10 noticias científicas de la semana

Así habría sido el mar marciano. Cortesía ESO

1. Los marcianos se bañaban

Un estudio aparecido en Science reporta que Marte tuvo un océano con más agua que el Ártico y cubría una extensión mayor que la del Atlántico en la Tierra. El anuncio se hizo tras un análisis de datos durante 6 años en el cual se monitorearon las propiedades de la atmósfera marciana en distintos sitios, gracias al Very Large Telescope de ESO, al observatorio Keck y al telescopio de infrarrojos de la Nasa. El océano pudo tener hasta 140 metros de profundidad

2. Un poco más viejos

Una mandíbula hallada en el sitio Ledi-Geraru en la región de Agar en Etiopía parece llevar 400.00 años más atrás en el tiempo la aparición de los Homos. El fósil data de hace 2,8 millones de años según el artículo publicado en Science. Los fósiles entre hace 3,5 millones y 2,5 millones de años han sido esquivos, por lo que este hallazgo, que de todas maneras suscita controversia, es importante para trazar la historia de nuestra evolución. La mandíbula perteneció a alguien que vivió solo 200.000 años tras Lucy, la famosa Australopithecus afarensis.

3. Somos como los papás

Heredamos igual cantidad de mutaciones genéticas de madre y padre, pero un estudio publicado en Nature Genetics dice que usamos más del ADN heredado del papá. Genéticamente somos más como nuestros padres y no como nuestras madres. Un hallazgo que tiene implicaciones para el estudio de las enfermedades humanas. La investigación revela que en los mamíferos heredar una mutación tiene consecuencias distintas dependiendo de si son heredades de la madre o del padre.

4. ¡Apareció el pajarito!

Desde 1941 no se tenían noticias de él, de una pequeña y simpática ave, el timalí de Jerdon (Chrysomma altirostre), que mide unos 16 a 17 centímetros. Acaba de ser visto cerca al pueblo Myitkyo en Myanmar. El pájaro fue descrito por primera vez en 1862. El grupo que lo avistó encontró distintos individuos, tomando sangre y fotografías para su identificación. Una buena noticia para la vida.

5. La hormona que imita el ejercicio

Científicos han hallado una hormona que combate la ganancia de peso debida a una dieta alta en grasas y normaliza el metabolismo. Una hormona es una molécula que actúa como señal del cuerpo, desencadenando varias respuestas fisiológicas. La hormona es la MOTS-c y fue hallada en estudio con ratones. La investigación apareció en Cell Metabolism.

6. Universo apagado

En nuestra galaxia nace un manojo de estrellas cada año. Muchísimas en todo el universo, pero este no brilla entonces como debería de acuerdo con la cantidad de materia existente (gas). Cuando este se enfría comienza a colapsar para formar una nueva estrella. Algo hace que eso no suceda a la tasa prevista. Científicos creen tener una explicación: los alrededores de esas nubes son muy calientes y mediante conducción impiden que el gas se enfríe. La hipótesis fue publicada en Nature.

7. Apretón oloroso

Parece obvio: nos damos la mano, un apretón de manos, para saludar a alguien que encontramos, pero científicos creen que hay algo más y su estudio publicado en eLife sugiere que es para oler al otro, lo que nos puede proporcionar información. Antes fue más directo, hoy de modo subliminal, sugieren. Muchos mamíferos se huelen unos a otros cuando se encuentran. ¿Por qué ser la excepción?

8. Uno en cuatro

Un nuevo caso de planeta que se encuentra en un sistema de cuatro estrellas fue reportado por investigadores de la Nasa y su Jet Propulsion Laboratory. El sistema múltiple es denominado 30 Ari y se encuentra a 136 años luz de nosotros hacia la constelación Aries. El hallazgo sugiere que esa clase de formaciones serían más comunes d ellos pensados. El planeta es mucho más grande que Júpiter, no apto para la vida.

9. Para ver el universo

Astrónomos de la Universidad de Antioquia revelaron el proyecto para construir un telescopio profesional colombiano, de 2 metros, que estaría ubicado en el desierto de La Tatacoa en Huila y sería construido con un novedoso diseño. Se trata de un proyecto nacional que se encuentra parcialmente financiado. Una necesidad sentida por la comunidad astronómica, máxime con la cantidad de jóvenes que cursan el pregrado de Astronomía.

