¿Por qué estamos yendo hacia el Gran Atractor?

Dibujo de cómo lucen las galaxias halladas, en posición real, todas camino al Gran Atractor. Cortesía ICRAR

No es un secreto para los astrónomos que nuestra galaxia, la Vía Láctea se dirige a toda velocidad, junto con muchas otras, hacia un punto del espacio: El Gran Atractor.

Hay noticias al respecto. Científicos reportaron el hallazgo de cientos de galaxias que permanecían ocultas a nuestras miradas, aunque están muy cerca, a unos 250 millones de años luz. Resutla que el gas y el polvo de la Vía Láctea impedía verlas, lo cual fue posible ahora con el radiotelescopio Parkes de 64 metros en Australia.

Esa zona oscura es llamada la Zona Evitada (ZOA en inglés). El estudio se enfocó en la parte sur, pues la norte es estudiada desde el radiotelescopio de Arecibo en Puerto Rico.

La distribución de galaxias debería ser igual en esa zona a todas las demás regiones. Eso relaciona el hallazgo con el Gran Atractor.

Este es un rasgo de la gran estructura del universo. Está halando por razones desconocidas la Vía Láctea y cientos de miles de galaxias hacia él con una fuerza gravitacional de 1 billón de soles.

Un movimiento que se sale del entendimiento de la expansión actual del universo.

Se sabe que en esa región hay una colección de galaxias agrupadas en cúmulos y supercúmulos, hacia las cuales la Vía Láctea se mueve a más de 2 millones de kilómetros por hora.

Los astrónomos encontraron 883 galaxias en su análisis, un tercio de las cuales nunca se había visto antes. E identificaron nuevas estructuras en la ZOA que podría ayudar a explicar el movimiento de las galaxias hacia el Gran Atractor. Esas son las concentraciones de galaxias denominadas NW1, NW2 y NW3, y dos nuevas agrupaciones: CW1 y CW2.

Una galaxia promedio tiene unos 100.000 millones de estrellas, por lo que al hallar cientos crece la masa, aunque no se sabe cómo afecta al Gran Atractor.

Con nuevas mediciones se espera descifrar el enigma de esta gran estructura que nos mueve a tan alta velocidad. Por ahora, se completa más el mapa del vecindario.

El estudio apareció en el Astronomical Journal.

10 noticias científicas de la semana

Dibujo del momento de la fusión de los dos agujeros que produjeron las ondas. Cortesía Ligo

1. Llegaron los datos

No es que no hubieran pasado por acá, es que no había habido forma de detectarlas. Pero el experimento Ligo permitió ‘ver’ por primera vez las ondas gravitaciones previstas por Albert Einstein hace 100 años, unas ondas que surgen tras colosales explosiones como la fusión de agujeros negros. Esto abre la ventana a la observación de fenómenos cuya información solo llega por medio de esas ondas, unas arrugas en el espacio tiempo.

2. Una vieja enfermedad

Deprimido por un neandertal. Sí. Se sabe por análisis previos que entre 1,5 y 4% del genoma humano proviene de los neandertales. Al estudiar cuáles serían las incidencias se encontró que los genes que aportaron esos ancestros contribuyen a desarrollar depresión, problemas de la piel y de la sangre. El estudio apareció en Science.

3. Sin visa para Europa

La Nasa anunció que una misión hacia la luna Europa de Júpiter, donde debe existir un gran océano subterráneo, no será verdad antes de finales de los años 20. ¿La razón? Escasea el dinero. Y mientras para este año hay 175 millones de dólares en el presupuesto asignado, para 2017 apenas 49,6. Con ese dinero, no se va a ningún Pereira, aunque podrá continuar el desarrollo de la misión.

4. Los caballos los prefieren alegres

Los caballos saben leer las emociones de las personas si están furiosas o no, de acuerdo con un artículo aparecido en Biology letters. El estudio se hizo con 28 caballos a los cuales se les mostraban fotos de personas iracundas o contentas. Cuando veían las primeras, miraba con el ojo izquierdo, asociado al procesamiento de amenazas. También aumentaba su frecuencia cardíaca.

5. Un largo calentamiento

El cambio climático continuará por uno o dos siglos más si se cortan las emisiones de gases de invernadero. Un nuevo estudio reveló que no es así: que en verdad se mantendrá durante milenios, unos 10, si prosiguen las emisiones crecientes en las próximas tres centurias. Hoy las proyecciones climáticas son a corto plazo. Esta mirada permite alertar sobre lo que podrá suceder en una ventana más grande. El estudio apareció en Nature Climate Change.

6. Entre lobos… no se entienden

Las distintas especies de los cánidos manejan su propio dialecto, según un estudio que analizó los aullidos, conocidas vocalizaciones de estos animales. Se estudiaron 2.000 aullidos de 21 tipos de cánidos, de los perros a los coyotes y subespecies de lobos encontrándose que cada una maneja su ‘forma de hablar’. La investigación apareció en Behavioural Processes.

7. También las estaba jalando

Cientos de galaxias cercanas que habían permanecido ocultas fueron estudiadas por primera vez, aportando luces sobre una misteriosa anomalía gravitacional: el Gran Atractor. Se hallan a unos 250 millones de años luz, pero habían permanecido ocultas por la luz de nuestra galaxia. Este hallazgo ayudaría a conocer más del Gran Atractor, esa estructura hacia la cual son jaladas cientos de miles de galaxias, incluida la nuestra. El artículo apareció en Astronomical Journal.

8. Miedo a quedar sin aire

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (Epoc) es común por el cigarrillo y por efectos de la contaminación. Un estudio reveló que en pacientes con esa condición la materia gris es menor en áreas del cerebro relacionadas con la falta de respiración, el miedo y la sensibilidad al dolor. Los niveles de degeneración de esas áreas cerebrales se impactaban por la duración de le enfermedad. Los individuos muestran más temor de falta de respiración y del ejercicio físico que puede afectar su condición. El artículo apareció en Chest.

9. La sopa universal

Al hacer colisionar átomos de plomo en el colisionador de partículas del CERN, científicos recrearon la sopa primordial del universo en miniatura, caldo llamado también el plasma quark-muón. Esa sopa se dio en las primeras billonésimas de segundo luego del Big Bang y su receta se basaba en quarks y muones. El desarrollo se presentó en Physical Review Letters. El logro permitió medir las características de ese plasma.

10. Genes dependen de los nutrientes

Los genes inciden en los alimentos que ingerimos al influir en el metabolismo, esas reacciones químicas necesarias para mantener las células, que funciona en dos sentidos: descomponer las moléculas para proveer energía al cuerpo y la producción de todos los compuestos necesitados por las células. Pero un estudio en Nature Microbiology demostró que lo contrario también es verdad: nuestros genes son afectados por el tipo de nutrientes a los que tienen acceso.