Homenaje al gato en su día

Gato común o doméstico de nombre Buggy. Foto Ramiro Velásquez

Impulsivo, dominante y neurótico lo definió un estudio de 2014 de la Universidad de Edimburgo en el Journal of Comparative Psychology. Tal vez, cada que lo mira piensa en acabar con usted. Sí en matarlo.

Tampoco necesitan de usted para sentirse seguros, no dependen de usted según otro estudio, esta vez en Plos One.

Es más, los perros quieren cinco veces más a su compañero humano que los gatos, dijo este año una investigación para un documental de la BBC.

Sí, el gato. Misterioso, único, independiente y ¿amoroso y fiel?

Felis silvestres catus, alias el gato doméstico, ese felino que se acercó al hombre tal vez hace 9.000 años sugieren excavaciones en Chipre, pero más seguramente en el Medio Oriente y Egipto hace hasta 6.500 años siendo un ‘amigo’ por conveniencia, adorado hace 4.000 años y que pudo haber sido ‘criado’ a la vez en China según encuentros recientes.

Descendiente directo del gato salvaje árabe, Felis silvestris lybica, es hoy para muchos el animal de compañía más común en el mundo si bien las cifras difieren mucho del autor que provengan. Se reconocen cerca de 67 razas más 7 provisionales según The International Cat Association.

La mascota moderna por su facilidad para desenvolverse solo y cuya relación con los humanos ha ido modificando unos pocos genes relacionados con su memoria, su conducta de temor condicionado y el aprendizaje estímulo-recompensa por lo que es capaz de hacer algunos trucos para obtener algo a cambio.

Con 38 cromosomas y unos 20.000 genes ha evolucionado cerca de 250 trastornos genéticos heredables, como la mutación que les impide degustar el dulce que explica su indiferencia hacia las frutas y los alimentos azucarados, así algunos los coman.

Depredadores por excelencia y recelosos de sus similares, se dice que aún tiene 3 de sus 4 patas en el ambiente salvaje, considerándose que quienes conviven con ellos lo hacen con una fiera latente. De hecho se han documentado extinciones de aves y otras especies por sus dotes de cazadores.

Sociables con otros animales si se introducen desde pequeños, difícilmente aceptarán a los humanos si entre las 4 y las 8 semanas de vida no los han conocido, explica John Bradshaw, director del Instituto de Antrozoología de la Universidad de Bristol. Y si solo tratan mujeres en ese periodo huirán de los hombres y si son atendidos por una persona nada más estarán toda la vida muy ligados a ella.

Si a las 10 semanas no han socializado con humanos, en esencia serán salvajes el resto de su vida, huyendo de las personas.

No distinguen bien el tiempo, pero tienen su ritmo del día bien establecido, se aburren con un juguete que ven una y otra vez, pero nunca cuando están cazando.

De vista excepcional y visión binocular, con ojos muy grandes para el tamaño de su cabeza, expanden sus pupilas en la oscuridad hasta tres veces el área que nosotros. Pero no están interesados en el color: ven el azul y el amarillo, y son ciegos al rojo y al verde. No ven bien de cerca, por lo que al caminar se enfocan varios pasos adelante.

Su oído es muy especial, pudiendo escuchar ultrasonido y mover sus orejas para detectar la fuente de los sonidos.

Pero son sus bigotes los que actúan como sensores que les permiten establecer el punto a morder cuando están cazando.

Sí, en el equilibrio, en la visión nocturna y en su oído superan a los humanos, pero en el sentido del olfato lo sobrepasan de lejos pues es su principal sentido.

Datos de los gatos, esos felinos que hoy son recordados en su extraño día mundial, animales de facciones tiernas más implacables con sus presas.

Estrellas de internet, fáciles de querer e imposibles de olvidar.

Los felinos son impuros

Un bengal, bengalí o bengala, gato doméstico cruzado con un leopardo. Foto Wikipedia/Tyler T

¿Qué tal un ligre o un teón? Los felinos no siempre fueron los felinos que son. Así lo confirma un estudio sobre la evolución de estos animales, que en distintos puntos de su historia se aparearon unos con otros.


Los felinos actuales, por decirlo así, son en realidad animales sin pedigrí, comunes, lo que en algunas partes denominan ‘chandas’.

Los híbridos resultantes del apareamiento entre distintos tipos de felinos han regido su evolución, según el estudio.

Hoy es posible crear árboles familiares de las especies. Al analizar el nivel de similitud en el ADN se puede descubrir cuán emparentadas están dos especies.