10. Un nuevo árbol

Investigadores presentaron el más grande y preciso árbol de la vida, calibrado con el tiempo, el cual revela que la vida se ha estado expandiendo a una tasa constante y confiere también importancia a las mutaciones al azar y al aislamiento geográfico como factores fuertes en la especiación. El estudio apareció en Molecular Biology and Evolution. El árbol contiene más de 50.000 especies, desde el inicio de la vida.

Coma tarde para que engorde y enferme

Si usted come en forma o ingiere pasabocas tarde en la noche no solo estaría almacenando calorías sino que le estaría dando rienda suelta al colesterol, la diabetes y la obesidad.

Un nuevo estudio del Instituto Salk advierte tener cautela sobre un periodo extendido para comer bocados. Sugiere que la ingestión calórica debe limitarse a un periodo de 8-12 horas , como lo hacía la gente antes.

No es sencillo hoy porque la luz artificial, la televisión, las tabletas y celulares hacen que no solo muchas personas se acuesten tarde sino que sigan ingiriendo alimentos mientras se entretienen.

Es decir, no es lo lo que uno come, sino cuándo come. El estudio apareció en Cell Metabolism. En él Satchinandra Panda, que ya en 2012 había demostrado que ratones alimentados con dieta rica en grasas pero solo 8 horas diarias, eran más saludables y delgados que los otros, trabajó con unos 400 ratones de normales a obesos dándoles varios tipos de dietas y restricción en el tiempo de alimentación.

Independiente de si las dietas eran altas en grasas y sacarosa o fructosa, a aquellos que se les restringía la alimentación a 9-12 horas y consumían igual cantidad de calorías que los otros ratones, ganaban menos peso.

Los resultados eran modestos para una ventana de consumo de 15 horas.

A los ratones con restricción se les permitían fines de semana de libertad en su alimentación y sin embargo siguieron ganando menos peso, lo que sugiere que esa restricción puede soportar interrupciones temporales, toda una sorpresa según Amandine Chaix, autora principal.

Aunque fueron estudiados ratones, los resultados podrían extrapolarse a humanos.

Alimentos orgánicos no tendrían ventajas

Son productos más costos y en aras de la salud se justifica la mayor inversión. ¿Qué tan benéficos son las frutas, verduras y derivados orgánicos?

Un estudio de Stanford University acaba de dar su respuesta: no se diferencian de los no orgánicos.

“No hay mucha diferencia si usted es un adulto y hace su elección basado solo en la salud”, dijo Dena Bravata, autora senior de la investigación publicada en Annals of Internal Medicine en la que comparó los elementos nutritivos de uno y otro producto.

No solo no encontraron los científicos evidencias de un mayor valor nutritivo, sino que tampoco hallaron un mayor riesgo en el consumo de las alternativas no orgánicas, aunque el consumo de los orgánicos reduce la exposición a insecticidas.

La popularidad de productos orgánicos no ha dejado de ganar espacio. En Estados Unidos, entre 1997 y 2011, las ventas crecieron de US$ 3.600 millones a US$24.400 millones y no son pocos los consumidores que están dispuestos a pagar un mayor precio.

Y es que a menudo estos productos son el doble de caros que los no orgánicos. En su producción no se emplean pesticidas ni fertilizantes sintéticos, tampoco es rutinario el empleo de antibióticos ni de hormonas del crecimiento.

Bravata y su grupo analizaron estudios publicados a la fecha y encontraron un “cuerpo confuso de estudios, incluyendo algunos no muy rigurosos, que aparecen en publicaciones comerciales”. No hallaron una síntesis comprensiva que incluyera tanto beneficios como daños.

Los científicos analizaron miles de estudio, centrándose en los 237 más relevantes

No encontraron estudios de largo plazo sobre los resultados en la salud de quienes consumen productos orgánicos y de quienes no. Los estudios que incluían casos humanos iban de los 2 días a los 2 años.

Tras analizar los datos, se halló poca evidencia significativa en los beneficios de salud entre ambos tipos de alimentos. No se vieron diferencias consistentes en el contenido vitamínico de productos orgánicos y solo un nutriente, fósforo, fue mucho más alto en estos que en los no orgánicos (no es tan importante dado que pocas personas presentan deficiencia del elemento, dijeron los autores).

