2012: entre los 10 años más calientes

Esta tendencia no la detiene nadie: 2012 estuvo entre los 10 años más calientes del registro histórico según informe de la American Meteorological Society recopilado por 384 científicos de 52 países.

“Varios de los eventos que hicieron de 2012 un año interesante son parte de tendencias de largo plazo que vemos en un clima cambiante como niveles de dióxido de carbono al alza, aumento en el nivel del mar, derretimiento del hielo del Ártico, y nuestro planeta como un todo se está haciendo más caliente”, expresó Kathryn D. Sullivan, de la National Oceanographic and Atmospheric Administration de Estados Unidos.

El hielo del Ártico, por ejemplo, se contrajo al nivel mínimo en los 34 años de registro satelital y más del 97% del hielo de Groenlandia sufrió algún tipo de derretimiento, cuatro veces mayor al promedio 1981-2010.

Algunos datos del informe:

-2012 fue uno de los 10 años más calientes de la historia, situándose 8° o 9° según los datos usados. En Argentina y Estados Unidos fue el año más caliente de la historia (los primeros registros datan de 1870).

-La temperatura en tierra fue 0-24 a 0,29°C mayor en 2012.

-La temperatura combinada tierra-mar fue 0,14 a 0,17°C mayor en 2012.

-El Ártico se calienta al doble de la tasa en latitudes bajas. En septiembre se tuvo el mínimo registro de la era satelital.

-La capa de hielo de la Antártida fue 0,5 mayor a los máximos registros históricos.

– La temperatura superficial del mar fue la 11 más caliente del récord.

-El nivel del mar alcanzó niveles históricos: ha aumenta 3.2 ± 0.4 milímetros al año en las 2 últimas décadas.

-La temperatura del planeta aumenta hoy a un ritmo de 0,16°C decadal desde 1970.

Mis 10 noticias científicas de la semana (19-25)

1. La Angelina se las quitó y armó alboroto

Se sorprendió el mundo cuando la actriz Angelina Jolie informó que se había extirpado los dos senos pues se había encontrado que poseía la mutación en el gen BRCA1 que la hacía más propensa a desarrollar cáncer de seno, de lo que murió su madre. Esa mutación también aumenta el riesgo de cáncer de útero. El anuncio puso en el centro del avispero el tema de los tests genéticos para conocer el perfil genético y saber si hay mayor riesgo de desarrollar problemas de salud serios. Y da un impulso a la llamada medicina personalizada.

2. Células madre esperanzadoras y provocadoras

Científicos revelaron en la revista Cell que habían tenido éxito en reprogramar células humanas de la piel llevándolas a su estado embrionario, en este caso no para clonar una persona sino para remediar diferentes pacedimientos: las células en ese estado pueden convertirse en células de cualquier tejido del cuerpo. El logro fue posible con la técnica de transferencia celular, que no había funcionado. Un paso hacia la clonación humana, si bien esa no es la intención. Y hacia remediar muchos problemas de salud. Muchos beneficios, mucha discusión.

3. El Kepler está que saca la mano

Un rodillo esencial para mantener la precisión que requiere en su difícil misión, ha puesto en peligro al telescopio espacial Kepler, el observatorio más exitoso de búsqueda de planetas extrasolares en la zona habitable en 150.000 estrellas en una región del cielo hacia la constelaciones del Cisne y la Lira. El instrumento posee 4 rodillos, uno de ellos de repuesto, pero en julio pasado ya se había averiado uno. Con 2 no puede operar. La Nasa estudia mecanismos para tratar de destrabar el rodillo.

4. El nacimiento de los primates primos

El descubrimiento de dos fósiles en el Rift de África Oriental es la evidencia más antigua de dos grupos de primates, el que hoy incluye los grandes simios y los humanos y el de los monos del Viejo Mundo que incluye macacos y babuinos reveló un estudio en Nature. El análisis reveló que son fósiles de hace 25 millones de años, más antiguos que otros documentados. Los dos fósiles de primates son nuevos para la ciencia.

