La niñez feliz llega hasta los 80 años

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Cuando una persona llega a sus 80 años y ha vivido una relación estable, amorosa, tal vez fue que creció en una familia cálida, acogedora.

Los hombres que nacen en un hogar así manejan mejor las emociones estresantes cuando están a mitad de su vida, lo que ayuda a explicar porqué tienen matrimonios más firmes en la etapa final de sus vidas.

Eso sugiere un estudio en Psichological Science, del que se concluye la importancia de una niñez afortunada.

Nuestro estudio muestra que la influencias de las experiencias de la niñez pueden ser demostradas aún en los 80, prediciendo cuán feliz y seguros son en sus matrimonios como octagenarios”, dijo Robert Waldinger, de la Escuela de Medicina de Harvard. “Detectamos que ese vínculo se da en parte porque una mejor niñez promueve un mejor manejo de las emociones y de las capacidades interpersonales a mitad de la vida u esas capacidades predicen matrimonios más seguros al final”.

En el estudio se hizo seguimiento a individuos durante seis décadas, comenzando en la adolescencia.

Con todas las cosas que les pasan a los seres humanos y los influencian entre la adolescencia y la novena década de vida, es destacable que la influencia de la niñez en los matrimonios se vea hasta esa etapa”, comentó Marc Schulz, coautor.

Los investigadores examinaron datos recogidos de 81 hombres que participaron en un estudio de 78 años del desarrollo de adultos, 51 de ellos parte de una cohorte de Harvard y 30 de Boston. Todos completaron entrevistas y cuestionarios durante el estudio.

¿Escogemos amigos por sus genes?

Amigos porque sí. Al analizar las diferencias genéticas entre unas 2.000 personas, James Fowler, de la Universidad de California, y Nicholas Christakis de la de Yale, hallaron que los amigos compartían cerca de un 0,1% más del ADN que el promedio con un extraño, un nivel de similitud genética esperada entre los primos cuartos.

“La mayoría de la gente no conoce sus primos cuartos, pero de algún modo entre miles de posibilidades seleccionamos como amigos las personas que se parecen más a nuestra familia”, dijo Christakis.

“Es obvio que los humanos tienden a asociarse con personas que son más similares a ellos. Esto nos da evidencia de que opera no solo a nivel de las características obvias sino en unas más sutiles, cosas que no habíamos anticipado”, opinó Matthew Jackson, profesor de Stanford citado por The Scientist.

Los datos fueron recogidos como parte del Framingham Heart Study. Los investigadores calcularon el coeficiente de parentesco de cada pareja de personas basados en 500.000 polimorfismos de nucleótido simple en el genoma. Sus resultados, que incluyeron el hecho de que los amigos tienden a tener ligeramente un mayor coeficiente de afinidad que los extraños, fue publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences.

Para algunos, el estudio no tendría tanta validez. Argumentan que algunos factores importantes como la etnia y el nivel educativo, que pueden llevar a una estratificación de la población y por tanto que dos personas se hagan amigas, no fueron tenidos en cuenta.

Otros sugieren que hay otros factores que inciden en una amisad, como la asistencia a la misma iglesia, los deportes o las actividades culturales.

Un tema para debate, pero interesante esa especie de ‘olor genético’ por los amigos.

Para Fowler. “son hallazgos inusuales y eso usualmente genera críticas de los científicos. No estamos diciendo que hay genes específicos. Hablamos de características estructurales a lo largo de todo el genoma”.

Los jóvenes alegres ganan más dinero como adultos

Los jóvenes más felices, aquellos que llamamos entradores, son los que ganan más dinero cuando adultos de acuerdo con una investigación reciente.

Jan-Emmanuel De Neve, de UCL, y el profesor Andrew Oswald de la University of Warwick analizaron datos de 15.000 adolescentes y adultos jóvenes en Estados Unidos, encontrando que aquellos que reportaban un afecto positivo más grande -que es una medida técnica de la felicidad- o una mayor satisfacción por la vida, recibían más dinero de adultos.

La mayor riqueza de estas personas se debe en parte a que es más probable que la gente feliz se gradúe, halle un trabajo y sea promovida antes que los otros menos alegres.

Y a mayor felicidad, mayor el impacto financiero: el estudio mostró, por ejemplo, que un punto de incremento en la satisfacción con la vida (en una escala de 5) a la edad de 22 se asocia con ganancias casi 2.000 dólares más altas a los 29 años. Es la máxima influencia sobre los ingresos.

En el estudio se encontraron diferencias entre hermanos, que aunque creciendo en la misma familia, los más contentos tendían también a ganar más. Los resultados son más sólidos considerando otros factores como educacion, salud, variación genética, autoestima y coeficiente intelectual.

