Entendiendo el cerebro de gatos y perros

¿Se ha preguntado qué se requiere para tenerlo grande? Pues ser sociable, parece la respuesta.

Durante millones de años (lógico, considerando los ancestros de los cuales derivaron), los perros han desarrollado un cerebro más grande que el de los gatos porque las especies de mamíferos muy sociables necesitan más poder cerebral que los animales solitarios, sugiere un nuevo estudio de Oxford University.

Un grupo de científicos establecieron el cuadro de la historia evolutiva del cerebro de distintos grupos de mamíferos durante los últimos 60 millones de años. Hallaron grandes variaciones en cómo los cerebros de diferentes grupos evolucionaron. Y sugieren que existe un vínculo entre la sociabilidad de los animales y el tamaño de sus cerebros relativo al tamaño corporal, según el estudio publicado en Proceedings of the Nacional Academy of Sciences.

Los investigadores analizaron los datos disponibles del cerebro de más de 500 especies de mamíferos vivos o fosilizados. Encontraron que los de los simios crecieron más, seguidos por los caballos, delfines, camellos y perros. El estudio mostró que grupos de mamíferos con cerebros relativamente más grandes tienden a vivir en grupos sociales estables. Los cerebros de animales más solitarios, como los gatos, venados y rinocerontes crecieron mucho más despacio durante el mismo periodo.

La investigación fue realizada por Susanne Shultz y el profesor Robin Dunbar, del Oxford University’s Institute of Cognitive and Evolutionary Anthropology (Icea) y estableció una amplia variedad de patrones de crecimiento cerebral entre los distintos grupos de mamíferos y hallaron que no todos tienen cerebros grandes, lo que podría ser una muestra de que los animales sociales necesitan pensar más.

“Es interesante ver”, dijo Dunbar, “que aún animales que han tenido contacto con los humanos, como los gatos, tienen un cerebro mucho más pequeño que perros y caballos dada su reducida sociabilidad”.

Shultz resaltó que el crecimiento cerebral en los animales más sociales ha sido mucho más rápido.

Gatos sufren por los… hiperactivos

No es que tengan déficit de atención, sabido es que hacen lo que su voluntad les dicta o eso creemos, pero los gatos tienen una nueva amenaza: una droga de amplia prescripción para quienes padecen el llamado síndrome de hiperactividad y déficit de atención.
Aiyasami Salem Sreenivasan, del centro de control de venenos en animales en Urbana, Estados Unidos, reportó que al crecer el uso entre niños, ha aumentado el número de gatos intoxicados accidentalmente con esa medicina, una combinación de sales de anfetamina.
La droga, Adderall es la más prescripta en Estados Unidos para ese problema, con el 23 por ciento del mercado. El riesgo es más serio al considerarse que parece ser de toda la aceptación del refinado gusto de los felinos hogareños, según Sharon Gwaltney-Brant, un veterinario toxicólogo. Junto a Salem han descrito 152 casos de intoxicación felina con ese medicamento.
Desde 2004, las medicinas que utilizan los humanos se han convertido en la principal causa de envenenamiento en los animales de compañía

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