Los jugadores de la primera división corren menos

Puede que los jugadores de la liga principal ‘dejen’ todo sobre el terreno de juego, pero en verdad son los de las otras ligas menores los que corren más.

Eso al menos en la Liga Premier en Inglaterra, lo cual no estaría muy distante de las demás ligas de fútbol profesional del planeta.

Aunque son los de la liga principal los que ganan más, incluso sumas astronómicas, un estudio de la Universidad de Sunderland mostró que son los jugadores de la segunda y tercera categoría los que corren más en la cancha y con una mayor intensidad.

La investigación, publicada en el journal Human Movement Science, analizó 300 futbolistas en la Liga Premier, el Campeonato y la Liga Uno (las dos de ascenso). Primera vez que se hace tal comparación.

Se encontró que aquellos en la Liga Uno corren más y con mayor intensidad que aquellos del Campeonato. Lo mismo es valedero cuando los del Campeonato son comparados con los de la Premier. Para los científicos, eso podría deberse al estilo de juego largo practicado: patee y corra.

Los académicos encontraron, sin embargo, que los de la Liga Premier hacen más pases del balón y más exitosos. También reciben el balón con mayor frecuencia y realizan más toques que los de las categorías siguientes.

Esto parece reforzar la creencia de que los jugadores de mayor nivel tienen mayor capacidad técnica y no emplean la táctica del juego largo.

Se detectó, además, que cuando un jugador va de la Premier a la liga del Campeonato, comienzan a correr una distancia mayor y con más intensidad. Pero cuando el cambio es al revés, del campeonato a la Premier, no cambian los niveles de carrera ni la intensidad.

Si usa mucho la cabeza ¡se le daña!

Si cabecea mucho, no de sueño, sino jugando fútbol, podría sufrir consecuencias poco agradables. Eso se desprende de un estudio sobre un tema casi ignorado: efectos de golpear un balón con distintas partes del cuerpo.

Investigadores de la Facultad de Medicina Albert Einstein de Yeshiva University mostraron que los futbolistas que cabecean con frecuencia un balón, tienen anomalías cerebrales parecidas a las encontradas en pacientes con concusión (lesiones cerebrales).

El estudio aparece en Radiology.

“Estudiamos futbolistas porque es el deporte más popular en el mundo”, dijo Michael Lipton, “y existe la preocupación de que golpear el balón con la cabeza puede afectar el cerebro”.

En promedio un jugador cabecea el balón de 6 a 12 veces durante un partido, en el que los balones pueden desplazarse a más 80 kilómetros por hora. Durante las prácticas, lo cabecea 30 o más veces. El impacto de una cabeceada no debe causar daño cerebral como laceración de fibras nerviosas. Pero los científicos se preocupan por el daño acumulado de las repetidas cabeceadas, que podría tener importancia clínica.

Entre otras podría conducir con el tiempo a la degeneración de las células del cerebro, según Lipton.

Al analizar 37 jugadores aficionados que habían jugado en promedio 22 años, los clasificaron con base en la frecuencia del cabeceo y compararon sus imágenes cerebrales con las de jugadores en actividad. Todos fueron sometidos a pruebas cognitivas.

Las imágenes DTI captan el movimiento de las moléculas de agua dentro y al lado de los axones, las fibras nerviosas que constituyen la materia gris del cerebro.

Quienes cabeceaban de 885 a 1.550 veces en un año tenían movimiento uniforme del agua en 3 áreas de la materia blanca temporo-occipital.

Los que cabeceaban más de 1.800 mostraron tener menos memoria.

Los resultados sugieren que cabecear con frecuencia en el fútbol produce cambios cerebrales, pero se requerirán estudios adicionales para ahondar en el tema. Y aunque Lipton dice que si se controla el número de veces que se cabecea se podría reducir las lesiones, esto, en el fútbol, es difícil de eliminar.

Un estudio de 2007 de Sahlgrenska Academy sugería lo contrario: cabecear no afectaba el cerebro. Un tema para profundizar.