La Antártida se derrite por dentro

El resquebrajamiento. Foto Nasa

El resquebrajamiento. Foto Nasa

Imagínese un hielo de 370 kilómetros cuadrados. Habría para dar y convidar.

Bueno, un glaciar de ese tamaño (similar al área de Medellín) se desprendió de la Antártica, desde adentro hacia afuera, lo que sugiere que el océano está debilitando el hielo en los bordes del continente blanco.

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Groenlandia se derrite dos veces más rápido

Glaciar Kulusuk. Foto Wikipedia Commons

Los glaciares de Groenlandia se retraen a un ritmo devastador: el siglo pasado a una velocidad dos veces mayor a la vivida en los pasados 9.600 años. Eso revela un estudio publicado en Climate of the Past.

Para su análisis los científicos extrajeron núcleos de sedimentos de un lago alimentado por un glaciar que permitió la primera observación continua de cambio del glaciar en el sur de Groenlandia. Luego compararon los resultados con nucleos similares de Islandia y la isla Baffin de Canadá.

“Aparecieron dos cosas”, explicó el coautor William D’Andrea, paleoclimatólogo del Observatorio de la Tierra Lamont Doherty de Columbia University. “Uno es que si usted tiene una disminución gradual en la cantidad de luz solar incidiendo en latitudes altas en el verano, si eso fuera lo único que estuviera sucediendo, esperaríamos que esos glaciares se movieran lentamente. Pero cuando agregamos los combustibles fósiles y el dióxido de carbono a la atmósfera y los glaciares que estarían creciendo comenzarían a derretirse por las temperaturas más altas del verano”.

Los glaciares son dinámicos y pesados. A medida que se mueve, muele la roca debajo, creando sedimentos que el agua derretida lava hacia el lago. Mientras más grande e3l glaciar, más roca muele. Así, los científicos pueden tomar núcleos de sedimentos del fondo de los lagos para ver cuánto material se acumuló en el tiempo, junto a otros indicadores de cambio climático. Y pueden usar radiocarbono para determinar cuándo fue depositado el sedimento.

Los sedimentos del lago Kulusuk permitieron rastrear cambios en dos glaciares cercano hasta hace 9.500 años. Antes del siglo 20, la tasa más rápida de retraimiento reflejada en el núcleo era de hace unos 8.500 años, época cuando la posición relativa de la Tierra con respecto al Sol resultaba en más luz sobre el Ártico.

“Si comparamos la tasa a la que esos glaciares se han retraído en los últimos 100 años con la retracción que los hizo desaparecer hace 8.000 a 7.000 años, vemos que la de los últimos 100 años fue el doble de lo que fue bajo la desaparición debido a causas naturales”

La historia capturada en las muestras del lago Kulusuk muestran que el período de calentamiento comenzó hace unos 8.500 años, cuando la tasa de erosión cayó rápidamente, sugiriendo que el glaciar se hacía más pequeño. Luego, hace unos 8.200 años las temperaturas comenzaron a enfriar y las tasas de erosión aumentaron. El periodo de enfriamiento ha sido documentado en toros estudios y ha sido conectado con grandes cambios en la circulación de los océanos.

Poco después del avance, hacia unos 8.000 años atrás, los glaciares debieron desaparecer por completo, con poca erosión en el sedimento entre hace 7.000 y 4.000 años.

No hay vuelta atrás: la Antártida se hace agua

Seis glaciares de la Antártida occidental se están derritiendo. Y no dejarán de derretirse en los próximos siglos. Eso solo podría elevar el nivel del mar más de 1 metro.

Esos seis glaciares están en condiciones precarias, inestables, parcialmente sostenidos por tierra y parte flotando en el mar de Amundsen. Contienen mucha, pero mucha agua.

“Pasamos el punto de no retorno”, dijo Eric Rignot, glaciólogo de la Nasa y la Universidad de California en Irvine.

Junto a 19 colegas usaron 19 años de datos de radar satelital para hacer el mapa de los glaciares que se derriten rápido. En el reporte que aparecerá en Geophysicial Research Letters concluyeron que “este sector de la Antártida occidental está bajo una capa inestable que contribuirá de manera importante al aumento del nivel del mar” en unos siglos.

Unos siglos no son nada en la historia de la Tierra.

Pese a las dificultades, por estar bajo cientos o miles de metros, lograron determinar la línea de terreno, aquella que divide la parte entre el mar y la tierra firme, crucial para hacer cualquier estimativo.

