Increíble: Sierra Nevada de Sta Marta se ha movido 2.200 kilómetros

Nada es eterno en el mundo dice la canción y de eso da cuenta la Sierra Nevada de Santa Marta.

Es la montaña costera más alta del planeta, una situación que siempre ha interesado a los científicos.

Parece, por decirlo, un mosco en la leche. ¿Qué hace relativamente alejada de las grandes cadenas montañosas?

Bien: la Sierra Nevada de Santa Marta, si hubiese habido vida hace 170 millones de años, podría haber sido la Sierra Nevada del Perú.

Sí, la Sierra estuvo entonces en lo que hoy es Perú. ¡Ha viajado 2.200 kilómetros! Un tour sin afán alguno. Y menos mal no hubo quién armara lío por haberse llevado esta belleza natural.

La montaña colisiona y luego se separa de los antiguos supercontinentes. Los volcanes nacen y mueren. La montaña viaja entonces hasta su ubicación actual y rota finalmente en dirección de las manecillas del reloj para abrir una cuenca geológica totalmente nueva.

Lo que parece un cuento inventado, es la conclusión de un estudio que será publicado en octubre en el Journal of South American Earth Sciences.

La investigación fue desarrollada por Agustín Cardona, visitante de postdoctorado en el Smithsonian Tropical Research Institute.

El estudio incluyó las últimas técnicas geológicas, estructurales, paleomagnéticas, geoquímicas y geocronológicas y fue apoyado por científicos de varias universidades en Europa.

El registro rocoso expuesto en Santa Marta descansa sobre una fundación antiquísima de más de 1.000 millones de años.

Con el continuo movimiento de las masas continentales, ¿dónde estará la Sierra dentro de otros 170 millones de años?

El profeta podrá sentarse a esperar: la montaña va hacia él.

La Luna tendría vida

Suspiros es lo que ha robado. La Luna parece un preciado objeto del deseo para el hombre. Tanto, que tuvo que ir a ver cómo era. No se encontró vida, pero podría tener agua.
¿Qué pensaría si le dijeran que está viva? Pues sí, aunque no está confirmado, podría estar muy activa geológicamente hablando.
Cuando los astronautas de la Apolo 17 estaban en la Luna, trataron de subir el vehículo explorador por el lado de una altura rocosa, Lincoln-Lee, casi no lo logran.
Ese accidente es la clase de rasgo que aparece cuando un pedazo de de roca se desliza sobre otro por la compresión.
En aquel entonces, los astronautas Cernan y Schmitt no podían saber de qué se trataba. Pero imágenes de alta resolución tomadas por el Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO), mostraron que se trata de una fractura geológica.
Hoy en la revista Science, los científicos concluyeron que esos rasgos se encuentran en muchas partes de la Luna, lo que sugiere que este satélite se ha estado contrayendo y estirando, aunque el diámetro lunar no debe haber cambiado más de 200 metros.
Los sitios escarpados como aquella roca no deben tener más de 800.000 a 1 millón de años, anda en términos geológicos.
La Luna, incluso, podría estar activa hoy.
“Estamos viendo que es un planeta muy dinámico”, dijo Michael Wargo, científico lunar de la Nasa.
Esas mismas fallas están presentes en Marte y Mercurio, pero son mucho más evidentes, más largas.
Foto cortesía Nasa