Mis 10 noticias científicas de la semana (2-8)

1. Con solo pensarlo ¡vuelas!

Investigadores de la Universidad de Minnesota encabezados por Bin He informaron un gran avance hacia la manipulación de objetos con la mente: varios estudiantes pudieron, gracias a una especie de casco con 64 electrodos, hacer volar un quatricóptero y dirigirlo hacia distintos puntos de un gimnasio en la Facultd de Ingeniería. El aparato no estaba conectado con los electrodos. Las ‘señales mentales’ fueron enviadas vía WiFi. El adelanto es un paso para que personas tetrapléjicas puedan ganar autonomía. En estudios previos de otros grupos voluntarios habían movido brazos robóticos y cursores en una pantalla, pero mediante una complicada red de electrodos y alambres.

2. ¡Diga wiski!

Astrónomos que usaron el Very Large Telescope de ESO en los Andes chilenos fotografiaron un planeta a 300 años luz alrededor de la estrella joven HD 95086, cuerpo 4 a 5 veces mayor que Júpiter. El logro es que hasta ahora es el exoplaneta menos masivo observado de manera directa. Se encuentra de su estrella a unas 56 veces la distancia Tierra-Sol (150 millones de kilómetros). La estrella es muy joven, de solo 10 a 17 millones de años, en comparación con el Sol que tiene cerca de 4.600 millones de años. Todo un logro.

3. Nuestro tatara-tatara-tatarabuelo

No llamaría la atención saber que hace 55 millones de años merodeaba por lo que hoy es China un pequeño animal tipo ratón. Lo que sí es sorprendente es que ese es nuestro ancestro más antiguo, reveló un estudio publicado en Nature. Se trata de una criatura denominada Archicebus (antiguo mono). El esqueleto hallado ayuda a explicar las ramificaciones que se sucedieron en la base del árbol evolutivo de los primates. Eran animales que andaban por las copas de los árboles, unos pocos de millones de años después de la extinción de los dinosaurios. El Archicebus era ágil, pequeño y comía insectos.

4. Abracadabra ¡desaparecí los datos!

Si desea borrar un evento de su historial, no estaría lejos de lograrlo. Ingenieros eléctricos reportaron en Nature que usaron láseres para crear un ‘manto’ que puede ocultar comunicaciones en una especie de ‘hueco del tiempo’, de modo que pareciera que nunca fueron enviados. El método es el primero que puede borrar datos enviados a la velocidad vista en los sistemas de telecomunicaciones y abre la puerta a la transmisión de esquemas ultrasecretos, a la vez que podría proporcionar una forma mejor de blindar información del ruido de la corrupción. ¡Nunca existieron!

5. ¿Cómo así, cáncer en aquellos tiempos?

De hace 4.000 años más o menos se conocían casos de cáncer. Ahora se encontró un caso 30 veces más antiguo: ¡cáncer en un neandertal! Sí, un individuo que vivió en lo que hoy es Croacia hace unos 120.000 años. Una enfermedad que parece muy antigua, que hoy se achaca a problemas como la contaminación o los preservativos en los alimentos que no existían entonces. El cáncer se encontró en una costilla hallada entre 1899 y 1905 en una excavación en Kaprina, una cueva al norte del país donde se han hallado miles de restos de antiguos humanos. Un simple análisis a ojo reveló que en el hueso había un espacio donde hubo un cáncer, lo cual fue confirmado con imágenes de tomografía. El estudio apareció en Plos One.

6. El hambre todo lo puede

Cada quien hace lo que sea con un regalo, pero hay algunas formas extrañas, para nosotros, de disponer de ellos. Una de ellas corre por cuenta de la hembra del calamar cola de botella según un estudio publicado en Biology letters: durante el apareamiento, el macho coloca una bolsa con el esperma en la cavidad donde está la boca de la hembra. La mayoría de las veces el regalo temrina como ¡un comestible! Sí, una manera de proporcionar nutrientes para los huevos no fertilizados, con lo cual los machos estarían contribuyendo a la fertilización que haga otro macho, quién creyera. Tiempo perdido.

