Ayuno nocturno reduciría riesgo de cáncer

Dos fórmulas que podrían ayudar a reducir el riesgo de cáncer de seno: pasar menos tiempo comiendo y el ayuno nocturno.

Eso sugiere un nuevo estudio publicado en Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention, cuyos resultados recuerdan otras investigaciones de años pasados.

Al cumplir esas dos condiciones se reducen los niveles de glucosa y por lo tanto baja el riesgo de desarrollar ese cáncer, según el estudio de investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de California en San Diego.

“Aumentar el ayuno nocturno es una estrategia novedosa para reducir el riesgo”, dijo Catherine Marinac, candidata a doctorado. “Es un cambio dietario simple que creemos que la mayoría de las mujeres pueden entender y adoptar. Puede tener un gran impacto en la salud pública sin necesidad de conteos complicados de calorías o nutrientes”.

Las mujeres que ayudan por períodos más largos en las noches tenían un control mucho mejor sobre las concentraciones de glucosa en la sangre. Los datos revelan que cada 3 horas de aumento en el ayuno nocturno estaba asociado con un 4% de menos glucosa, independiente de cuánto comiera la mujer.

Hasta ahora los consejos para reducir el riesgo se han centrado en limtiar el consumo de carnes rojas, de alcohol y de granos refinados e incrementar los vegetales. Pero parece que cuándo y cuán a menudo se come también importa.

En el estudio se trabajó con mujeres que reportaron comer 5 veces al día con un ayuno nocturno medio de 12 horas. Aquellas que ayunaban más tiempo indicaron que consumían menos calorías por día e ingerían menos calorías después de las 10 de la noche.

OMS dice: hay que rebajarle al azúcar

El consumo diario de azúcar libre no debe constituir más del 10% de la ingestión energética y si es de menos del 5% podría ser mejor.

Esa es la nueva recomendación de la Organización Mundial de la Salud tanto para niños como para adultos.

Los azúcares libres con los monosacáridos, como glucosa y fructosa, y los disacáridos como sucrosa o azúcar de mesa, agregados a los alimentos y bebidas por el fabricante, el cocinero o el consumidor, y los azúcares que se dan naturalmente en la miel, jarabes, juegos de fruta y concentrados de fruta.

“Tenemos evidencias sólidas de que si se mantiene la ingestión de azúcares libres a menos del 10% del consumo energético diario, se reduce el riesgo de sobrepeso, obesidad y caries”, dijo Francesco Branca, director del Departamento de Nutrición para la Salud y Desarrollo de la OMS.

Eso ayudará además a los países a reducir los topes de enfermedades no comunicables.

La nueva guía no se refiere a los azúcares en las frutas frescas y las verduras y los presentes en la leche puesto que no hay evidencia de efectos adversos por su consumo.

Mucha parte de los azúcares consumidos hoy están ocultos en los alimentos procesados que no son vistos como dulces. Para citar un caso: una cucharada de salsa de tomate contiene unos 4 gramos (cerca de una cucharadita) de azúcares libres. Una lata de gaseosa contiene más de 40 gramos, unas 10 cucharaditas.

En Europa la ingestión de esos azúcares constituye del 7 al 8% del consumo energético diario en países como Hungría y Noruega, pero con grandes disparidades, del 17% en España y el Reino Unido y 25% en Portugal.

Las recomendaciones están basadas en análisis de las últimas evidencias científicas. Adultos que consumen menos tienen menos peso, y niños que consumen más bebidas gaseosas son más obesos.

La reducción al 5% la plantea la OMS como condicional, por la falta de estudios numerosos sobre esa cantidad y sus efectos. Tres estudios nacionales sí revelan que con 5% se reduce mucho la incidencia de caries, pero son pocos.

Las artimañas del caracol

Izquierda, C. geographus; derecha, C. tulipa cazando peces. Cortesía J. Biggs-B. Olivera

No hay enemigo pequeño. Y hay algunos que se valen de armas tan sofisticadas que las quisiera más de uno.

Es el caso de algunos caracoles cono como el Conus geographus y el Conus tulipa. Aquel, responsable incluso de muertes humanas en encuentros accidentales.

¿Pero cómo puede un caracol pequeño de reducida movilidad ser un gran cazador de presas más rápidas?

