El agua está quedando atrapada en tierra

Lluvia sobre tierra firme. Cortesía US National Park Service

La Tierra está atrapando agua. Lo que parece algo sin sentido no lo es al considerar un nuevo estudio publicado en Science.

A la vez que se derriten los glaciares y se producen cambios en el clima y el tiempo, en la última década la superficie terrestre absorbió 3.200 millones de agua adicional en sus suelos, bien en lagos o en acuíferos subterráneos.

Esto, según el estudio de científicos de la Nasa publicado en Science, significa una disminución del 20% en el aumento del nivel del mar debido al calentamiento global.

Las ganancias se dieron por todo el planeta, pero sumadas equivaldrían al volumen del lago Hurón, el séptimo lago más grande.

Cada año una gran cantidad de agua se evapora del océano, cae en tierra luego como lluvia o nieve y regresa al océano por las corrientes de agua como ríos. Es el ciclo hidrológico global. Los científicos querían ver si pequeños cambios en ese ciclo producirían alteraciones temporales en la tasa de aumento del nivel del mar.

Ahora saben cuánto lo afecta gracias a los satélites mellizos Grace capaces de cuantificar la tendencia. Los científicos, dada la alta precisión de los dos, pueden medir cambios en el jalón gravitacional derivado del agua moviéndose a lo largo de la superficie.

El análisis cuidadoso de esa información permitió a los investigadores medir el cambio en el almacenamiento de agua en tierra.

¿Increíble, no?

El Polo Norte comenzó a correr más

Montaje del Polo Norte con la Luna encima

El cambio climático está moviendo los polos de la Tierra. Se mueven varios centímetros al año, más de lo que se creía hasta ahora.

Eso dice un estudio publicado en Geophysical Research Letters en el que investigadores de la Universidad de Texas en Austin reportaron que el aumento del derretimiento de la capa de hielo de Groenlandia y la disminución de glaciares en otras regiones del globo han contribuido a que el Polo Norte se desplace unos centímetros al este cada año desde 2005.

“Es un gran cambio”, indicó Jianli Chen, principal autor del artículo.

Entre 1982 y 2005 el polo se movió del sudeste hacia el norte de Labrador, Canadá, a un ritmo de unos 2 milisegundos de arco -o casi 6 centímetros- por año. Pero en 2005 cambió el curso y comenzó a desplazarse al este hacia Groenlandia a una tasa de más de 7 milisegundos de arco por año.

Desde hace mucho se sabe que los polos geográficos de la Tierra no son fijos. En el curso de un año cambian estacionalmente según la distribución de nieve, lluvia y humedad. “Usualmente es un movimiento circular”, dijo Chen.

Mediante datos recogidos por el satélite Grace de la Nasa, Chen y colegas analizaron si la pérdida de hielo había incidido en esa aceleración.

Las sondas mellizas Grace miden cambios en el campo de gravedad de la Tierra. Se encontró que la mayor pérdida de capa helada y el aumento en el nivel del mar asociado responden por más del 90% de la variación polar desde 2005.

Cuando se pierde una masa en un punto de una esfera que gira, el eje de giro se inclina directamente hacia la posición de la pérdida, explicó Erik Ivins, geofísico de la Nasa. Eso fue lo que observaron Chen y colegas en el caso de Groenlandia.