Guayabo, dolor de cabeza y… ¡la cura!

Llega el fin de semana, para muchos y unas copas de más hacen de las suyas. Sábado o domingo en la cama, bajo un fuerte dolor de cabeza que nada quita. Un tremendo guayabo o resaca.

¿Qué hacer? Tómese esto, le aconsejan amigos. Hasta recomiendan que siga ingiriendo alcohol para compensar.

Otra cosa fue lo que hallaron C. R. Maxwell y colegas en un estudio que publicaron en Plos One.

Muchas personas sufren dolor de cabeza tras esos tragos, pero los que padecen migraña la pasan peor, incluso tomando menos licor. Michael Oshinsky, de Thomas Jefferson University y colegas, encontraron con en ratas que el dolor de cabeza es provocado por un metabolito del alcohol.

¿Se puede bloquear? Ya lo veremos.

Distintos investigadores han asumido que el metabolito acetaldehído provocaba esos dolores de cabeza dado que disulfiram, la droga que bloquea la descomposición de acetaldehído en acetato en la corriente sanguínea provoca dolores de cabeza con unos pocos tragos. Pero el acetaldehído es metabolizado tan pronto que nunca alcanza los niveles de dolor de cabeza sin el disulfiram.

Tras sensibilizar un circuito del dolor en el cerebro de las ratas, los investigadores modificaron las concentraciones de metabolitos de alcohol en la sangre de los roedores para cuál les producía dolor de cabeza. Altas concentraciones de acetaldehído no lo provocaron, pero el acetato aumentado sí.

Este puede producir dolor a través de la acumulación de uno de sus metabolitos, la adenosina. Cuando la cafeína, un recepto antagonista de adenosina era administrada luego del alcohol, el dolor era bloqueado pero sólo hasta que la cafeína se descompusiera.

Ahora hay que ver si ese mecanismo funciona en los dolores de cabeza de personas que no sufren migraña.

De el guayabo y el alcohol

La píldora del día siguiente debería ser para aliviar e guayabo.

Para estos días: aunque no se trata de una nota propiamente científica, aunque sí con opiniones de expertos, veamos qué hacer con el guayabo.

En The Why files, se recuerda que el guayabo (resaca) es la reacción del cuerpo a una intoxicación por alcohol. Incluye síntomas como dolor de cabeza, náuseas, sensibilidad a la luz, sed, diarrea, letargo.

El alcohol, explica la fisiología, provoca deshidratación. Las enzimas del hígado convierten el etanol en el más tóxico acetaldehído. Menos glucosa llega al cerebro, induciendo el letargo.

Aparte de la abstinencia, hay algunas maneras de reducir el guayabo. La comida, en especial las grasas, disminuyen la absorción de alcohol, si el alimento llega al estómago primero. James Garbutt, profesor de Psiquiatría y especialista en alcoholismo en University of North Carolina en Chapel Hill, sugiere una comida antes del primer trago y mantenerse picando comida toda la noche o el rato.

Ingerir un vaso de agua entre bebidas, también disminuye el consumo.

A la mañana siguiente, el dolor de cabeza se puede tratar con ibuprofeno, no con aspirina ni acetaminofén, y beber agua o bebidas deportivas para restaurar los fluidos y los electrolitos.

Un estudio de 2005 decía que no ha evidencias de que alguna intervención complementaria o convencional sea efectiva para tratar el guayabo.

Por eso, la mejor solución sería: si va a beber, hágalo con moderación.