En la última década análisis de genomas de felinos mostraron discrepancias extrañas, debido a dos tipos de ADN hallado en las células, el nuclear del núcleo celular y el mitocondrial de la mitocondria. Los árboles familiares de las especies de felinos difieren cuando se estudia uno y otro tipo de ADN, explicó William Murphy, coautor.

Una explicación es que ocurrió un apareamiento entre especies de gatos de distintos géneros y subfamilias. Se ha visto que especies que no viven cerca, en los zoológicos se han apareado. Puede suceder entre los leones que vive en África y los tigres de Asia. El resultado son híbridos que tienen rasgos de ambas especies, como ligres, cruzamientos entre leones machos y tigresas, y teones, descendientes de leonas y tigres.

“Una de las razas de gatos más populares, el bengalí, es un híbrido del gato doméstico y el leopardo asiático. Muchas otras razas son de origen híbrido”, dijo Murphy.

Para resolver el misterio de la evolución de los felinos, los investigadores estudiaron el ADN de 38 especies de gatos de 8 linajes de felinos, desde el gato doméstico a los grandes gatos como leones, tigres, leopardos, jaguares y guepardos.

Los científicos construyeron un árbol familiar de linajes maternos y paternos para cada una de las especies. Hallaron al menos 10 instancias de hibridización que moldearon la evolución de los felinos y “probablemente encontraremos más cuando tengamos los genomas completos de todas las especies vivas de felinos”, explicó Murphy, citado por LiveScience.

Se identificaron trazos de hibridización entre los genomas de más de la mitad de los 8 linajes, específicamente en el gato doméstico, el leopardo, el lince, el ocelote y la pantera.

Por ejemplo, mientras el puma está más relacionado con el gato doméstico y el leopardo asiático, las hembras de pumas tenían signos de ancestría de los linces y el gato de Borneo.

Es decir, la mezcla es común en la naturaleza, más de lo que se creía. Y podría aportar genes útiles al resultado de ese apareamiento entre especies diferentes.

El estudio apareció en Genome Research.

Mis 10 noticias científicas de la semana (15-21)

1. Más listas que todos

En los últimos años más de 125 grupos de investigación en más de 35 países han tratado de desarrollar hongos y bacterias que ataquen las termitas, que cada año generan daños por más de 40.000 millones de dólares en todo el planeta. Hasta ahora no lo han logrado. ¿Qué pasa? Científicos, tras largo estudio, encontraron que las termitas mezclan sus excrementos con la madera creando un material para el cultivo de hongos y bacterias que les protegen. El estudio apareció en Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences. Más listas que todos. Foto T. Chouvenc, Universidad de Florida

2. Un faro hacia el Alzheimer

Muy adentro del cerebro, un faro puede ayudar a encontrar la formación de sustancias bloqueadoras en el cerebro de personas con Alzheimer. Masahiro Maruyama y colegas reportaron en Neuron una clase de molécula que puede unirse a los cúmulos de la proteína tau, que ayuda a la proteína beta amiloide a formar obstrucciones que impiden la comunicación cerebral. Al ser ligadas a carbono radioactivo, esas moléculas iluminan la presencia de la tau en imágenes cerebrales, lo que permitiría no solo detectar antes su presencia sino desarrollar formas de control.

3. Póngale una X

Nuestra galaxia tiene su parte central, el bulbo, con forma de X, revelaron científicos del Max Planck Institute que utilizaron sondeos del programa Vista de la ESO. La región central de la Vía Láctea no se ve bien desde nuestro punto de observación a 27.000 años luz por la existencia de mucho polvo y gas en el camino. Por eso se debe mirar en otras longitudes de onda. El análisis tomó el movimiento de 400 estrellas en esa región. Nos vamos conociendo de a poco.

4. Felinos al descubierto

Hasta ahora solo se había secuenciado el genoma del gato doméstico en la familia de los felinos. En Nature Communications científicos reportaron la secuenciación del tigre siberiano o Amur, así como de otros felinos como el león africano, con lo cual se comienza a saber más las características de estos animales: cómo logran su gran fuerza muscular y digerir cantidades altas de carne, así como su gran sentido del olfato.

5. Olvidémonos de ellos

La Nasa informó que el robot Curiosity no ha encontrado señales de metano en la atmósfera marciana. Este gas es emitido, entre otras fuentes, por procesos biológicos, lo que indicaría que no existe vida en el planeta rojo, aunque hay en la Tierra microbios que no lo emiten. 6 veces de octubre a junio pasados, el robot tomó muestras de la atmósfera y no encontró nada, lo que indica que ese gas estaría presente en condiciones mínimas, mucho menos de lo que se creía hasta ahora. O sea: no hay marcianitos.