Tampoco hubo diferencias en el contenido de proteínas y grasas entre la leche orgánica y la convencional, aunque algunos pocos estudios sugieren que la primera tendría mayor contenido de ácidos grados omega-3.

Y tras toneladas de análisis, como dijo Bravata, no se identificaron frutas y verduras cuyo cultivo orgánico fuera una elección más sana.

Para sorpresa, tampoco se encontraron más amenazas por el cultivo con químicos. Se halló que la producción orgánica tiene 30% menos probabilidad de estar contaminada con pesticidas que la convencional, los alimentos orgánicos no necesariamente son 100% libres de pesticidas.

Solo futuros estudios con personas estudiadas durante varios años podrían entregar más luces sobre los beneficios reales o no de los alimentos orgánicos, una carencia que parece incidir en que hasta ahora no sea claro el beneficio.

Pierda peso con café verde

La frase que está de moda no es se la fumó verde, sino: se lo tomó verde. Sí científicos reportaron lo que consideran evidencias sólidas de que los granos verdes de café, no tostados, pueden producir una reducción sustancial en el peso corporal en un periodo relativamente corto.

El estudio fue presentado en la reunión anual de la American Chemcial Society. Allí, Joe Vinson y colegas describieron cómo un grupo de personas obesas consumió una fracción de onza de granos verdes de café cada día y perdió cerca del 10% de su peso.

“Basados en nuestros resultados, ingerir varias cápsulas de extracto de café verde e ingiriendo una dieta baja en grasas y ejercitándose regularmente, para ser una forma segura, efectiva y barata de perder peso”, dijo Vison.

El estudio incluyó 16 personas obesas de 22-26 años que tomaron esas cápsulas o un placebo durante 22 semanas. Las personas alternaron entre bajas y altas dosis del extracto. La dosis baja era de 700 mg mientras la alta de 1.050. Los participantes se rotaban las dosis y el placebo cada seis semanas.

Todos los sujetos fueron monitoreados en su dieta y ejercicio durante las 22 semanas. “Sus calorías, carbohidratos, grasas y proteínas no cambiaron durante el estudio ni su ejercicio”.

Las personas perdieron en promedio 17 libras durante las 22 semanas. Esto incluyó un promedio de 10,5 de disminución en el peso corporal y 16 en la grasa. La pérdida de peso pudo ser más rápida pero no fue porque también alternaron con placebo y la dosis baja del extracto.

Otros estudios han mostrado pérdida de peso con el extracto de café verde, pero este midió la respuesta a varias dosis.

Los efectos, cree Vinson, podrían deberse al ácido clorogénico presente en los granos sin tostar, ácido que se descompone cuando el café es tostado (usualmente a una temperatura de 240 a 250°C.

Ese proceso le confiere al café su color, aroma y sabor inconfundibles.

Ahora se requeriría un estudio con mayor número de participantes.

Ya sabe: tómeselo verde.

Foto de granos verdes de café.

Gordura genética-gordura infecciosa

Nunca pasará de moda el tema de la obesidad y esta semana hubo dos noticias que llaman la atención.

El problema tendría bases genéticas, se reiteró por un lado, lo que no es extraño, pero esta vez de otra manera, más concreta y sorprendente.

Las personas con ciertas formas del gen CD36 son más dadas a ingerir alimentos más altos en grasas que quienes poseen otras variantes del gen. Esto ayudaría a explicar porqué algunas personas deben esforzarse más cuando son puestas en una dieta baja en grasas y sería útil para seleccionar las dietas que debe seguir la persona.

“La grasa es universalmente gustosa para los humanos”, dijo Kathleen Keller, profesora de nutrición en Penn State.

En los animales ese gen es necesario para detectar y desarrollar preferencias por la grasa. Ahora se demuestra en humanos.

El estudio se hizo con 317 personas afroamericanas en Estados Unidos, un grupo muy vulnerable a la obesidad.

El otro estudio que llama la atención es la sugerencia de que la obesidad puede ser infecciosa. Sí, tal como lo está leyendo.