Estas especies no poseen aguijones como otras, o sea que se han tenido que valer de otros medios, una red de toxinas que afectan el sistema nervioso de la presa, facilitando su captura.

Investigadores encabezados por Helena Safavi-Hemani encontraron un ingrediente de ese veneno del que no se tenía conocimiento y que es una muestra más de la diversidad de armas que han evolucionado los animales.

Se trata de una forma de insulina que no se encuentra en otros animales, según publicaron en Proceedings of the National Academy of Sciences. Es más corta que cualquiera otra descrita, según Baldomero Olivera, profesor de la Universidad de Utah. “La encontramos en grandes cantidades en el veneno”.

Tal parece que la insulina en el coctel venenoso que es expulsado al agua permite incapacitar muchos peces a la vez. Ensayos con peces zebra mostraron que dispara los niveles de glucosa, afectando el nado. Tal vez produce un shock hipoglicémico en los peces, que quedan a merced del caracol, que con su especie de boca tubular se los traga.

Estos caracoles abundan en aguas marinas tropicales. Cada especie tiene su propio repertorio de compuestos en el coctel venenoso, que han evolucionado para atacar una presa en particular.

Mis 10 noticias científicas de la semana (15-19)

1. Qué cosa tan grande

Las grandes esencias vienen en envases pequeños dice la gente. Y eso se aplica a este caso: astrónomos descubrieron en una galaxia enana supercompacta un enorme agujero negro, convirtiéndose en la galaxia más pequeña en poseer un objeto de esta clase tan masivo. La galaxia, M60-UCD1 tiene un agujero que equivale a la masa de 21 millones de soles, 5 veces más masivo que el de nuestra galaxia. Constituye además el 15% de la masa total de esa galaxia que es de 140 millones de soles. El estudio apareció en Nature.

2. Endulzantes en entredicho

Los endulzantes artificiales parecen afectar la tolerancia a la glucosa a través de un mecanismo dependiente de los microbios en el intestino según un estudio con ratones publicado en Nature. Esos endulzantes desencadenan cambios en la flora intestinal promoviendo la intolerancia. Los cambios observados son similares a aquellos ligados a la obesidad y la diabetes en humanos.

3. Hay perros pesimistas

Los perros se perciben como alegres y cariñosos, pero también tienen un lado negativo: pueden ser pesimistas, dice un artículo publicado en Plos One. Esto ayudaría a entenderlos mejor en determinadas situaciones. El experimento se hizo enseñándoles a asociar dos tipos de sonidos que les darían bien una recompensa o… agua. Si respondían a un tono ambiguo se calificaban de optimistas, pues esperaban recompensa pese a la diferencia.

4. Requetecalientes

La National Oceanographic and Atmospheric Administration (NOAA) reveló que el período junio-agosto de 2014 ha sido el período junio-agosto más caliente desde que se llevan registros en 1880. Y el solo mes de agosto, sumadas las temperaturas de los océanos y tierra fue también el agosto más caliente en esos 135 años. Tal parece que 2014 podría ser el año más caliente superando a 1998 y 2005.

5. Más estrellas que en Hollywood

Si el ojo humano logra ver menos de 6.000 estrellas en la más despejada y oscura de las noches, cómo será contar millones. Eso hicieron astrónomos que hicieron un mapa del cielo con 219 millones de estrellas de la región norte, dando un detalle sin precedentes de estrellas de hasta magnitud 20, o sea 1 millón de veces más tenues que las que percibe el ojo. Cada objeto contiene 99 atributos. El estudio apareció en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

6. Un gen inteligente

Al nacer con un gen humano insertado en sus madres, ratones mostraron mejor desempeño en pruebas en las que buscaban una jugosa recompensa en un laberinto reportaron científicos en Proceedings of the National Academy of Sciences. Se trata del gen Foxp2, que está involucrado en el habla y el lenguaje humanos, lo que sugiere que también jugaría un papel en el aprendizaje.

7. Otros ojos marcianos

Toda la semana ha sido de intensa actividad en la Nasa. ¿El motivo? Llega a Marte este domingo 21 la nave Maven, que se insertará en órbita para una prolongada misión. La sonda ha viajado durante 10 meses y recorrido más de 700 millones de kilómetros. Analizará durante dos años terrestres la estructura, composición y el escapa de gases de la atmósfera superior del planeta rojo.