7. Desiertos poblados

No todo lo que parece solo lo está. El telescopio espacial Spitzer, que mira en infrarrojo, detectó un show estelar en regiones consideradas desiertas en la Vía Láctea, alejadas del atiborrado y convulsionado centro galáctico. En su afán por hacer un mapa de la galaxia, los astrónomos analizan diferentes regiones y han identificado unas 130 en las que aparecen chorros de material brotando de estrellas en su fase de juventud, como sucede con más de 30 estrellas hacia la constelación del Can Mayor.

8. Solo andaba de vacaciones

Una rana que se consideraba extinguida y que fue redescubierta en 2011 acaba de regresar al mundo de los vivos como un fósil viviente según un estudio en Nature Communications. De la rana pintada de Hula en Israel no se había sabido en 60 años hasta que un guardabosques la encontró en un pantano. Desde entocnes otros 11 ejemplares han sido descubiertos. Al analizarla se encontró que es una especie con rasgos muy primitivos, similar a fósiles de millones de años. Parece que es pariente de un grupo de anfibios que se extinguieron hace unos 15.000 años Los anfibios Latonia fueron comunes en Europa durante millones de años, pero ya no queda sino la rana de Hula.

9. Se les extravió el pene

La mayoría de las aves no tiene pene. Machos y hembras se unen frotando la cloaca para pasar el esperma, lo que se llama el beso cloacal. Algunas como los patos y gansos sí lo poseen. Científicos reportaron en Current Biology la causa de la desaparición de ese apéndice: se trata de un gen, Bmp4, fundamental para que el falo se desarrolle. Ese gen tiene además un papel activo en el desarrollo de rasgos como pico y plumas. Para los científicos, quizás la evolución favoreció formar otro rasgo, desapareciendo el pene.

10. Se fabrican cometas

Con el observatorio Alma, científicos observaron el sistema Oph-IRS 48 en la constelación del Ofiuco y detectaron una región de granos grandes de polvo que pueden crecer debido a la colisión, alcanzado el tamaño de un cometa. “Es probable que estemos mirando una fábrica de cometas dado que las condiciones son adecuadas para que las partículas alcancen ese tamaño”, dijo Nienke van der Marel, autor principal del estudio. Ese sistema se encuentra a unos 400 años luz de la Tierra.

Un pariente del que ya no me acordaba

Parece que sí, que hace millones de años no en el este de África sino hacia el centro vagaban quienes fueron nuestros ancestros, los más antiguos conocidos.

Ese cráneo hallado en el desierto Djurab en lo que hoy es Chad en verdad pertenecería a una especie que vivió hasta hace 7 millones de años, bautizada tras el hallazgo como Sahelanthropus tchadensis.

Fue en 2002 cuando los cimientos de nuestros orígenes se removieron con el hallazgo. Toumaï, como se le llamó está muy cerca al punto en el que nuestro linaje se separó de esos que ahora vemos como simpáticos primos: los chimpancés.

Para algunos científicos, el cráneo debió haber pertenecido a unos simios, dados sus primitivos rasgos.

Un nuevo análisis, esta vez de la cavidad cerebral, apoya la idea de que sí se trató de un ancestro.

Thibaut Bienvenu y colegas franceses reconstruyeron la parte que revela la forma del cerebro. Como el fósil está distorsionado y relleno con una matriz mineralizada, lo reconstruyeron virtualmente mediante imágenes de rayos X en 3D por microtomografía sincrotrónica y con los datos corrieron un programa que les permitió remover esa matriz y corregir la distorsión en la pantalla.

Resultado: Toumaï tenía una capacidad craneana de 378 centímetros cúbicos, consistente con estimaciones previas, lo que lo coloca dentro del rango de capacidad craneana del chimpancé. La capacidad actual d ellos humanos es tres veces mayor.

Pese al tamaño, tiene otros rasgos homíninos.

En una presentación en la reunión anual de la Sociedad de Paleoantropología, Bienvenu reportó que la cavidad interna tenía lóbulos occipitales prolongados, un tallo inclinado y una corteza prefrontal expandida, entre otras características homíninas.

