Trasplantan a niña vena hecha con células madre

Una a una han caído las barreras: primero las vejigas, luego las arterias pulmonares. Siguieron las uretras y el canal entre arterias y venas. Las tráqueas también.

Ahora en otro logro sin precedentes, cirujanos suecos trasplantaron con éxito una vena hecha por bioingeniería a una niña de 10 años que sufría de obstrucción.

“Es un buen comienzo para demostrar que el impacto de la medicina regenerativa puede tener en los pacientes utilizando una matriz biológica alimentada con las propias células de la persona”, dijo Juliana Blum, de Humacyte, una compañía americana que desarrolla vasos sanguíneos por bioingeniería para pacientes en diálisis, citada por Nature.

El equipo sueco liderado por Suchitra Sumitran-Holgersson, de la Universidad de Gotemburgo, tomó 9 centímetros de vena de un donante fallecido, removieron todas las células y el tubo vacío fue rellenado con células madre tomadas de la médula ósea de la paciente. Dos semanas después, los cirujanos le trasplantaron el conducto modificado. La niña permaneció sana durante un año, pero se requirió un segundo procedimiento para alargar la vena luego de que comenzara a contraerse. Desde el segundo trasplante en febrero pasado, los niveles de energía de la menor han mejorado y el flujo sanguíneo a sus riñones es normal.

“La niña está saltando ahora”, dice Sumitran-Holgersson, quien reportó los hallazgos en The Lancet. “Sus padres me dijeron: tenenos una niña completamente diferente”.

Por lo general, cuando los adultos sufren la condición que padecía la pequeña, en la cual la vena que transporta la sangre del bazo al hígado se bloquea, los cirujanos optan por trasplantar una vena de la pierna del propio paciente. Esta opción no es posible en niños por los potenciales problemas de crecimiento de un trasplante en un injerto en un cuerpo aún inmaduro.

Christopher Breuer, cirujano pediátrico de Yale University School of Medicine en New Haven, Connecticut, dijo que el estudio es un paso importante la tecnología de tejidos modificados. “Es la primera vez que una vena modificada ha sido usada en la circulación”.

Un problema que persiste es que el uso de células madre en implantes modificados genera desconfianza y reticencias en su aprobación por el posible riesgo de que se produzcan tumores.

Chocolate negro mejora la visión

Aunque consumir un determinado alimento no aleja la necesidad de que una persona deba usar lentes, recientes estudios demuestran que hay un producto que puede mejorar temporalmente la agudeza visual e incluso mejorar el conocimiento.

Científicos de la Universidad de Reading en el Reino Unido midieron la visión y la capacidad de detección de movimiento de 30 adultos jóvenes dos horas después de haber consumido chocolate negro o chocolate blanco. El chocolate negro contienen antioxidantes llamados flavonoles, mientras que el blanco sólo contiene pequeñas trazas.

El estudio, dirigido a determinar los efectos e los flavonoles en la visión y la cognición, pues el año pasado científicos de Australia e Inglaterra habían revelado que esa sustancia mejoraba aspectos de la función cognitiva en adultos jóvenes sanos: se quería ver si incidía en mejorar el desempeño visual.

Mitad de los estudiantes consumieron chocolate negro, la otra mitad el blanco. Dos horas después realizaron una serie de pruebas para verificar las funciones visual y cognitiva. El experimento lo repitieron a la semana, invirtiendo el consumo entre los jóvenes.

Ambas semanas hallaron una mejoría en el desempeño visual y cognitivo de quienes consumieron el chocolate negro, mientras que los otros no. Esto sugiere que los flavonoles de la cocoa pueden mejorar temporalmente ciertos aspectos de la visión y el conocimiento.

Los investigadores creen que un aumento del flujo sanguíneo en los ojos y el cerebro sería lo que ayudará en esa mejoría.

Se necesita hacer, sin embargo, más estudios para verificar el hallazgo y determinar qué puede significar y cómo aprovecharlo.

Estuvo 96 minutos sin pulso y… salió coleando

Parece imposible, pero sucedió. Lo llamarán milagro, lo llamarán atención médica, pero sigue siendo inexplicable.

En la versión electrónica de Mayo Clinic proceedings se reportó el caso de un hombre de 54 años que sufrió un ataque cardiaco y estuvo ¡96 minutos sin pulso! Luego revivió y se recuperó por completo.

El caso es que el paciente se desplomó en una zona rural en Minnesota, Estados Unidos pues sufrió un ataque cardiaco. Recibió reanimación cardiopulmonar y choques con desfibrilador, pero no respondía.

Se recuperó tras más de hora y media sin pulso, de acuerdo con lo explicado por Roger White, anestesiólogo y especialista en atención cardiaca, autor del artículo.

El personal que acudió le administró 12 choques con el desfibrilador y mantuvo el flujo sanguíneo mediante compresiones continuas del pecho.

Pero hubo una ayuda clave: la capnografía, que se emplea para controlar a los pacientes en el quirófano, pero que rara vez utiliza el personal de emergencias para tratar un paro cardíaco. Esta mide cuánta sangre fluye a través de los pulmones y, por tanto, a otros órganos. Gracias a que esa medida estuvo siempre en un nivel suficientemente alto, el personal de rescate no cesó en su afán por reanimarlo.

“El pulso reapareció gradualmente”, dijo White.

Una vez recuperado el pulso, el paciente fue enviado vía aérea al hospital, donde se descubrió que tenía una arteria ocluida. Se extrajo el coágulo y se le colocó una endoprótesis.

A la semana y media, el paciente recibió el alta, sin mostrar problemas neurológicos por el extenso período que permaneció sin pulso.

Poco tiempo después se sometió a una operación a fin de tratar su enfermedad cardiaca subyacente.

White dijo en un informe de prensa de la Clínica Mayo que el caso plantea la necesidad de estudiar más sobre las técnicas de apoyo vital avanzado y el empleo de tecnología de tiempo real, como la capnografía, que es capaz de validar la eficacia de los esfuerzos por reanimar a alguien”.