8. Europeos provienen de 3 papás

No de dos sino de tres. Sí, los europeos actuales descienden de tres poblaciones fundadoras reveló un nuevo estudio publicado en Nature. Ese tercer ancestro provendría de antiguos euroasiáticos del norte, que también contribuyeron a los que viajaron a América a través del estrecho de Bering. Los otros dos grupos que ya habían sido identificados son los agricultores que llegaron del oriente Cercano y los cazadores-recolectores que estaban establecidos en territorio europeo desde hace decenas de miles de años.

9. Otra especie matona

Aparte de los humanos, hay otra especie cuyos miembros son inherentemente violentos: los chimpancés. Se sabe de hace tiempo que estos coordinan ataques para matar congéneres y desde las intervenciones de la conocida Jane Goodall se había creído que se debía a la intervención humana. Pero no. Eso dice un estudio publicado en Nature en donde se demuestra la violencia por sí de esos grandes simios, no influenciada por la irrupción humana en sus ambientes.

10. Invasora mortal

No es necesario profundizar en los peligros de la neumonía, enfermedad pulmonar provocada por la bacteria Streptococcus pneumonia. Bueno, un estudio publicado en Plos Pathogens reveló que esta puede traspasar barreras y llegar al corazón, afectándolo. Complicaciones cardíacas debidas a la neumonía. El estudio se hizo con corazones de ratones y macacos infectados y con muestras de autopsias en humanos.

La rana que se convierte en hielo durante 6 meses

No tienen que mover la nariz ni son víctimas de una bruja. Hay ranas en el ártico que por sí solas se convierten en ¡hielo! En cubos de hielo, para ser más exactos.

Son ranas que sobreviven a temperaturas increíblemente bajas y tras meses en ese estado resurgen victoriosas para la vida.

Se trata de las ranas del bosque Lithobates sylvaticus, conocidas por el superpoder, porque eso es, de congelarse hasta solidificarse en el invierno.

Estas ranas no emigran a zonas más tibias ni se esconden en cavernas para hibernar. Casi que se convierten en estatuas vivientes, congelando su piel, su sangre, el cerebro, algo que mataría la mayoría de los animales.

Y cuando llega la primavera, recuperan la vida y se reproducen como si nada hubiera pasado.

El caso fue analizado en la reunión anual de la Sociedad de Biología Comparativa e Integradora,

La rana, pequeña, vive en los bosques de Alaska y soporta los más crudos inviernos que uno pudiera imaginarse.

Estudios en el occidente medio canadiense o en el sur han mostrado que temperaturas de -7 grados pueden matar aranas. Y un estudio en laboratorio encontró que dos meses de congelamiento son fatales también.

El hábitat de estas ranas se extiende hacia el Círculo Ártico en Alaska y Canadá. Aún abajo del Círculo, su hábitat en Alaska puede permanecer bajo 0 la mitad del año y las temperaturas pueden llegar a -20 grados.

¿Las acaba el invierno? ¿Son más fuertes? Eso fue lo que estudió Don Larson, de la Universidad de Alaska en laboratorio y en su ambiente.

Con su grupo halló 18 ranas que se estaban preparando para el invierno y pusieron sensores en lugares ocultos. Tomaron algunas para encierros en exterior y otras las condujeron al laboratorio para ser congeladas artificialmente.

Las ranas en su medio permanecieron congeladas 193 días en promedio. En esos días los sensores mostraron una temperatura promedio de -6,3 grados y en algunos momentos descendió hasta -18,1. Pese a esas condiciones las ranas sobrevivieron.

¿Cómo lo logran? El secreto parece estar en el azúcar, dijo Larson. Para proteger sus células mientras se congelan usan la sola molécula de azúcar, la glucosa.

Al ‘empaquetar’ sus tejidos con glucosa evita que se sequen demasiado mientras el hielo se cristaliza alrededor de sus células. Y evita que algún hielo se forme dentro de las células,lo que sería letal.

Comparadas con las del laboratorio, las del exterior tenían 10 veces más glucosa en algunos de sus tejidos quizás por el cambio de temperatura del paso del otoño al invierno. Las ranas bombean glucosa tan pronto sienten que se están congelando.