Lo que hallaron es serio. En todos los glaciares, las líneas se estaban retirando rápidamente del mar, a un ritmo que no se ha visto en otras zonas del planeta. La línea del glaciar Smith es la que más rápido se mueve: se ha retirado más de 35 kilómetros, las otras de 10 a 30.

A medida que se descongelan y pierden peso, los glaciares flotan fuera de la tierra que los soportaba. El agua se situa debajo y empuja la línea hacia tierra. Esto reduce la fricción entre el glaciar y su cama. El glaciar acelera, se expande y adelgaza y la línea retrocede más en tierra.

Los científicos no encontraron un factor natural que pudiera detener el proceso. El derretimiento es inevitable y eso lo sentirá el planeta. “Serán historia en unos pocos cientos de años”, dijo Rignot.

Mis 10 noticias científicas de la semana (23-29)

1. Primer cromosoma sintético

De la nada. Surgió de la nada, podría decirse. En un desarrollo que allana más el camino hacia un genoma sintético, científicos reportaron en Science la creación del primer cromosoma sintético de la levadura. Los investigadores tomaron pequeñas piezas de ADN hecho por ellos y lo pegaron para crear la versión sintética del cromosoma, un avance importante en el campo de la biología sintética, que apunta a diseñar microbios para producir productos útiles. El avance también acerca a los científicos a la creación de plantas y animales sintéticos.

2. El mapa del genoma

El proyecto Famtom5 que duró dos años publicó en la revista Nature dos informes en los cuales se presentó la la imagen más clara de cómo los genes humanos son controlados en una amplia variedad de tipos de células del cuerpo, lo que permitirá luego enfocarse en genes asociados con enfermedades. En el estudio se determinó cómo una red de interruptores en el ADN, controla dónde y cuándo los genes se encienden y se apagan. Los humanos tenemos unos 400 tipos distintos de células y la diferencia proviene del sitio del genoma que utilizan.

3. Me falta el aire

La Organización Mundial de la Salud reveló que 1 de cada 8 muertes en el planeta se deben a la contaminación del aire, que provoca cáncer de pulmón, enfermedades respiratorias graves y que además ingresa al torrente sanguíneo produciendo infartos cardíacos y derrames cerebrales. Un estudio asustador que pone el dedo en la llaga y que hasta ahora no había sido hecho por la OMS. Del total de muertes por el aire, 20% se deben al cáncer y otros males respiratorios serios.

4. Como anillo al dedo

Se habían visto hace mucho en Saturno, llamado el planeta de los anillos. Luego distintas naves mostraron que Júpiter, Urano y Neptuno también los tenían. Por primera vez, astrónomos brasileños y noruegos reportaron la existencia de anillos en un asteroide de unos 250 kilómetros, Chariklo, que se encuentra más allá de Júpiter, entre Saturno y Urano. Los anillos tendrían unos 20 kilómetros de grosor. El artículo apareció en Nature.

5. Cuidar los niños paga

Cuando niños de 0 a 5 años reciben toda la atención que merecen, hacia los 30 años de edad presentan mejor salud metabólica y cardíaca, según un estudio publicado en Science. El estudio analizó 122 niños en cuatro cohortes reclutadas en los 70. Las conclusiones indican que el cuidado permanente en esos primeros 5 años ofrece resultados importantes ya de adultos.

6. Andaba escondido

Astrónomos reportaron el posible hallazgo de otro planeta enano que reside en la nube de Oort, una región del Sistema Solar más allá de las 2.000 veces la distancia Tierra-Sol hasta 50.000 o más veces. El objeto fue denominado 2012 VP113 y es el segundo más grande detectado allí luego de Sedna, otro planeta menor. Su órbita va de los 12.000 millones de kilómetros a los 67.000 millones de kilómetros del Sol (la Tierra está a solo 149 millones de kilómetros del Sol). El objeto, reportado en Nature, unos 450 kilómetros.

7. Agua en las rocas

Seis glaciares de la Antártida occidental se están moviendo más rápido que hace 40 años provocando una mayor descarga de hielo en el océano y aumentando el nivel del mar según un estudio presentado en Geophysical Research Letters. La cantidad de hielo drenando de esa media docena de glaciares aumentó 77% de 1973 a 2013. El glaciar de Pine Island, el más activo , se ha acelerado un 75%. El glaciar Thwaites comenzó a acelerar el drenaje en 2006 luego de una década de calma.