Para el investigador, el ejemplar ofrece una ventana única a las primeras etapas de la evolución cerebral humana y muestra evidencias de una reorganización del cerebro hacia la condición humana mucho antes de que el tamaño cerebral comenzara a expandirse.

Fuente: Scientific American

En la foto, el cráneo de Toumaï

Encuentran araña y avispa peleando ¡hace 100 millones de años!

Se supone que entonces como ahora camarón que se dormía se lo tragaba el otro, pero no existen muchos registros. No al menos de arañas… cazando su presa ¡hace 100 millones de años.

Investigadores hallaron una araña cuando atacaba su presa. Quedaron para la posteridad en un ámbar y por alguna razón fueron atrapados en ese instante.

Los fósiles están en una pieza hallada en el valle Hukawng en Myanmar en el Cretáceo temprano hace 97 a 110 millones de años. Con seguridad, por los alrededores andaban los dinosaurios.

Fuera de ser la primera evidencia fósil del ataque de una araña, la pieza de ámbar también contiene el cuerpo de una araña macho en la misma telaraña, lo que provee la más antigua evidencia de comportamiento social en arañas, que aún existe en algunas especies aunque no es muy común. La mayoría de la arañas tienen vidas solitarias, canibalísticas y los machos no dudarían de atacar las especies inmaduras en la misma telaraña.

“Esta araña joven se iba a comer una avispa parásita”, dijo George Poinar, profesor de Zoología en Oregon State University y experto mundial en insectos atrapados en ámbar. El destacó los hallazgos en una publicación en el journal Historical Biology.

“Era una avispa macho que se repente quedó atrapada. Fue la peor pesadilla para un insecto y nunca terminó. La avispa estaba mirando la araña justo antes del ataque cuando la resina del árbol cayó y los capturó a los dos”.

Las arañas son invertebrados antiguos que los investigadores creen surgieron hace unos 200 millones de años, aunque la evidencia más antigua de una telaraña data de hace solo 130 millones de años. Un ataque como el que se estaba presentando en aquel momento nunca se había registrado en fósiles.

La resina de los árboles que forma el ámbar es conocida por su capacidad de caer sobre insectos, pequeñas plantas y otras formas vivas, preservándolas casi perfectas antes de convertirse luego en una piedra semipreciosa. Esta araña, que seguro pasó horas enteras pacientemente esperando que cayera una presa en su red fue sorprendida justo un segundo antes del ataque.

La avispa pertenece a un grupo que hoy se conoce que parasita huevos de arañas e insectos.

Los dos individuos del ámbar pertenecen a un género extinguido descrito en el artículo. En el ámbar se observan al menos 15 hilos de seda no rotos y en algunos de ellos está la avispa.

Foto cortesía OSU.

Humanos tendríamos un nuevo pariente

¿Y por qué no había ningún homo reciente de Asia? La pregunta llevó a muchos científicos a pensar que tarde que temprano aparecería alguno.

El análisis de fósiles del suroccidente de China sugiere que allí habitó lo que podría ser una nueva especie del género o alguien relacionado.

En 1979 se había descubierto un cráneo en la caverna Longlin en la provincia Guangxi, pero solo ahora se analizó en detalle.

Tenía huesos gruesos, arcos prominentes en las cejas, una cara aplanada y no posee la barbilla típica de los humanos. “Es anatómicamente único entre los miembros del árbol evolutivo humano”, dice Darren Curnoe, de University of New South Wales en Sidney (Australia).

El cráneo contiene un conjunto inusual de rasgos primitivos como aquellos vistos en nuestros ancestros de hace cientos de miles de años, junto con rasgos modernos similares a las personas de hoy.

Curnoe y Ji Xueping, de Yunnan University en China, han hallado más evidencias del nuevo homínido en la caverna Malu. Laos seres de la caverna del venado rojo los bautizó Curnoe porque existen rastros de que cocinaban los grandes venados.