5. No quepa duda: fuimos nosotros

Un análisis de miles de papers sometidos a revisión en revistas científicas encontró que 97.1% estaba de acuerdo en que el cambio climático se debe a la actividad humana. El estudio contempló el trabajo de casi 29.000 científicos publicado en 11.994 papers académicos. De los más de 4.000 artículos que tomaron alguna posición sobre las causas del cambio climático solo 0,7%, 83 papers, disputaron el consenso científicos de que tiene origen antropogénico, mientras que en 2,2% no está claro. El estudio fue publicado en Environmental Research Letters.

6. Agua bien empacada

Debajo de una mina en Ontario, a 2.400 metros de profundidad se encontraron depósitos de agua que ha estado allí, impoluta, durante más de 2.000 millones de años o la mitad de la edad de la Tierra. Se trata de agua es rica en gases disueltos como hidrógeno, metano e isótopos de gases nobles como helio, neón y xenón. De hecho contiene tanto hidrógeno como el agua alrededor de las venas hidrotermales en el fondo del océano. El agua es de las más antiguas del planeta según el estudio en Nature que indicó que se buscan microorganismos primigenios en ella.

7. La llamada que sube la tensión

Más de 200 nuevos estudios sobre el tema se discutieron en el encuentro de la Sociedad Americana de Hipertensión, encontrándose cosas llamativas. Una de ellas: las llamadas por celular aumentan la tensión arterial. Sí, durante una llamada, la presión sube de 121/77 a 129/82. La sistólica aumenta menos en personas que reciben más de 30 llamadas, una situación que no encuentra explicación por ahora.

8. Einstein ayuda a encontrar planeta

Con un método nuevo de detección, astrónomos encontraron un nuevo planeta a 2.000 años luz. Se trata de identificar tres pequeños efectos que ocurren simultáneamente cuando un planeta orbita una estrella. El primero de esos es un efecto relativístico de la teoría de Einstein que hace que una estrella brille más o menos según sea empujada atrás o adelante por un cuerpo que la orbita, una técnica que predijo Avi Loeb en 2003. Otro de los efectos es el alargamiento de la estrella como un balón, por lo que se ve más brillante cuando tiene esa forma y menos cuando está de canto. Son efectos muy sutiles. El planeta es el Kepler-76b.

9. Terminó la siesta del Sol

Con cuatro explosiones poderosas en 48 horas a comienzos de la semana, el Sol parece despertar del inusual letargo que traía desde más de 1 año. Y el viernes remató con otra, también de la compulsiva mancha solar AR1748. Las explosiones han sido las más potentes del año y se estima que la estrella continuará así en los próximos días y semanas, con lo cual en la Tierra habrá que extremar medidas de protección.

10. Aprenda a nadar que nos inundamos

Los glaciares aparte de Groenlandia y la Antártida perdieron cerca de 260.000 millones de toneladas métricas de hielo cada año de 2003 a 2009, provocando un aumento del nivel del mar de 0,7 milímetros por año, una cantidad exagerada en estos temas. El estudio fue publicado en Science. Los glaciares contribuyeron al aumento del mar tanto como aquellas dos enormes masas de hielo, lo cual se torna preocupante.

El Polo Norte comenzó a correr más

Montaje del Polo Norte con la Luna encima

El cambio climático está moviendo los polos de la Tierra. Se mueven varios centímetros al año, más de lo que se creía hasta ahora.

Eso dice un estudio publicado en Geophysical Research Letters en el que investigadores de la Universidad de Texas en Austin reportaron que el aumento del derretimiento de la capa de hielo de Groenlandia y la disminución de glaciares en otras regiones del globo han contribuido a que el Polo Norte se desplace unos centímetros al este cada año desde 2005.

“Es un gran cambio”, indicó Jianli Chen, principal autor del artículo.

Entre 1982 y 2005 el polo se movió del sudeste hacia el norte de Labrador, Canadá, a un ritmo de unos 2 milisegundos de arco -o casi 6 centímetros- por año. Pero en 2005 cambió el curso y comenzó a desplazarse al este hacia Groenlandia a una tasa de más de 7 milisegundos de arco por año.

Desde hace mucho se sabe que los polos geográficos de la Tierra no son fijos. En el curso de un año cambian estacionalmente según la distribución de nieve, lluvia y humedad. “Usualmente es un movimiento circular”, dijo Chen.

