pruebas fisiológicas de la respuesta inmune del cuerpo.
El estudio publicado en el Journal of Alternative and Complementary Medicine, 29 personas recibieron 45 minutos de masaje sueco y 24 el mismo tiempo en un masaje suave. Antes de la actividad, se fijaron catéteres intravenosos para tomar muestras de sangre durante la sesión.
El estudio demostró que no sólo hace sentir bien, sino que es benéfico, dijo Mark Rapaport, investigador principal.
Entre los resultados se encontró:
Las personas que recibieron el masaje sueco experimentaron cambios significativos en los linfocitos, que desempeñan un papel en la defensa del organismo.
Este masaje produjo una reducción en la Arginina Vasopresina, que se cree actúa en la conducta agresiva y ha sido asociada al aumento en la hormona del estrés, cortisola.
El masaje sueco disminuye esa hormona del estrés.
Y provocó una reducción en las citoquinas producidas por las células blancas de la sangre estimuladas.

El cabello revela si hay peligro por el estrés

No es que se tenga que detallar el cabello ni que este se resquebraje o le de orquilla o pierda el brillo. No.
Eso encontraron científicos de la Universidad de Western Notario en Canadá.
Desencadenantes del estrés como el trabajo, los problemas maritales y financieros están ligados al riesgo de desarrollar enfermedad del corazón, incluido un ataque cardiaco.
Gideon Koren y Stan Van Uum desarrollaron un método para medir los niveles de cortisol en el cabello, proveyendo una medida precisa de los niveles de estrés en los meses previos a un evento agudo, como un ataque al corazón.
El estudio fue publicado en el journal Stress.
El cortisol es considerado la hormona del estrés. Su secreción aumenta en los momentos en que hay estrés. Tradicionalmente se mide en el suero, la orina y la saliva, pero así solo muestra el estrés en el momento de la medición, no sobre periodos más prolongados. Esa hormona es capturada también en el cuerpo del cabello.
“Sabemos que el cabello crece en promedio un centímetro por mes. Si tomamos un cabello de 6 centímetros, podemos determinar los nivels de estrés de seis meses midiendo el cortisol en el pelo”, dijo Koren.

¿Estresado? Piénselo dos veces si…

Cortesía Science

Si se siente estresado, atrapado en la rutina, podría no ser simple coincidencia sentirse de las dos maneras.
Un estudio sobre ratas publicado en Science sugiere que el estrés crónico afecta las conexiones neurales del cerebro, lo que hace que los animales tomen decisiones maquinalmente, por costumbre, más que caso por caso.
La habilidad para elegir un plan de acción con base en sus consecuencias particulares, también conocido como comportamiento dirigido al logro de metas, es esencial en la vida diaria, pero requiere de cierta cantidad de energía mental que los animales estresados podrían no ser capaces de disponer. Eduardo Dias-Ferreira y colegas en Portugal investigaron los efectos de estrés crónico en dos áreas del cerebro que están involucradas en el comportamiento dirigido al logro de metas, la corteza prelímbica y el estrato dorsomedial, y en una tercera región, el estrato dorsolateral, necesario para la formación de hábitos.
A diferencia de los animales control normales que se emplearon en el experimento, las ratas que habían sido expuestas una y otra vez a condiciones estresantes presionaron la misma palanca aún cuando el hacerlo no producía la mejor recompensa. Al analizar sus cerebros, los autores descubrieron que en los animales estresados, la corteza prelímbica y el estrato dorsomedial se habían atrofiado, y el estrato dorsolateral se había expandido, en comparación con los cerebros de las ratas normales.
Piénselo bien antes de tomar la próxima decisión.

Bájele a su angustia

Si es uno de esos días en los que no desea decir ni una palabra, pero quisiera que alguien le prestara atención, quítese la pulsera y deje que hable por usted.
Sí, tal como lo lee. Kristina Höök, de la Universidad de Estocolmo, desarrolló un dispositivo que permite crear un diario emocional con un brazalete que monitorea la actividad corporal tal como los movimientos y la sudoración.
Al fin de la jornada, la persona lo conecta al computador, que descarga los datos junto con la información de los celulares, tales como mensajes de texto. Así, aparece en la pantalla un carácter que representa cuán activo y emocional estuvo la persona durante el día: si es azul, revela que estuvo muy calmado, por ejemplo.
De este diario, la persona puede rastrear las emociones y ver cómo cambian durante el día y durante largos periodos. El sistema puede ayudar a una persona a entender y revisar cómo de calmada o estresada ha estado, para que aquellos que se mantienen muy ocupados bajen el ritmo y se reconecten con sus cuerpos.
Las posibilidades son varias. Höök, quien expuso su desarrollo ante The Royal Society en Londres, dijo que quien utiliza el brazalete puede ver los patrones de sus reacciones corporales y relacionarlos con los eventos que discurren en su vida. Una mujer, por ejemplo, puede advertir que cuando está emocionalmente disgustada o alterada, no se lo hace saber a nadie de quienes la rodean. Así, en un par de horas sale a trotar y a un sauna, para tratar con el estrés. Entiende que necesita hallar formas de abrirse a la gente cercana antes que interiorizar esas emociones y trabajarlas sola.

La competencia por el macho y la anorexia

¿Sabía usted que el estrés que genera la competencia entre mujeres por una pareja, en la adolescencia, se asocia con resultados negativos como el abuso de drogas? Esa competencia, normal en la especie humana y en las demás,
Por su parte, la Hipótesis de la Supresión Reproductiva, afirma que el control del peso corporal evolucionó como una adaptación APRA ajustar el esfuerzo reproductivo en respuesta a las condiciones ambientales que enfrentaron las hembras humanas ancestrales.
Es decir, la selección natural moldeó un mecanismo para ajustar la reproducción femenina a las condiciones socio-ecológicas alterando la cantidad de grasa en el cuerpo. En el medio Occidental moderno, las señales sociales y ecológicas que marcarían la necesidad de posponer temporalmente la reproducción en ambientes ancestrales puede estarse experimentando con una duración e intensidad sin precedentes, conduciendo en muchos casos a una preocupación por la imagen corporal y el peso, y en algunos casos por una conducta del tipo anoréxico.
En conclusión: la anorexia puede deberse a ese estrés natural en las adolescentes en busca de una pareja para efectos reproductivos.
El hecho se desprende de un estudio de Catherine Salmon, del Departamento de Psicología de la Universidad de Redlands en Estados Unidos, y colegas.

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