Larson también halló una molécula anticongelante en los tejidos, fuera de las células, las que se unen a los cristales de hielo cuando se forman. Previene que el hielo traspase la membrana celular. Esa molécula ha sido hallada en otros animales y plantas.

Las ranas del estudio se congelaron mucho más de lo que los científicos habían visto antes y cada una despertó en la primavera. Se cree que podrían aguantar condiciones peores.

Tenga cierto cuidado con los endulzantes

Si le agrega endulzantes a bebidas o alimentos que ingiere, esta noticia le puede interesar. Y aunque se trata de una muestra pequeña, investigadores analizaron sucralosa en 17 personas muy obesas que no tenían diabetes y no usaban regularmente endulzantes.

¿Qué hallaron? Que no es inerte y tiene un efecto sobre las personas, indica M. Yanina Pepino, PhD, profesora asistente de medicina. “Necesitamos más estudios para determinar si lo observado indica que el uso prolongado sería dañino”.

El estudio aparece en el journal Diabetes Care.

El grupo de Pepino estudió personas con índice de masa corporal de 42. Les suministraron agua o sucralosa para beber antes de que consumieran glucosa para un examen. La dosis de glucosa es muy similar a lo que una persona puede recibir en una prueba de tolerancia a la glucosa. Se quería ver si la combinación de sucralosa y glucosa afectaría los niveles de azúcar en la sangre.

En aquellos que consumieron sucralosa el azúcar en la sangre alcanzó un pico más alto que el de los que tomaron agua. Los niveles de insulina también subieron 20% más. Así, el endulzante artificial estuvo relacionado con unos mayores niveles de insulina en la sangre y una respuesta más alta a la glucosa.

Se creía que loe endulzantes artificiales como la sucralosa no tenían efecto en el metabolismo.

Estudios en animales sugerían ya que algunos endulzantes podrían estar haciendo algo más que añadirles un sabor dulce a bebidas y alimentos.

Se requieren más estudios para confirmar los resultados.

De el guayabo y el alcohol

La píldora del día siguiente debería ser para aliviar e guayabo.

Para estos días: aunque no se trata de una nota propiamente científica, aunque sí con opiniones de expertos, veamos qué hacer con el guayabo.

En The Why files, se recuerda que el guayabo (resaca) es la reacción del cuerpo a una intoxicación por alcohol. Incluye síntomas como dolor de cabeza, náuseas, sensibilidad a la luz, sed, diarrea, letargo.

El alcohol, explica la fisiología, provoca deshidratación. Las enzimas del hígado convierten el etanol en el más tóxico acetaldehído. Menos glucosa llega al cerebro, induciendo el letargo.

Aparte de la abstinencia, hay algunas maneras de reducir el guayabo. La comida, en especial las grasas, disminuyen la absorción de alcohol, si el alimento llega al estómago primero. James Garbutt, profesor de Psiquiatría y especialista en alcoholismo en University of North Carolina en Chapel Hill, sugiere una comida antes del primer trago y mantenerse picando comida toda la noche o el rato.

Ingerir un vaso de agua entre bebidas, también disminuye el consumo.

A la mañana siguiente, el dolor de cabeza se puede tratar con ibuprofeno, no con aspirina ni acetaminofén, y beber agua o bebidas deportivas para restaurar los fluidos y los electrolitos.

Un estudio de 2005 decía que no ha evidencias de que alguna intervención complementaria o convencional sea efectiva para tratar el guayabo.

Por eso, la mejor solución sería: si va a beber, hágalo con moderación.

Café y glucosa mejoran trabajo cerebral

Café. Hasta ahora se ha demostrado que es malo para casi nada. O nada. Y sí es bueno en diferentes situaciones.

Miren lo que se encontró: la combinación de cafeína y glucosa puede mejorar la eficiencia de la actividad cerebral, según un estudio que empleó imágenes por resonancia magnética funcional para identificar el sustrato neuronal de los efectos combinados de esas sustancias.

El estudio fue publicado en Human Psychopharmacology: Clinical and Experimental, por Joseph Serra, Ana Adan y colegas.

“Nuestro principal hallazgo es que la combinación de las dos sustancias mejora el desempeño cognitivo en términos de mantener la atención y el trabajo de la memoria al incrementar la eficiencia del área del cerebro responsable de las dos funciones, explicó Serra. Esto respalda la idea de un efecto sinérgico entre las dos sustancias. , con el cual una aumenta el efecto de la otra.

