Las 10 noticias científicas de la semana (30-6)

1. Una joya de 500.000 años

Había que matar el tiempo, o simplemente pensaba en quién sabe qué. El caso es que científicos acaban de encontrar una concha de almeja tallada. Nada extraño hasta ahí salvo que fue hallada hace tiempo en Java y data de hace 500.000 años. Una obra del hombre de Java, primera expresión artística de nuestros predecesores. Se trata de una pieza tallada, con rayas diagonales cuyo significado, lógicamente, no se conoce. La pieza fue encontrada en una colección de museo. El hallazgo fue publicado en Nature. En la imagen se aprecia la talla realizada por alguien en ese remoto pasado. La foto es de W. Lustenhouwer.

2. Sueño genético

Dos regiones del ADN estarían relacionadas con la cantidad de tiempo que las personas logran dormir según un estudio publicado en Molecular Psychiatry. Esas dos regiones han sido asociadas en el pasado a distintas condiciones, como la hiperactividad y la depresión. Se cree que una de esas regiones puede regular el sueño al alterar niveles hormonales pues está cerca del gen PAX8 que está involucrado en el desarrollo de la tiroides.

3. Menos aves para volar

El estado de las aves en Colombia publicado por Proaves mostró que cerca del 6% de las especies de aves del país, el más rico en aves del planeta con 1.903 especies reconocidas, se encuentra en peligro de extinción. De las 122 en esa condición, 10 están en riesgo inminente, en especial en la Sierra Nevada de Santa Marta y en Antioquia. La pérdida del hábitat y otras condiciones asociadas a la actividad humana son las responsables.

4. Así comenzamos a tomar licor

Para muchos es una bendición, para otros no tanto. La historia comenzó hace 10 millones de años, cuando nuestros ancestros no eran homínidos aún, sí simios que andaban en las selvas africanas. Tal parece que al recoger frutas podridas del suelo, cuando había escasez, por ende fermentadas, comenzó a desarrollarse la capacidad de descomponer el etanol. Eso permitió que luego pudiéramos consumir alcohol. El estudio apareció en Proceedings of the National Academy of Sciences.

5. Planeta a la vista

En un logro que abre las posibilidades de que desde la superficie terrestre se puedan observar en detalle nuevos mundos, astrónomos presentaron la observación del planeta 55 Cancri e gracias al telescopio nórdico en Las Palmas, España. Ese es un mundo inhóspito para la vida. Una Supertierra demasiado densa y cuyo año solo dura 18 horas. El estudio fue del Centro para la Astrofísica de Harvard y el Smithsonian. Ese planeta ya había sido descubierto, pero no observado en tal grado de detalle desde tierra.

6. Una historia real de infidelidades

UN análisis del ADN confirmó con seguridad que los restos hallados hace 2 años bajo un parqueadero londinense sí son los del rey Ricardo III, quien murió en una batalla como demostraron las heridas que evidenciaban los restos. No solo se confirmó sino que ciertos marcadores paternos no concordaron con los actuales descendientes, por lo que se infiere que hubo infidelidad en el trono y la familia real. Una historia con… cachos. El estudio fue publicado en Nature Communications.

7. Nos quedamos sin hielo

La Antártida Occidental se derritió la última década a un ritmo tres veces mayor al que traía reveló un estudio de la Nasa y la Universidad de California en Irvine. Cada dos años se pierde una cantidad equivalente al glaciar del monte Everest. El promedio de pérdida anual es de unas 83 gigatoneladas reveló la investigación, que concilió 4 técnicas usadas para estimar la pérdida de masa. El hallazgo será publicado en Geophysical Research Letters.

8. Los muertos que revivieron

Los muertos que regresaron del pasado con… sus enfermedades. Científicos desarrollaron una manera de volver a la vida células madre intestinales y cerebrales de pacientes que murieron hace décadas, gracias al ADN en muestras de sangre almacenadas. La intención según el artículo publicado en Stem Cells Translational Medicine es estudiar las causas potenciales de distintas enfermedades. Algunos de esos pacientes, que donaron la sangre para la ciencia, padecieron enfermedades raras y otras muy importantes.

9. ¿Dónde habrá otro punto azul pálido?

En la búsqueda de nuevas Tierras, los astrónomos deberían mirar con especial cuidado aquellos sistemas con un sol joven, pues podría tener planetas habitables a una distancia mayor de lo estimada hasta ahora, de acuerdo con un análisis de investigadores del Instituto de Puntos Azules Pálidos de la Universidad de Cornell, un nombre en honor del célebre Carl Sagan. En el artículo que publicará Astrophysical Journal Letters se dice que esos planetas jóvenes en estrellas jóvenes amplían no solo la distancia para buscar Tierras sino las posibilidades de encontrar alguna.