Pero no se sabe en dónde encuadran estos fósiles en nuestro álbum familiar. Para Curnoe, podrían estar relacionados con los primeros miembros de nuestra especie (Homo sapiens) que evolucionaron en África hace cerca de 200.000 años y se diseminaron por Asia hasta llegar a China. Pero prefiere la idea de que son una nueva línea evolutiva que evolucionó en Asia oriental paralela a nuestra especie, tal como los Neandertales, en particular porque lucen muy distinto a los primeros homínidos africanos.

Chris Stringer, del Museo de Historia Natural de Londres, dijo a New Scientist que sus rasgos primitivos sugieren que podrían estar relacionados con los enigmáticos denisovanos, conocidos por un dedo de hace 30.000 a 50.000 años encontrado en una caverna de Siberia.

Se sabe que vivieron en el este de Asia y que se aparearon con nuestros ancestros directos. Para él, los nuevos fósiles podrían ser el producto de tal apareamiento.

El análisis de los restos chinos reveló que datan de hace unos 11.500 años, una época muy reciente, lo que indica que pudieron haber sobrevivido a la última Edad de Hielo.

Un análisis del ADN podría colocar el hallazgo en su sitio correcto del árbol evolutivo humano.

Foto del cráneo del fósil chino, D. Curnoe

Reconstruyen canción de amor del Jurásico

Como si se estuvieran oyendo justo ahora, científicos reconstruyeron el canto de un grillo que vivió hace 165 millones de años, de acuerdo con el artículo publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences

Como otros grillos, los grillos de arbusto machos les cantan a las hembras mediante estridulación, con la cual el sonido es producido por el roce de partes del cuerpo.

La longitud de las venas de las alas implicadas y la velocidad con que se frota contra la otra superficie determina la frecuencia que el ruido genera.

El fósil del estudio, Archaboilus musicus está tan bien preservado que permitió la medición de tales venas rugosas.

La forma y estructura de la vena determina si el grillo crea un tono puro (musical) de una sola frecuencia o un ruido elaborado que se expande por un amplio rango de frecuencias. El fósil de A. musicus sugiere que producía un tono musical, puro.

Para predecir la frecuencia del tono que emitía, el grupo de investigadores analizó la longitud de la vena en unas 60 especies de grillos actuales contra la frecuencia del sonido que producían, mostrando que las venas más cortas tendían a crear un sonido de más baja frecuencia. Luego, el modelo fue validado mostrando que podía predecir con exactitud las canciones que cantaban grillos de especies más cercanamente relacionadas con A. musicus. Después todo fue cuestión de ver dónde A. musicus cabía en ese gráfico y estimar la frecuencia de su canto.

El análisis sugiere que A. musicus producía un tono relativamente bajo y puro de alrededor de 6,4 kHz. Un tono apropiado apra comunicarse a través de grandes distancias y cerca al piso en la densa vegetación de las selvas jurásicas. En particular, las hembras podían recibir este tono puro dentro de los muchos que producían otras criaturas en el área, de acuerdo con Fernando Montealegre-Z de Bristol University, coautor del estudio.

Sonido del grillo en : Canto del grillo

Hallan jinete de hace 50 millones de años

Nada común fue el primer jinete de la prehistoria de acuerdo con un estudio publicado en el journal Biology letters.

No se trata de humanos sobre caballos. Tampoco sobre mastodontes ni mamuts. No. El hallazgo es más sorprendente.

Científicos produjeron increíbles imágenes tridimensionales de un ácaro prehistórico montado sobre la espalda de una araña que vivió hace ¡50 millones de años!.

De solo 176 micrometros de largo, apenas distinguible por el ojo humano, investigadores de la Universidad de Manchester en el Reino Unido y colegas en Berlín creen que el ácaro, atrapado en una resina de árbol, es el artrópodo más pequeño jamás escaneado mediante tomografía computarizada de rayos X.

El hallazgo también sitúa en esa lejana época el rasgo evolutivo relacionado con la capacidad de andar sobre otra especie o foresía.

“El espécimen, muy extraño en el registro fósil, es quizás el más antiguo miembro de la familia Histiotomatidae, aún vida”, dijo David Penney, uno de los autores.