8. El matrimonio alivia

Las personas casadas tienen tasas más bajas de varias enfermedades cardiovasculares, comparadas con las que son solteras, divorciadas o viudas, según un estudio presentado en el congreso del Colegio Americano de Cardiología. La relación entre matrimonio y baja probabilidad de enfermedad cardíaca es más notoria antes de los 50 años: 12%, mientras que entre los 50 y 60 el riesgo es del 7 y del 4 luego de esa edad.

9. 10.000 años con ganado

Un estudio en Plos Genetics que analizó 134 razas de bovinos de todo el planeta encontró que el ganado fue domesticado por primera vez en el llamado Creciente Fértil, esa región del planeta donde hoy están Irak, Jordania, Siria e Israel. Hasta ahora se creía que había sido domesticado primero en África. La investigación permitió establecer además el lazo entre distintas razas, mostrando a la vez cómo se ha movido la humanidad de un lado a otro.

10. Muerte en cautiverio

Criticado hasta más no poder en febrero por haber dado muerte a una jirafa adulta saludable, el zoológico de Copenhague volvió a generar un escándalo esta semana cuando mató cuatro leones sanos: dos adultos y dos bebés de solo 10 meses, con el objeto de abrirle paso a un león nuevo. Para los encargados del zoológico esa es la decisión correcta. Zoológicos de otro lugares del mundo esterilizan animales cuando hay sobrepoblación.

Isla Pine se descongela y todos haremos glu, glu

Casi nada: 20 gigatoneladas de agua que fueron a parar a los océanos en los últimos 10 años. Y no son producto del deshielo global. No: los aporta un solo glaciar, el de la isla Pine en la Antártida.

El caso es que el deshielo no depende ya de situaciones atmosférica ni oceánicas. Adquirió una dinámica que ya no lo hacen sostenible, de acuerdo con Gael Durand, de la Universidad de Grenoble, uno de los autores.

El glaciar solo contribuirá cada año con un aumento del mar de entre 3,5 y 10 milímetros. “Es colosal para un solo glaciar”, expresó.

El nivel del mar viene en aumento por el descongelamiento de todos las regiones congeladas del planeta, desde Groenlandia al Ártico, pasando por una parte de la Antártida y todas las cimas nevadas. Ante el calentamiento del planeta, la expansión de las aguas por el calor también agrava la problemática.

El de la isla Pine será uno de los grandes contribuyentes al aumento del nivel del mar. Todos los modelos coinciden en que así será, de acuerdo con Angelika Humbert, del Instituto Alfred Wagener para la Investigación Marina y Polar, quien también trabaja el tema.

Humbert y colegas de la Universidad de Kaiserslautern monitorearon el iceberg gigante que se partió del glaciar el año pasado.

Este glaciar tiene una parte sobre tierra y otra flotante, con su cama inclinada hacia el continente, mostrando una alta inestabilidad que puede derivar en una reducción irreversible.

El estudio de Durand y colegas reveló que el flujo del deshielo es tan alto que hace que sea imposible su detención.

El área de isla Pine es cerca del 10% de la capa de la Antártida occidental. El glaciar fluye de oeste a noroeste a lo largo del sector sur de las montañas Hudson en la bahía en el mar de Amundsen. Se extiende unos 250 kilómetros y su grosor es de unos 2 kilómetros.

La Antártida, según el reporte el año apsado del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) ha aumentado la pérdida de hielo a 147 gigatoneladas anuales de 2002 a 2011. El nivel del mar ha aumentado 20 centímetros en el último siglo.

Reviven plantas congeladas hace 400 años

Musgo que revivió, cortesía C. La Farge

Qué fuerza tiene la vida: tras permanecer bajo el hielo cerca de 400 años, plantas volvieron a germinar, reportaron científicos en un artículo en Proceedings of the National Academy of Sciences.

Esas plantas fueron cubiertas por el glaciar durante la Pequeña Edad de Hielo, un periodo frío entre 1550 y 1850 más o menos.

Un equipo de científicos de la Universidad de Alberta en Canadá exploraba la zona cerca del glaciar Teardrop en Sverdrup, ártico canadiense, cuando notó un asomo de vegetación extraño.

Eran colonias que salían debajo del glaciar, dijo Catherine La Farge, investigadora líder del estudio. En esa región los glaciares se han venido derritiendo de manera acelerada desde 2004, a un ritmo de 3 a 4 metros año, lo que expone terrenos que no veían la luz del día desde entonces.