6. 25 años del IPCC

No es un descubrimiento en sí, pero su trabajo ha permitido que todo el mundo conozca lo que está sucediendo con el planeta: se está calentando de una manera casi que aterradora. El Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático cumple 25 años, tiempo durante el cual ha producido 4 informes sobre la situación, uno cada 6 años en promedio (hoy se presentan cada 7). El próximo será en 2014 y será el documento más esperado por todas las dolorosas verdades que seguro presentará dado que la situación en vez de mejorar empeora.

7. 9 metas y un cerebro

En 2014 el proyecto Brain que desarrollan los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos por mandato del presidente Barack Obama, tendrá 9 metas para cumplir, de acuerdo con el reporte liberado esta semana: desde generar un censo de los tipos de células, a crear mapas estructurales del cerebro, pasando por vincular la actividad de las neuronas con el comportamiento y otras. Un esfuerzo nunca intentado en su campo.

8. Nos queda mucha vida por delante

Un nuevo estudio de científicos de la Universidad de East Anglia publicado en Astrobiology reveló que el tiempo de vida que le queda a la Tierra es de al menos 1.750 millones de años. En un momento entre 1.750 millones de años y 3.250 millones dejará de ser habitable pues se encontrará entonces en la zona caliente del Sol, con temperaturas tan elevadas que los océanos se extinguirán y no será posible ninguna forma de vida. El Sol entrará en su fase de gigante roja y acabará con el planeta.

9. Elefantes cazados

Investigadores de la Universidad de Southampton en el Reino Unido descubrieron restos del antiguo elefante europeo, un enorme animal, que murió posiblemente cazado por primitivos humanos hace decenas de miles de años, lo que indicaría que pese a su rudimentaria cultura podían cazar en grupos. En el sitio se encontraron artefactos que sugieren manipulación del animal hace unos 420.000 años, después de la glaciación angliana.

10. Una superaglomeración

Un grupo de astrónomos descubrió los enormes brazos del cúmulo de galaxias Coma gracias al telescopio espacial Chandra. Esas estructuras se extienden medio millón de años luz ayudan a entender cómo ha crecido gracias a la fusión con galaxias y otros cúmulos, conformado hoy una de las estructuras más enormes del universo mantenidas por gravedad. Coma es inusual porque contiene no una sino dos galaxias elípticas gigantes cerca al centro. El hallazgo fue publicado en Science.

El tigre solo es un gatito grande

Foto Laura Bertola

La secuenciación de los genomas del tigre, el león y el leopardo de las nieves presentado en Nature Communications entregó pistas sobre cómo los grandes felinos evolucionaron hasta convertirse en grandes depredadores con una fuerza muscular superior y una dieta carnívora.

Hasta ahora de los felinos solo se había secuenciado el genoma del gato doméstico, Felis catus. De paso, valga decir,por provenir de un ancestro común, tigre y gato comparten 96% del genoma.

Pero eso es lo obvio. El estudio liderado por Yun Sung Cho del Personal Genomics Institute, Genome Research Foundation en Suwon, Corea del Sur, secuenció el genoma de un tigre siberiano, Taegeuk, un macho adulto de 9 años del zoológico Everland en ese país.

Tras eso, secuenciaron los genomas del león africano, el leopardo de las nieves, el tigre blanco de Bengal y el león blanco africano. Esto les permitió comparar los genes y ver similitudes en los distintos miembros de la familia felina.

Se pudo apreciar cómo ganaron su musculatura superior, su capacidad para digerir grandes cantidades de carne y su gran sentido del olfato.

También se obtuvieron pistas sobre cómo el león blanco obtuvo su color y cómo el leopardo de las nieves se adaptó a las montañas nevadas.

Uno d ellos autores, Jong Bhak, resaltó la importancia del trabajo para ayudar en las metas conservacionistas. El genoma del tigre permitirá comparar con todas las especies de tigres del planeta.

“Y podemos elaborar un plan real de cómo reproducirlos efectivamente en zoológicos para preservar esa diversidad genética”.

Los gatos, dijo, han sido muy exitosos en adaptarse al ambiente como depredadores, lo que se refleja en los genomas del tigre y el gato doméstico. “Los tigres son solo un enorme gato doméstico”, agregó. “Probablemente son más cercanos de lo que pensamos”. Esto sugiere una gran conservación entre los felinos por su reciente radiación en 37 especies hace unos 11 millones de años.

En el estudio participaron investigadores de otros 11 países.