10. Sin el cromosoma Y

Un estudio en Science revela que los hombres fumadores tienen 3 veces mayor probabilidad de perder sus cromosomas Y, importantes en la determinación del sexo y la producción del esperma. No se sabe si incide en la aparición de cáncer. También encontraron que al parecer cuando dejan de fumar de a poco vuelven a tener sus cromosomas. Una condición más para agregarle a los peligros del tabaco.

Llevamos 10 millones de años borrachos

¿Bebedores los humanos? Noooo. Bebedores nuestros ancestros simios. Beodos.

Bueno, tampoco es para tanto, pero un estudio nuevo sugiere que hace 10 millones de años ellos comenzaron a desarrollar la capacidad de descomponer el alcohol. Tal vez fue para digerir los frutos podridos, fermentados, que encontraban en el suelo de la selva.

El hallazgo, pocos lo pensarían, ayuda a los científicos a descifrar cuándo esos ancestros comenzaron a moverse sobre la superficie terrestre abandonando un poco la vida arbórea.

El estudio apareció publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences.

“Mucho de nuestra condición actual -del dolor en la espalda a la ingestión de sal y azúcar- tiene piso en nuestra historia evolutiva”, en palabras de Matthew Carrigan, líder de la investigación.

Para conocer más sobre cómo evolucionó la descomposición del alcohol, los investigadores se enfocaron en genes que codifican por un grupo de enzimas digestivas la familia ADH4 que se hallan en el estómago, garganta y lengua de los primates y que son las primeras enzimas metabolizantes que encuentra el etanol cuando es ingerido.

Se investigaron los genes ADH4 de 24 mamíferos distintos, incluyendo 17 primates.

Tras un dispendioso análisis en el que incluyeron el uso de bacterias para leer genes ancestrales, los resultados sugieren que esa capacidad provino de una sola mutación presentada hace 10 millones de años.

Esta coincidió con el cambio al estilo de vida terrestre. Y para Carrigan, fue la segunda opción de escoger entre frutas buenas y otras podridas: estas se tenían que aprovechar cuando había escasez.

Los humanos, sugiere la ciencia, tenemos problemas de salud con el exceso de alcohol porque no hemos evolucionado suficientemente los genes para procesar el etanol.

El modelo de evolución del consumo de alcohol indica que el etanol solo llegó a la dieta humana luego de que la gente comenzó a almacenar alimentos y se desarrolló intencionalmente ña fermentación hace cerca de 9.000 años.

Por eso, sugiere la teoría, el alcoholismo es una enfermedad porque el genoma humano no ha tenido tiempo suficiente para adaptarse plenamente.

¿Bebedores? Nuestros ancestros.

(Nota: con base en documentos LiveScience)

Cuando los pájaros se emborrachan

Dicen que los borrachos caen al suelo y rara vez les pasa algo grave. Pero ¿qué tal que vivieran en las ramas de los árboles o… volando?

Pues bien, expertos del Animal health and Veterinary Laboratories Agency fueron llamados por un caso inusual en una escuela primaria en Cumbria: se habían encontrado los cuerpos de 12 aves negras. Uno más estaba vivo, pero obviamente nada bien. Luego hallaron otros dos muertos.

Se creyó que algunos habían sido heridos por alguien, pues presentaban heridas y por eso se llamó a la policía.

Los exámenes post mortem fueron practicados en aquellos cuyos cuerpos no presentaban heridas. La idea era descartar la influenza aviar, pero se encontraron frutos en el estómago de todas las aves.

Unos pocos habían sido hallados en azarollos o serbal de los cazadores, un árbol con pequeñas frutas carnosas muchas de las cuales estaban en el suelo.

Muchas estaban mordidas.

Estas frutas no son venenosas para las aves salvajes, pero las halladas en el estómago lucían como si estuvieran fermentadas.

Tres muestras de tejido de los pájaros muertos fueron enviadas para análisis toxicológico, una de las cuales reveló altos niveles de alcohol puro (etanol). El personal del centro de rescate que acudió al llamado de la escuela reportó que el pájaro que estaba vivo no se sostenía en sus patas y parecía borracho.

No colocaba las alas en el piso para mantenerse firme sino que se inclinaba contra las paredes donde fue recluido para mantenerse erguido. Tras dos días, se recuperó del todo y fue liberado.

Los autores no pueden explicar porqué solo uno de los tejidos reveló la presencia de etanol, pero sospechan que todas las aves muertas se intoxicaron con las frutas fermentadas. Las lesiones que presentaban pudieron deberse a colisiones en el aire.

Las frutas en el piso estaban dañadas, siendo vulnerables a hongos, que habrían precipitado la fermentación y la subsiguiente producción de alcohol.

No se puede probar que las aves murieron tras consumir mucho alcohol, pero en 1999 se reportó otro caso de aves de alas rojas que se habían alimentado con esos frutos.

Varias de esas aves fueron vistas cayendo de los árboles al piso de concreto debajo. Los análisis de laboratorio no mostraron químicos peligrosos, pero en sus mollejas se encontraron frutos con altos niveles de alcohol.