El fósil que no era lo que se pensaba

No era por ahí. En la primera mitad de 2009 científicos presentaron el Darwinius masillae, como el más completo fósil de primate, que vivió hace unos 47 millones de años y que fue bautizado como Ida, ganando pronto amplia popularidad.
Se consideró la posibilidad de que fuera un ancestro directo de l linaje que derivó en los grandes simios y en el humano.
A unos 65 kilómetros de El Cairo (Egipto), paleontólogos apoyados por la National Science Foundation de Estados Unidos encontraron un nuevo primate africano que aporta luces sobre el origen de los seres humanos.
Para Erik Seiffert, de New York Stony Brook University y sus colegas, el hallazgo ayuda a aclarar la porción del árbol evolutivo de los humanos al resolver la ubicación de especies mal colocadas en él.
El fósil descubierto parece ser un pariente del Darwinius y fue llamado Afradapis, que para este grupo de científicos no está situado en la línea evolutiva que condujo a los monos, simios y humanos, sino que es más cercano a los actuales lemures y los lorísidos, una familia de primates strepsirrimos.
Así, Ida pierde importancia, aunque continúa como un interesante hallazgo
El grupo de investigadores halló primero un fósil mal preservado de Afradapis, un fragmento con dientes frontales y un pedazo de mandíbula, que suponía una encrucijada por parecerse a un simio del Viejo Mundo, pero no tenía sentido que un exponente de esos animales hubiese vivido en África hace 37 millones de años. Al encontrar luego otros fósiles, analizaron que ni él ni Ida estaban en la línea de los grandes simios y micos sino que presentaban rasgos similares a los de un lejano pariente, una especie de antropoide.
Como en todo tema paleontológico, faltan otras lecturas y más fósiles.
El diagrama es cortesía de Erik Seiffert, Brook Stone University

Una gran ave de cuatro alas

Si se animales raros se trata… un fósil de un dinosaurio tipo ave con cuatro alas, fue encontrado en el nordeste de China, según un artículo divulgado en la revista Nature. El ejemplar tiende un puente en el bache que existe sobre cómo ocurrió la transición de dinosaurios a las aves y revela datos sobre el origen y la evolución de las plumas.
La transición no es bien entendida debido a la carencia de suficientes registros fósiles y algunos científicos sostienen que los dinosaurios tipo ave surgieron muy tarde en el registro fósil para ser los reales ancestros de las aves.
Pero Xhing Xu y colegas describen en la revista un fósil excepcionalmente bien preservado de Anchiomis huxleyi de la provincia china de Liaoning. Plumas grandes cubren los brazos y la cola, pero también las patas, lo que sugiere que pudo existir una etapa con aves de cuatro alas en aquella transición.
Se creía que A. huxleyi era una ave primitiva, pero una inspección más detallada reveló que debería ser clasificada como un Troodontidae, un grupo de dinosaurios cercanamente relacionado con las aves.
Los autores dataron los restos en el Jurásico tardío, lo que indica que es el dinosaurio tipo ave más antiguo reportado hasta hoy, más antiguo que el Archaeopteryx, la primera ave conocida.
Concluyen que la presencia de tal especie en ese periodo del registro fósil riñe con el argumento de que ese tipo de dinosaurios apareció muy tarde para ser considerados ancestros de las aves. Dibujo cortesía Nature.
Muy interesante.

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