Mediante datos recogidos por el satélite Grace de la Nasa, Chen y colegas analizaron si la pérdida de hielo había incidido en esa aceleración.

Las sondas mellizas Grace miden cambios en el campo de gravedad de la Tierra. Se encontró que la mayor pérdida de capa helada y el aumento en el nivel del mar asociado responden por más del 90% de la variación polar desde 2005.

Cuando se pierde una masa en un punto de una esfera que gira, el eje de giro se inclina directamente hacia la posición de la pérdida, explicó Erik Ivins, geofísico de la Nasa. Eso fue lo que observaron Chen y colegas en el caso de Groenlandia.

Chupen rápido que el Ártico se derrite cual paleta

No es que se recupere en invierno y se derrita en verano. No: el volumen de hielo en el Océano Ártico está disminuyendo de manera continua reveló un análisis satelital.

El hielo declinó 36% hacia el otoño y 9% en invierno entre 2003 y 2012, reportaron científicos, que utilizaron datos del CryoSat-2, un satélite de la Agencia Espacial Europea y del ICESat de la Nasa.

Encontraron que de 2003 a 2008, los volúmenes de hielo en otoño tuvieron un promedio de 11.900 kilómetros cúbicos, pero de 2010 a 2012 el volumen promedio cayó a 7.600, una reducción de 4.300 kilómetros cúbicos.

El volumen promedio de hielo en invierno de 2003 a 2008 fue de 16.300 kilómetros cúbicos, cayendo a 14.800 entre 2010 y 2012, una diferencia de 1.500 kilómetros cúbicos.

“Los datos revelan que el hielo grueso del mar desapareció de una región al norte de Groenlandia, el Archipiélago Canadiense, y al noreste de Svalbard”, indicó Katharine Giles, del Centro para la Observación y el Modelamiento Polar, de University College London y miembro del grupo investigador.

Los hallazgos serán reportados en Geophysical Research Letters, de la American Geophysical Union y confirman la reducción simulada por el sistema de modelación Piomas, que estimó el volumen del hielo del mar del Ártico con observaciones submarinas y satelitales hasta 2008.

Otros satélites han mostrado también caídas en el área cubierta con hielo a medida que el clima del planeta se calienta. De hecho, la extensión del hielo alcanzó en septiembre de 2012 un mínimo no registrado antes.

Un increíble viaje de 11.000 kilómetros sin paradas

No los reabastecen con gasolina en pleno vuelo. Tampoco aterrizan en cualquier pedazo de tierra. Van, impulsados por su sentido, en el más largo recorrido sin escalas de una ave: 11.000 kilómetros entre Alaska y Nueva Zelanda.

Las aves migratorias dependen del límite de su resistencia para estos viajes, considerados titánicos por las distancias que cubren.

Hace más de un siglo, los ornitólogos dudaban que un viaje de 860 kilómetros a través del Golfo de México fuera posible para los colibríes. Luego la evidencia circunstancial y la más directa reveló que ese Golfo era una simple parada de las aves migratorias y que algunas eran capaces de volar sin escalas por 5.000 kilómetros.

En 2009, Gill et al entregaron evidencia directa de que una ave playera, la aguja colipinta (Limosa lapponica), hacía su viaje de Alaska a Nueva Zelanda, 11.000 kilómetros sin detenerse durante los ochos días del periplo.

Una maratón migratoria extraordinaria que hace que los científicos se pregunten más acerca de la teoría aerodinámica y la resistencia fisiológica de las aves.

En un reciente estudio en Plos Biology, Anders Hedenström, de Lund University en Suecia, analizó cuáles podrían ser los límites para un vuelo sin escalas.

No cree que la marca que ostenta esta avecilla pueda ser rota, incluso por razones simples: las limitaciones físicas de la Tierra no ofrecen una combinación de un lugar ecológicamente adecuado y áreas invernales lo suficientemente alejadas que demandaran vuelos más largos.

Esta ave de pico a cola mide unos 37 a 41 centímetros y la envergadura alar es de 70-80 centímetros, siendo más pesadas las hembras, de 260 a 630 gramos, frente a 190-400 de los machos.

Hay una migración más larga que la de la aguja colipinta, la que realiza por ejemplo el playerito pectoral (Calidris melanotos), que cría en Siberia central y pasa el invierno en Suramérica, una distancia de 16.000 kilómetros, pero que cubre en al menos dos etapas.