No es inusual, sin embargo, que en resinas se encuentren insectos prehistóricos. “Son repositorios destacados de asociaciones ecológicas del récord fósil. En muchos casos, los organismos murieron de inmediato y fueron preservados con suma fidelidad, mostrando su conducta antes de la sorpresiva muerte. A veces nos referimos a ellos como “conducta congelada” o paleoetiología”, dijo el investigador.

La mayoría de los encontrados en ámbar, sin embargo, no están trenzados en ningún comportamiento especial, lo que hace más llamativo el hallazgo reportado.

“Foresía es cuando un organismo usa otro animal de especie diferente para transportarse a un nuevo ambiente”, explicó Richard Preziosi, biólogo.

Jason Dunlop, de Humboldt University en Berlín, explicó que “los ácaros son muy pequeños e incluso con los vivos es muy difícil trabajar. como fósiles son muy escasos y el grupo al que este pertenece solo ha sido hallado en los registros fósiles unas pocas veces”.

Foto cortesía

Hallan el fósil de dinosaurio mejor preservado

Hace 135 millones de años corría por lo que hoy es Alemania un dinosaurio que ha quedó para la posteridad como retrato con piel y pelos incluidos.

El fósil casi perfectamente completo de un joven dinosaurio terópodo de 72 centímetros fue mostrado por científicos de las colecciones paleontológicas y geológicas de Bavaria en Munich, según información de Nature tomada de la DPA.

El fósil es increíble, en palabras de Darren Naish, paleontólogo de la Universidad de Southampton en el Reino Unido. Oliver Rauhut, curador de la colección, explicó que los fósiles de terópodos, que incluyen el género Tyrannosaurus, son raros y por lo general fragmentados. “El tiranosaurio mejor preservado está completo en un 80% y eso es grandioso”. El fósil nuevo está 98% intacto.

Este individuo murió hace cerca de 135 millones de años cerca de un sitio cercano al actual pueblo de Kelheim, al sur del estado alemán de Bavaria. Se cree que tenía cerca de 1 año de edad. Era carnívoro además.

Pocos datos han sido divulgados de este ejemplar. Por la foto, Naish observa que parece tener proporcionalmente unas piernas cortas y una cola más larga que lo que se ha visto en otros terópodos. Resulta fascinante en particular preguntarse si esas diferencias son atribuibles a la edad del dinosaurio o si se trata de una nueva especie.

“Recientemente se ha sugerido que algunos dinosaurios jóvenes tenían una anatomía tan distinta a la de los adultos que ocuparon nichos ecológicos diferentes”, según Naish.

“Parece que la diversidad de especies de dinosaurios es más baja de lo que podría esperarse y una razón sería que los individuos de una sola especie ocupaban diferentes nichos durante su vida”.

El ejemplar será exhibido desde el 27 de octubre en la feria de Munich antes de ir a un museo.

En la foto, el dinosaurio hallado.

Quién me mordió

No se porqué esas luchas prehistóricas guardan su encanto. Fueron prehistóricas, pero no en todas había humanos de por medio. Todo un arte descubrir cómo era la vida entonces que, al parecer, no era menos dura que hoy.

Bien: las cicatrices en la mandíbula de un reptil marino de 120 millones de años sugieren eso precisamente. Que la vida en los antiguos océanos polares no era nada sencilla.

Se trata de una mordida, probablemente hecha por otro miembro de la misma especie. ¿Peleaban por alimento? ¿Por una hembra? Es que quizás no por mucho más se podría pelear entonces.

El hallazgo proporciona datos sobre la vida social de esas extintas criaturas marinas y fue presentado en Acta Paleontologica Polonica.

El esqueleto fosilizado, hallado cerca al pueblo Marree en el norte de South Australia, es de un ictiosaurio, un reptil marino como un delfín, que vivió durante la época de los dinosaurios. (En Colombia, en Villa de Leyva, que fuera parte del océano entonces, también hay fósiles de ictiosaurio).

Estos reptiles eran depredadores de movimientos rápidos, que se alimentaban de peces y animales tipo calamares. Los adultos medían hasta seis metros y tenían cabezas alargadas, con más de 100 dientes estilo cocodrilo.