En específico, el grupo encontró que los individuos que consumían café y glucosa en combinación presentaban una activación cerebral reducida asociada con la tarea en la corteza parietal bilateral y la corteza prefrontal izquierda, dos regiones que participan activamente en los procesos de atención y memoria. La actividad reducida y el hecho de que no se observó ninguna caída en la conducta de desempeño durante la tarea realizada sugiere que el cerebro es más eficiente bajo el efecto combinado de las dos sustancias, puesto que requiere menos recursos para producir el mismo nivel de desempeño requerido por quienes recibieron un placebo en experimento o por quienes tomaron sólo cafeína o glucosa.

La glucosa se encuentra libre en las frutas y en la miel.

Si quiere engordar, coma rápido

La vieja frase de las mamás: coma despacio para que le aproveche mejor, parece cobrar vigencia. a la luz de estudios de científicos griegos.
Comer demasiado rápido puede conducir a comer en exceso, porque los alimentos que se ingieren de manera apresurada limitan la liberación de hormonas en el intestino que desencadenan la sensación de llenura
En el citado estudio, publicado en el Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism voluntarios comieron 300 mililitros de helado a diferentes ritmos. Antes y después del helado se midieron los niveles de glucosa, insulina y lípidos en sangre así como de las hormonas intestinales.
Quienes tardaron 30 minutos en comérselo tuvieron las concentraciones más altas de las hormonas intestinales péptido YY y péptido similar al glucógeno, y tendían a sentirse más llenos que los que comieron el helado en menos tiempo.
Investigaciones previas han mostrado que la liberación de estas hormonas después de una comida le dice al cerebro que la persona está llena, pero éste es el primer estudio en examinar la manea en que comer a diferentes ritmos afecta la liberación de las hormonas.
“La mayoría de nosotros ha escuchado que comer rápido puede conducir a una ingesta excesiva de alimentos y a la obesidad, y de hecho algunos estudios observacionales apoyan esta idea”, señaló el autor principal, Alexander Kokkinos, del Hospital General Laiko en Atenas.
Su estudio ofrece una posible explicación para la relación entre la velocidad de comer y comer en exceso al mostrar que el ritmo al que se come podría impactar en la liberación de hormonas intestinales que le dicen al cerebro que deje de comer.

Descifrando un enredo de insulina y diabetes

Diabetes. Los científicos quedaron a unos pocos pasos de entender cuáles proteínas ayudan a controlar el azúcar en la sangre o glucosa durante y después del ejercicio, lo que podría derivar en nuevas terapias basadas en drogas o ejercicios más efectivos para prevenir la diabetes tipo 2 y otros problemas asociados con el azúcar en la sangre.
La resistencia a la insulina se da cuando la insulina que produce el cuerpo no estimula adecuadamente el transporte de la glucosa a las células para suministrarles energía. Demasiada glucosa en la corriente sanguínea puede provocar distintos problemas médicos, como la diabetes, según Gregory Cartee, profesor de la Escuela de Kinesiología de la Universidad de Michigan.
La insulina y las contracciones musculares son dos de los más importantes estímulos para incrementar el transporte de glucosa hacia las células de los músculos. Estas la utilizan para energía, pero nos científicos no saben con claridad cómo se da este proceso.
Cartee y su colega Katsuhiko Funai estudiaron cómo dos proteínas que se cree son importantes en estimular el transporte de la glucosa reaccionan a dos enzimas también relacionadas con ese transporte.
Encontraron que la proteína TBC1D1 era más importante para el transporte estimulado por el ejercicio, con lo cual se espera desarrollar que funcione mejor en las personas con resistencia a la insulina, un mal que afecta a millones de personas.
“Casi todas las personas con diabetes tipo 2 presentan resistencia a la insulina. Y aunque esto no causa diabetes por sí solo, es un componente esencial que contribuye a la diabetes tipo 2″, explicó Cartee. Y así no sean diabéticos, esa resistencia causa distintos problemas médicos.
En el largo plazo, quienes son resistentes a la insulina o cuyos músculos no responden normalmente a la insulina, es más probable que contraigan diabetes tipo 2.

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