¿Otra vez cerca de la partícula de Dios?

Para el común de los mortales una Conferencia en Física de Altas Energías diría poco y el interés sería mínimo.

A no ser que…

En la Conferencia de la próxima semana, el 4 de julio, en Melbourne (Australia) podría haber un anuncio importante.

Crecen los rumores de que se anunciaría el hallazgo del esquivo bosón Higgs, una partícula subatómica perseguida con ansias por los físicos.

Llamada erróneamente la PARTÍCULA DE DOS, el Higgs explicaría mucha parte de nuestra existencia: porqué nosotros y todas las cosas del universo tienen masa.

Entonces, de hallarse, el modelo estándar de la Física tendría plena validez.

Podría ser que se anunciase en vez del bosón, una nueva partícula, lo que de ser cierto podría modificar las leyes actuales de la Física.

Es decir, de una u otra manera nos toca a todos.

Los dos grupos que buscan la elusiva partícula en el Gran Colisionador de Hadrones en los Laboratorios subterráneos del CERN en Ginebra, el proyecto más costoso de la ciencia hoy en día, no han anticipado nada.

“Por favor, tengan paciencia unas semanas más”, dijo el físico Guido Tonelli, miembro del equipo Compact Muon Solenoid.

“Apenas acabamos de terminar la recolección de los datos y la gente está trabajando día y noche, incluso fines de semana, para validar científicamente el resultado”.

Tonelli espera que haya algo positivo para mostrar, pero sostiene que tienen mucha presión. Se mostró sorprendido por los rumores toda vez que el tema evoluciona todos los días.

El Higgs ha sido esquivo por décadas. Los físicos mencionaron la partícula en los años 60, como un subproducto de losmecanismos que explican cómo otras partículas básicas adquieren su masa. Dentro de los actores del modelo estándar, este bosón es el último eslabón, la único que no se ha dejado ver en los experimentos en los aceleradores.

En diciembre se presentaron resultados preliminares del Gran Colisionador que sugieren que el Higgs tendría una masa del alrededor de los 125.000 millones de electronvoltios, pero faltaron más datos que validaran estadísticamente el reporte.

Foto CERN de colisión de partículas

Más señales de la partícula de dios

Casi tres meses después de que científicos del Colisionador de Partículas del CERN en Ginebra revelaran señales del esquivo bosón Higgs, sus similares americanos revelaron idéntico hallazgo.

Una señal del bosón, esa pieza que falta en el rompecabezas del modelo estándar de la Física de partículas, fue detectada en los datos recogidos en el colisionador americano Tevatron, ahora en desuso.

El anuncio se hizo ayer en una conferencia en La Thuile, Italia y va en consonancia con lo revelado a fines de 2011 por los físicos del colisionador del CERN, el Large Hadron Collider por su nombre en inglés, por el que es más conocido.

Los científicos del Tevatron vieron un exceso de eventos producidos en las colisiones protón-antiprotón que pudieron haber sido ocasionados por un Higgs con masa entre 117 y 131 GeV. El resultado deja aún un pequeño margen para el azar.

“Estamos muy emocionados. Es muy interesante ver que hay un objeto que luce como el Higgs del modelo estándar”, dijo Dmitri Denisov, vocero del experimento.

El bosón Higgs ha sido llamado erróneamente la partícula de dios, en honor a un famoso libro sobre el tema, pues es fundamental para explicar la masa de otras partículas elementales. De confirmarse su existencia, que se espera se logre este año dado que se ha delimitado la región en la que se sitúa y se ha cuantificado su masa entre 124 y 126 Gigaelectronvoltios.

El bosón es la única partícula elemental del modelo estándar que no ha sido observada experimentalmente.

Se espera tener datos más precisos que eliminen la incertidumbre cuando este año vuelva a operar el LHC, que tendrá un incremento en su energía, para llegar a 4 TeV.

El LHC comenzará a trabajar este mes y los experimentos se extenderán hasta noviembre, luego de lo cual habrá un cese de actividades de unos 20 meses por asuntos técnicos, para comenzar a trabajar de nuevo con casi su máxima energía a fines de 2014 y para realizar experimentos desde 2015.

Foto del Tevatron en E.U.

Cómo reversar efectos de la cocaína

Gracias al poder de la optogenética, investigadores en Suiza no solo establecieron el primer vínculo causal entre los cambios inducidos por la cocaína en células cerebrales y el comportamiento físico, sino que han revertido tales modificaciones, reveló un artículo en Nature.

Es un resultado muy excitante, dijo Mark Thomas, de la Universidad de Minnesota, quien no estuvo envuelto en el estudio. “Es una prueba de que reversando la plasticidad sináptica inducida por la droga se puede modificar el comportamiento. Desde esa perspectiva, es un gran paso adelante”.

Como en humanos, los ratones que ingieren cocaína se hacen más activos físicamente y ansiosos y con dosis repetidas estas situaciones incrementan, un fenómeno denominado sensibilización locomotriz, que demuestra que las primeras dosis de la droga provocan cambios en el cerebro.

La cocaína aumenta la activación neuronal del núcleo accumbens, una región cerebral relacionada con el placer y la recompensa, según Christian Lüscher, de la Universidad de Ginebra, quien dirigió el estudio. Es decir “la eficacia con la cual la transmisión que ocurre entre las neuronas aumenta”. Pero no existía prueba de que esto estaba relacionado con cambios de comportamiento.

Con el uso de optogenética se logró, una técnica en la cual canales de iones de algas sensibles a la luz se expresan en neuronas específicas haciendo que actúen en respuesta a la luz.

En una pequeña variación de esa técnica, Lüscher y colegas utilizaron estimulación por luz para reducir la actividad de las neuronas en aquel núcleo, reversando la actividad aumentada, llamada potenciación, que provoca la cocaína.

Cuando los ratones a los que se les había suministrado inyecciones de cocaína y fueron tratados con la optogenética modificada, la sensibilización locomotriz no aparecía y en cambio parecía que hubieran recibido la primera dosis de cocaína.

“Es destacable que en verdad funciona”, dijo Lüscher. “Ese era nuestro objetivo, pero que haya funcionado de tal manera tan confiable es muy interesante”.

La capacidad de reversar cambios celulares y conductuales provocados por drogas adictivas abre un camino de potenciales terapias, aunque estas están todavía un poco más lejanas.