Los investigadores estudiaron también cómo la felicidad puede influenciar los ingresos. Los tests revelaron efectos directos e indirectos que trae la influencia de la felicidad: desde la obtención de un título hasta un trabajo, mayores niveles de optimismo y extroversión, así como menos neurotismo.

Para De Neve “quizás lo más importante, para el público general -y padres en particular- estos hallazgos revelan que el bienestar emocional de los niños y los adolescentes es llave para el éxito futuro, una razón más para asegurar la creación de ambientes hogareños sanos”.

Mujeres tienen 133% más riesgo de morir tras muerte de su hijo

Cuando fallece un hijo por cualquier causa, la madre tiene un 133% de más riesgo de morir en los siguientes 2 años, reveló una investigación del Rochester Institute of Technology.

Ese riesgo se presenta fuese cual fuese la causa de muerte, el género del hijo, el estado civil, el tamaño de la familia, los ingresos o el nivel educativo de la madre.

Javier Espinosa compiló resultados de 9 años de investigación tras estudiar más de 69.000 madres, de 20 a 50 años de edad. El impacto de muerte es más fuerte en los 2 años siguientes a la muerte del hijo.

“Hasta donde sé, este es el primer estudio que analiza empíricamente el tema en una gran cantidad de datos en Estados Unidos”, dijo. “La evidencia de una tasa elevada de muerte de la madre es útil para las políticas de salud pública y el tiempo de intervención para reducir los efectos adversos de la salud que ellas experimentan tras la muerte del hijo”.

El estudio, del cual es coautor William Evans, de University of Notre Dame, fue publicado en el journal Economics and Human Biology.

Espinosa ha conducido además investigaciones extensas en el tema de la mortalidad de esposos, llegando a la conclusión de que los hombres que sufren la pérdida de su mujer experimentan un aumento del 30% en mortalidad. Para las mujeres, no hay un aumento en la mortalidad por la muerte de su esposo, pero se presenta una correlación entre el tiempo de la muerte de esposo y esposa.

Espinosa cree tener la explicación con base en datos de personas casadas entre 1910 y 1930: “cuando una mujer muere, los hombres a menudo no están preparados. Han perdido su compañía –alguien que cuida de ellos física y emocionalmente, y la pérdida impacta directamente la salud del hombre”.

“El mismo mecanismo es probablemente más débil para la mayoría de las mujeres al morir su esposo. Por lo tanto, la conexión de la mortalidad en viudas puede ser una reflexión de cómo parejas similares sobreviven en el tiempo.

La menopausia vino por culpa de las nueras

No todo se da porque sí. La menopausia evolucionó, en parte, para prevenir la competencia entre una madre y su nuera, según un estudio publicado en el journal Ecology Letters.

Esta investigación parece explicar por primera vez, según los autores, porqué la relación que las mujeres mantenían con sus nueras pudo haber desempeñado un rol principal.

El estudio fue hecho por investigadores de las Universidades Turku (Finlandia), Exeter (Reino Unido), Sheffield (Reino Unido) y Stanford (Estados Unidos).

Los datos mostraron que una abuela que tuviera un bebé en edad avanzada, al mismo tiempo que su nuera, derivaba en que los bebés tuvieran un 50% de menos chance de sobrevivir hasta la adultez.

El análisis puede servir para resolver ese gran misterio de porqué las hembras humanas, a diferencia de la mayoría de animales, dejaban de reproducirse tan temprano en su ciclo vital. Añade peso además a la teoría de que la menopausia evolucionó para permitirles a las mujeres enfocarse en sus nietos. Este rol, tradicionalmente, incluía proveer alimentos para la familia y proteger a los niños de accidentes y enfermedades.

Este tema ha sido poco analizado dado que requiere datos muy detallados sobre el éxito reproductivo de varias generaciones de mujeres, con conocimiento de quién vivía con quién y cuándo.

Los científicos analizaron 200 años de información recogida por Virpi Lummaa, de Sheffield y su estudiante Mirkka Lahdenperä de Turku, tomada de registros de iglesias de la Finlandia preindustrial. Ambas analizaron la información de las tasas de natalidad y mortalidad de 1700 a 1900, antes del advenimiento de la seguridad social y los métodos anticonceptivos.

El estudio reveló que las mujeres tenían más nietos si dejaban de reproducirse hacia los 50 años. El equipo cree que en parte se debe a la disminución de la competencia entre las mujeres mayores y sus nueras debido al apoyo que ellas podían prestarles a sus nietos.

Un niño nacido en familias con la suegra y la nuera reproduciéndose simultáneamente tenía dos veces más riesgo de morir antes de los 15.

