La tortura no sirve para sacar la verdad

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Aunque es método reprobable y condenado utilizado aquí y allá, la tortura no parece una buena herramienta. Una revisión de la literatura científica en neurociencias, reveló que las técnicas coercitivas de interrogación usadas por ejemplo durante la administración Bush para extraer información de personas sospechosas de ser terroristas pueden haber sido poco exitosas y haber creado efectos negativos en la memoria y el funcionamiento cerebral de esas personas, se publicó en Trends in Cognitive Science.
Unos memorandos entregados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos en abril pasado detallando esas técnicas de interrogación sugieren que los periodos prolongados schock, estrés, ansiedad, desorientación y carencia de control son más efectivas que los interrogatorios estándar para hacer que las personas revelen información cierta que recuerden. Eso se basa, dijo el profesor Shane O’Mara, del Instituto de Neurociencias del Trinity College en Dublín (Irlanda) en la asunción de que los sujetos estarán motivados a revelar información para que cese el estrés extremo.
Pero estudios psicológicos sugieren que durante el estrés y la ansiedad extremos los cautivos estarán condicionados a asociar el habla con períodos de seguridad. Para el captor, cuando el cautivo habla, el objetivo de obtener información se habrá logrado, por lo que disminuirá la presión. Por lo tanto, es difícil o imposible determinar durante el interrogatorio si la persona está revelando información verdadera o sólo está escapando de la tortura. Las investigaciones también han demostrado que el estrés extremo tiene un efecto de borrado del lóbulo frontal y está asociado con la producción de recuerdos falsos.
Y estudios neuroquímicos han revelado que el hipocampo y la corteza prefrontal regiones del cerebro integrantes del proceso de memoria, son receptores ricos de hormonas que son activadas por el estrés y la privación del sueño, lo que también tiene efectos de borrado en la memoria.
Para O’Mara, en conclusión, dado el actual conocimiento cognitivo neurobiológico, es improbable que la interrogación coercitiva con altos extremos de estrés faciliten la liberación de información verdadera desde la memoria de largo plazo.