Cuando este ejemplar estaba vivo, Australia aún estaba unida a la Antártica y habría estado más al sur de lo que está hoy y lo que hoy son pastizales áridos habría sido un mar interior.

La cicatriz se descubrió durante la limpieza del fósil en laboratorio, indicando el sellamiento avanzado que el animal sobrevivió al ataque.

Este tipo de hallazgo no ha sido común en ictiosaurios, dijo Benjamin Kear, uno de los autores del estudio.

Las marcas de la herida no cazan con las de otros depredadores o víctimas, sino con las de un ictiosaurio.

El pasado en presente.

Foto cortesía

Hallan criatura de hace 650 millones de años

Más viejos de lo que parecemos. El primer animal con cuerpo vivió 70 millones antes de lo que se tenía hasta ahora. Su mundo era aquel de hace al menos 650 millones de años.
Científicos de Princeton descubrieron el más antiguo fósil de un animal con cuerpo debajo de un glacial de hace 635 millones de años al sur de Australia.
Los más antiguos que se conocían, unos habitantes de corales, datan de hace 550 millones de años, el Namacalathus, descubierto en 2000 por John Grotzinger del Instituto de Tecnología de Massachussets, y el Clodina, hallado en 1972 en Sudáfrica. Pero hay otros restos que son objeto de controversia, que datan de hace 542 a 577 millones de años.
Ahora, Adam Maloof y Catherine Rose hallaron el Nuevo ejemplar mientras trabajaban en una capa de hielo que marcaba el fin del periodo Criogeniano hace 635 millones de años. El descubrimiento fue presentado el martes en Nature Geosciences.
El hallazgo sugiere que los animales existían mucho antes y que habrían sobrevivido la bola de nieve de la Tierra (snowball Earth), la glaciación marinoana que cubrió casi todo el globo terráqueo con hielo.
El fósil semeja las esponjas, cuyos fósiles más representativos datan de hace 520 millones de años, aunque existen evidencias de que aparecieron mucho antes.
Los científicos creían, al comienzo de los análisis, que se trataba de otro Namacalathus, una criatura con forma de bola.

Las primeras formas de vida

Vieja la vida. Se sabe que hace cerca de 3.500 millones de años comenzó la primera forma de vida en nuestro, planeta. ¿Pero cuándo estuvo organizada?
Un grupo de fósiles recién descubierto de hace 2.100 millones de años serían esa primera forma organizada de vida, según investigadores que publicaron los hallazgos en la revista Nature.
Los fósiles son un disco aplanado de unos 12 centímetros, con radios y bordes irregulares. Eran bien una compleja colonia de organismos unicelulares o primitivos animales. De cualquier forma representan un primer cruce de un camino evolutivo y sugiere que el cruce fue necesario debido a cambios radicales en la atmósfera de la Tierra.
“Es clara la relación entre la concentración de oxígeno y la multicelularidad”, dijo Abderrazak El Albani, un paleobiólogo de la Universidad francesa de Poitiers.
Los organismos unicelulares emergieron del caldo primitivo hace cerca de 3.400 millones de años. Casi de inmediato, algunos se reunieron en pequeñas masas. Pero tardó otros 1.400 millones de años antes de que surgiera el verdadero organismo multicelular, llamado Grypania spiralis.
Grypania pudo ser una colonia bacteriana o un eukariota, un organismo con células especializadas, encerrado en una membrana. Es, cualquiera que hubiera sido, uno de los pocos ejemplos conocidos de vida hasta hace unos 550 millones de años, cuando el registro fósil presentó una verdadera explosion de diversidad.
Los nuevos fósiles, a los que no se les ha dado el nombre de especie, hacen que Grypania esté menos solitario. El primero fue hallado en el norte de Estados Unidos,el nuevo en Gabón. Y acrecentando la posibilidad de que la multicelularidad fuera una tendencia antes que una aberración, sugieren una respuesta a la pregunta de por qué la vida compleja evolucionó y no solo cuándo.
Foto de la reconstrucción del organismo hallado en Gabón. A. El Albani.