Eso, se halló, no sucedía cuando madre e hija tenían hijos al tiempo, lo que sugiere que una crianza cooperativa en mujeres emparentadas y conflictiva cuando no.

La madre no compite con la hija, pues lleva el 50% de sus genes, lo que no es del caso entre suegra y nuera.

El caso finlandés revela que la mujer promedio se beneficiaba al dejar de reproducirse a los 51 si había competencia con su nuera, no con su hija.

Aunque algunas teorías sugieren que la menopausia surgió para evitar que mujeres adultas murieran durante la preñez y el parto, el estudio finlandés encontró que solo 2% de las finlandesas en sus años 40 murieron al parir.

Las buenas intenciones producen bienestar

Las buenas intenciones es lo que a veces se agradece más. Y sí que valen.

El cuidado delicado de una enfermera alivia el dolor de un procedimiento médico, así como las galletas de la abuela saben siempre mejor que todas si percibimos que son actos realizados con amor, sugiere una investigación de un psicólogo de la Universidad de Maryland.

Los hallazgos tienen implicaciones reales en campos como la medicina, las relaciones, la familia y los negocios.

“La manera como leemos las intenciones de la otra persona cambia nuestra experiencia física del mundo”, dice Kurt Gray, autor de The Power of Good Intentions, publicado en adelanto del artículo impreso en el journal Social Psychological and Personality Science. Gray dirige el Laboratorio de percepción de la Mente y Moralidad en esa universidad.

“Los resultados confirman que las buenas intenciones, incluso las fallidas, pueden suavizar el dolor, incrementar el placer y hacer que las cosas sepan mejor” concluye el estudio, que describe la capacidad de la benevolencia para mejorar la experiencia física como “una reivindicación del poder del bien”.

Mientras parece claro que las intenciones buenas o malas pueden cambiar la experiencia de eventos sociales, este estudio muestra que los eventos físicos están influenciados por la percepción del contenido mental de otra persona. “Parece que también usamos las intenciones de otros como una guía para la experiencia física básica”, escribió el autor.

Cómo borrar las huellas dactilares

Se lo desearía cualquier criminal., pero lo que la cirugía no da la naturaleza sí y a manera de desviación genética.

Científicos descifraron el enigma de una ciudadana suiza sin… huellas digitales.

Aunque parezca tema de una película de suspenso, el cuento tiene su historia diferente.

En 2007 esa mujer, que andaba terminando su tercera década de vida, intentó cruzar la frontera de Estados Unidos. Agentes de inmigración no pudieron confirmar su identidad. Aunque la foto del pasaporte era igual a su cara, cuando escaneaban sus manos descubrieron algo que los inquietó: sus dedos no tenían huellas dactilares.

La mujer tenía una extraña condición, conocida como adermatoglifia, llamada por el dermatólogo Peter Itin de la University Hospital Basel en Suiza como “la enfermedad del retraso en inmigración”, por razones obvias. Además de yemas de los dedos lisas, las personas sudan menos de lo normal.

Como otros 9 miembros de la familia de la mujer también carecían de huellas, Itin y colegas, incluyendo a Eli Sprecher, del Tel Aviv Sourasky Medical Center sospechaban que la causa podría ser genética.

Recogieron ADN de la familia y compararon con otros miembros que no la tenían. Se hallaron diferencias en 17 regiones cercanas a genes. Luego secuenciaron esos genes pretendiendo hallar al culpable.

No encontraron nada. Sprecher pensaba que habían hecho mal el examen o una mutación estaba oculta en la región basura del genoma. Janna Nousbeck analizó bases de datos de transcripciones raras del ADN de las regiones sospechosas y encontró una secuencia corta que se sobreponía en parte a un gen llamado Smarcad1.

Un análisis reveló que ese gen era el culpable. Estaba mutado en los miembros de la familia con la extraña condición, pero no en los otros, publicaron en The American Journal of Human Genetics.

El trabajo de Sprecher será, en adelante, determinar exactamente cuál es la función del gen y cómo contribuye a la formación de patrones de huellas.

El orden de nacimiento afecta la inteligencia

Puede que usted sea así porque nació de primero o de tercero en su familia.

Desde hace mucho, científicos tratan de responderse qué efectos tiene en la vida de una persona el orden de nacimiento.

Un nuevo estudio sugiere que sí tiene implicaciones. Y notorias. Los que nacen primero son, por lo general, más listos mientras los que nacen de último obtienen mejores calificaciones y son más entradores o extrovertidos.

El resultado de la investigación respalda la hipótesis conocida de que los más jóvenes tienden a tener más aptitudes, pero contradice aquella que sostiene que los primogénitos son más extrovertidos.