Las plantas halladas son briofitas, plantas terrestres no vasculares como los musgos. En el Ártico sobreviven inviernos duros y vuelven a germinar al subir la temperatura.

Al llevarlas a laboratorio observaron que de algunos tallos habían brotado nuevas ramas laterales verdes, indicando que se estaban regenerando en el terreno.

Al retroceder, el Teardrop deja al descubierto diferentes especies, incluidas cianobacterias y algas verdes terrestres. Algunas son nuevas para la ciencia.

Secuencian al hombre de hielo

Una persona que murió sola hace 5.300 años en Los Alpes, el hombre de hielo, se convirtió en una de las más antiguas cuyo genoma ha sido descifrado.

Ötzi fue descubierto hace 20 años cerca de la frontera austriaco-italiana tras el deshielo de un glaciar, convirtiéndose desde entonces en uno de los cuerpos más estudiados por la ciencia.

Ante de morir desangrado por una flecha que se le clavó en la espalda, Ötzi había cenado con carne de ibex. Algunos análisis dicen que sufría de aterosclerosis y tenía caries además, fuera de que portaba unas misteriosas marcas o tatuajes.

En 2008 fue secuenciado su genoma mitocondrial, sugiriendo el resultado que su linaje materno es similar al de los actuales centroeuropeos, pero se hallaron a la vez mutaciones no encontradas en las poblaciones actuales.

Albert Zink, del Instituto de Momias en Bolzano y su equipo secuenciaron 3 millones de pares de bases del genoma nuclear del hueso de la cadera, secuencia que cubre más del 90% del genoma de este hombre de hielo.

La intención del grupo es secuenciar también el ADN estomacal para conocer los microbios que lo colonizaron. Se espera conocer además las variaciones genéticas ligadas a enfermedades en los humanos modernos, en particular la aterosclerosis

Ötzi, como muchos europeos del sur, carecía de las nutaciones que le habrían ayudado a descompone la lactosa. Tal parece que poseía cabello y ojos cafés.

El hombre de hielo que vino del pasado a contar su historia sin hablar ni una palabra.

Imagen cortesía Nature

El clima tiene sus locuras

Una prueba de que el clima anda más caliente, son los glaciares. A los colombianos les quedan, en conjunto, menos de 30 años. Ya han desaparecido varios.
Mientras la gran mayoría se contrae, algunos pocos al sur del ecuador y Nueva Zelanda se fortalecen. ¿Por qué?
Un estudio publicado en Science revela que durante los últimos 7.000 años, en el periodo de la post glaciación llamado Holoceno, en el cual según algunos científicos continuamos, los glaciares de Nueva Zelanda no han marchado acompasados con los del Hemisferio Norte, sugiriendo fuertes variaciones regionales en el clima.
La sabiduría convencional dice que durante la era de la civilización humana, el clima ha sido relativamente estable, pero el nuevo estudio desafía tal punto de vista al demostrar que los glaciares de esa región han pasado por rápidos periodos de crecimiento y declinación durante el actual periodo interglacial.
Los hallazgos permiten una nueva mirada al comportamiento del clima y un mapa diferente del comportamiento del clima durante el Holoceno, que comenzó hace unos 11.500 años.
En la imagen se aprecia el glaciar de Tasmania, con sus derretimientos y el cambio climático en los últimos 150 años. Cortesía Joerg Schaefer.
Las locuras del clima, ¿quién las comprende?

Ojo nos derretimos todos

Secuencia de la partición

El calentamiento no se detiene y sus consecuencias son reales. Veamos:
Un pedazo de 29 kilómetros cuadrados del glaciar Petermann, en Groenlandia del norte, se partió entre el 10 y el 14 de julio. Su tamaño es como el de la isla de Maniatan.
Ese glaciar tiene una sección que flota de 16 kilómetros de ancho y 50 de largo, es decir 1.295 kilómetros cuadrados. Este desprendimiento podría ser el inicio de uno mayor.
El caso podría explicarse por el calentamiento global, tal como se observa en el glaciar Jakobshavn, que se ha retrotraído más allá que en cualquier otro momento en los últimos 150 años. Es más, se cree que su tamaño no era tan pequeño desde hace 4.000 a 6.000 años. Este glaciar domina otros 130 que flotan fuera de tierra en Groenlandia.