Estudio en ratones mostró que al juntar ratones modificados para tener cierta deficiencia inmunitaria que desarrollaron hígado graso y engordaron con una dieta tipo occidental, con ratones sanos, estos comenzaron a presentar hígado graso y a engordar.

Podría ser que las bacterias de los ratones modificados se multiplicaron por 1.000 al tener sistema inmunitario deficiente, según Richard Flavell, de Yale University. Al ser transmitidas a los sanos, les modificaron también su fauna intestinal, volviéndolos más grasosos.

O sea: una infección de gordura. Pero si funciona así en humanos estaría por determinarse aunque no sería fácil: los ratones se comen los excrementos del otro, medio por el cual reciben las bacterias.

La posibilidad queda abierta, de todas maneras.

El estudio fue publicado en Nature.

Nueva carta de comidas diarias: una revolución

No se recomienda mucha leche al día, tampoco más de un jugo y más bien poca papa

Muy poca carne roja y nada de carnes procesadas es otra recomendación

 

Comer más sano puede ser posible si se sigue el Plato de la Comida Saludable que acaban de presentar expertos de la escuela de salud pública de Harvard, un plato basado en la mejor evidencia científica disponible y provee a los consumidores con la información que necesitan para elegir lo que afecta profundamente su salud y bienestar, dijo Walter Willett, profesor y jefe del Departamento de Nutrición.

El nuevo plato deja de lado ciertas creencias recomendadas por distintas publicaciones, entre ellas la guía MyPlate del gobierno de Estados Unidos.

El plato oficial no dice que los granos integrales son mejores que los procesados; no indica que algunos alimentos con muchas proteínas como pescado, pollo, leguminosas y nueces son más saludables que las carnes rojas y las procesadas; recomienda leche en cada comida, pero hay poca evidencia de que ayude contra la osteoporosis y su ingestión sí puede resultar dañina; no menciona las grasas benéficas; no dice nada de las bebidas con azúcar. La nueva guía le recuerda a la gente que debe mantenerse activa, un factor importante para controlar el peso.

El Plato de Comida Saludable está basado en evidencias científicas que muestran que una dieta con base en vegetales, granos integrales, grasas saludables y proteínas sanas disminuye el riesgo de ganar peso y de enfermedad crónica.

Se pretende que la guía sea usada por adultos y sus hijos en casa o en un restaurante, como forma de alimentarse sanamente, dijo Eric Rimm, profesor de Epidemiología y Nutrición.

El plato recomienda, por ejemplo:

Vegetales: coma en abundancia y con variedad; mientras más, mejor. Recomienda bajo consumo de papas pues tiene efecto sobre el azúcar en la sangre tal como los dulces y los granos procesados. Al final, derivan en sentir más hambre y comer de más, ganar peso en el largo plazo y desarrollar diabetes tipo 2, enfermedades del corazón y otros desórdenes crónicos.

Frutas: elija un amplio abanico diario.

Granos integrales: elija avena, pan de trigo integral, arroz dorado.

Proteínas saludables: escoja pescado, pollo, leguminosas o nueces, que tienen nutrientes saludables. Limite el consumo de carnes rojas y evite las procesadas pues incluso una pequeña cantidad de manera regular aumenta el riesgo de enfermedad del corazón, diabetes tipo 2, cáncer de colon y sobrepeso.

Aceites sanos: utilice oliva, canola o aceites vegetales al cocinar, en ensaladas, pues reducen el colesterol malo y son buenos para el corazón. Limite la mantequilla y evite las grasas trans.

Agua: beba agua, té o café (con poca o sin azúcar). Limite la leche y sus derivados a 2 porciones al día. También limite el juego: un pequeño vaso diarios y evite las bebidas azucaradas.

Los tamaños de las secciones sugieren proporciones relativamente aproximadas de cada uno de los grupos de alimentos. No se basan en una cantidad específica de calorías y no están dirigidas a prescribir determinadas calorías a comidas por día, pues esos números varían de persona en persona

“Uno de los campos más importantes de la ciencia médica en los pasados 50 años es la investigación que muestra cómo nuestra salud es afectada poderosamente por lo que comemos. Saber qué comidas ingerir y en qué proporciones es crucial para la salud”, recordó Anthony Komaroff, profesor de Medicina en esa escuela.