Los hallazgos aportan pistas sobre la influencia de las relaciones de hermanos, que en ocasiones reciben menos atención que las de padre-hijo o madre-hijo, indicó Tiffany L. Frank, candidata a doctorado en Adelphi University en Nueva York.

El estudio puso en evidencia algo que parece inevitable pese a lo que hagan los padres: es imposible tratar a cada hijo con la misma igualdad.

En el estudio se averiguó la situación entre 90 parejas de hermanos en bachillerato y además de una encuesta, se conocieron sus desempeños en la escuela. Los nacidos primeros tuvieron mejores competencias generales en matemática y aptitud verbal, mientras los nacidos de último fueron mejor en inglés y en el promedio general de matemáticas.

En un segundo experimento se estudiaron las diferencias de personalidad.

El estudio fue expuesto en la convención de la American Psychological Association.

Un tema que parece trivial, pero que podría explicar parte del devenir de las personas. ¿Cómo será en aquellas familias con 4 o más hijos?

Cuatro son la mejor compañía

En la variedad está el placer, dice la gente. Y quizás exista razón hasta para abarcar otros organismos.

Los árboles que conviven con varias especies de hormigas, secuencialmente, producen más descendientes y viven más, incluso si alguna hormiga les hace daño, que aquellos que sólo tienen una especie asociada.

La soprendente revelación de la vida en la naturaleza la hizo Todd Palmer, de la Universidad de Florida, tras un estudio sobre el tema que tiene sus implicaciones dado que la mayoría de los ecosistemas en el planeta dependen de la cooperación entre especies.

No pocos estudios sobre esta relación se han centrado en cómo se mantiene la cooperación aunque ambos lados tienden a sacar provecho del otro.

Palmer y su grupo analizaron un árbol en Kenya y sus relaciones con cuatro especies de hormiga que lo habitan durante su ciclo vital.

La sorpresa fue que el árbol se desarrollaba mejor cuando era ocupado por las cuatro, así una de ellas juntara fuerzas con un escarabajo para atacar el árbol, lo que provocaba un aumento en la mortalidad del árbol; otra, esterilizaba la planta; mientras que una tercera se mostraba tan asustada con las otras, que poco hacía.

El estudio apareció la semana pasada en Proceedings of the National Academy of Sciences.

Al medir los resultados del árbol en cuanto a su descendencia, no en un momento dado, se encontró que no eran mejores, como se podría creer, cuando tenían una especie con el llamado buen mutualismo, sino con las cuatro en diferentes estadios de su vida, desde la tramposa hasta la parásita y la que poco hacía.

¿Por qué sucede esto que parece tan contradictorio? La clave podría estar en el tiempo. Cuando una especie vive largo tiempo, sus necesidades pueden cambiar drásticamente mientras pasa de la juventud a la vejez, y las asociaciones secuenciales con varios compañeros puede ayudarle a cumplir esas necesidades en distintas épocas.

Tal como en los humanos: la pareja que buscamos de jóvenes, no es la misma que miraríamos en una edad adulta, en la que la estabilidad y la capacidad para mantener un trabajo y criar una familia son esenciales.

Para el árbol, en un momento el compañero ideal puede ser uno que aunque le impida reproducirse, le ayude a salir adelante; luego, menos vulnerable, el ideal puede ser aquel que aliente la reproducción.

¿Y el papel de la que parece itneractuar poco? Proteger al árbol: demostrado está que los elefantes atacan menos los árboles que tienen hormigas.

¿Por qué no cumple el primer año?

De las noticias que despiertan curiosidad figura la muerte súbita de los bebés, un tema sobre el que mucho se ha investigado, hablado y especulado. Que la posición en que duerme, que esto o aquello…
Ahora, un estudio financiado por los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos reporta que los cerebros de los niños que fallecen súbitamente producen bajos niveles de serotonina, un químico cerebral que transporta mensajes entre las células y desempeña un rol vital en la regulación de la respiración, la tasa de latidos y el sueño.
La muerte súbita es la muerte de un bebé antes de su primer cumpleaños que no puede ser explicada con una autopsia detallada, la investigación de la escena y las circunstancias del fallecimiento ni la revisión de la historia médica de su familia.
Los investigadores creen que esa anormalidad en la serotonina puede reducir la capacidad del bebé de responder a los retos de la respiración, tales como unos bajos niveles de oxígeno o altos niveles de dióxido de carbono (CO2). Esos niveles altos pueden derivarse de volver a respirar el CO2 exhalado que se acumula en las ropas de cama mientras duerme boca abajo.
Los hallazgos aparecieron en la edición del 3 de febrero en The Journal of the American Medical Association.