El charrán ártico (Sterna paradisaea) cubre la impresionante distancia de 24.000 kilómetros de la Antártica a Groenlandia en 40 días, pero se alimentan en el mar mientras viajan.

La medición de Gill y su equipo pudo hacerse mediante satélite, pues otras en el pasado se han basado en evidencia empírica: el tiempo entre la partida y la llegada a la meta.

Esto permitió ver hace poco que el correlimos aluminado realiza un viaje parecido al de la aguja colipinta, que mantiene su récord por ahora.

En su estudio, Hedenström analiza el consumo de energía de algunas aves y el diseño corporal. En su viaje, la agujita consume 0,41 de su masa por hora, uno de los rangos más bajos.

Esa riqueza bajo el Ártico

Por eso el acceso es restringido. Una evaluación de los recursos naturales al norte del Círculo Ártico, reveló que un 30 por ciento del gas no descubierto en el mundo y 13 por ciento del petróleo aún no descubierto podrían encontrarse ahí, de acuerdo con investigadores que presentaron su informe en Science.
La estimación sobre el petróleo es más bien pequeña comparada con las reservas conocidas en los principales países exportadores, por lo que los investigadores no esperan un cambio importante en el comercio mundial del petróleo, pero se espera que la ubicación (y el volumen) de las reservas de gas natural pronosticadas dentro del Círculo Ártico beneficien considerablemente a Rusia.
Donald Gautier y colegas presentaron los hallazgos del Servicio Geológico de los Estados Unidos a partir de la primera evaluación detallada, revisada de manera colegiada y con base geológica de los recursos naturales de esa región. Sus resultados sugieren que la mayoría del petróleo no descubierto será hallado bajo el agua, en plataformas continentales, y que los descubrimientos de estos recursos naturales podrían tener una importancia económica para las naciones árticas, tales como Estados Unidos, Canadá, Dinamarca/Groenlandia, Noruega y Rusia.
Sin embargo, los mayores depósitos pronosticados de gas no descubierto en la región están ubicados en áreas de reclamo territorial por parte de Rusia y Noruega. Los investigadores dicen que el lugar más probable para hallar petróleo en el Ártico es a corta distancia de la costa norte de Alaska, en el Mar Chukchi.

Ojo nos derretimos todos

Secuencia de la partición

El calentamiento no se detiene y sus consecuencias son reales. Veamos:
Un pedazo de 29 kilómetros cuadrados del glaciar Petermann, en Groenlandia del norte, se partió entre el 10 y el 14 de julio. Su tamaño es como el de la isla de Maniatan.
Ese glaciar tiene una sección que flota de 16 kilómetros de ancho y 50 de largo, es decir 1.295 kilómetros cuadrados. Este desprendimiento podría ser el inicio de uno mayor.
El caso podría explicarse por el calentamiento global, tal como se observa en el glaciar Jakobshavn, que se ha retrotraído más allá que en cualquier otro momento en los últimos 150 años. Es más, se cree que su tamaño no era tan pequeño desde hace 4.000 a 6.000 años. Este glaciar domina otros 130 que flotan fuera de tierra en Groenlandia.

Cuando el hielo dice la verdad

No caben dudas. La quema de carbón en Norte América y Europa sí afecta la salud de las capas polares y sus ecosistemas, de acuerdo con un estudio publicado en Proceedings of the Nacional Academy of Sciences. Pero, saben qué, los investigadores liderados por Joe McConnell, del Laboratorio de Química de Ultra-trazas, se encontraron con una inesperada sorpresa:
Al analizar un bloque de hielo extraído del Ártico, los contaminantes encontrados no coincidieron con los mayores picos de actividad industrial de los años 60 y 70.
De hecho, “la polución en el hielo de Groenlandia era más alta hace 100 años cuando las economías de aquellos países se basaban en el carbón, antes de que se introdujeran tecnologías más limpias”.
En el hielo se encontraron metales pesados tóxicos como el cadmio, el talio y el plomo en niveles más altos de lo pensado.
En la foto se observa un bloque de hielo analizado en laboratorio. Cortesía de la NSF.

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