Lleva millones de años con el mismo trabajo

Hace 30 millones de años, los gusanos hacían su trabajo, como hoy. Un grupo de científicos dirigidos por el paleontólogo Steffen Kiel, de la Universidad de Kiel, en Alemania, halló los primeros agujeros del gusano Osedax que consumía los huesos de ballenas en el piso marino, según estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences.
Hace seis años, Osedax fue descrito por vez primera en especimenes en restos de ballena a 2.891 metros de profundidad afuera de las costas de California.
Desde entonces, los paleontólogos han estado buscando evidencias fósiles para establecer la edad. Ahora, científicos del Instituto de Geociencias en esa universidad halló restos de una ballena de hace 30 millones de años (Oligoceno), con huecos horadados similares a los de Osedax en forma y tamaño.
“La edad de nuestros fósiles coincide con el tiempo cuando las ballenas comenzaron a habitar el océano abierto”, dijo Kiel. Sólo cuando lo hicieron, las ballenas muertas podían caer al fondo, donde eran consumidas por estos gusanos, que llevan millones de años haciendo su trabajo.
En la foto se aprecian los huecos del gusano en el hueso.

El primer insecto anfibio

No cabe duda: no nos conocemos todos los habitantes del planeta.
Hay insectos terrestres que se sumergen en el agua y otros acuáticos que sobreviven una salida al aire. Pero Daniel Rubinoff, de la Universidad de Hawai en Manoa y sus colegas, acaban de describir los hábitos anfibios de las larvas de 12 nuevas especies del género de mariposas nocturnas Hyposmocoma.
Los jóvenes de cada una de ellas pueden sobrevivir bajo el agua en arroyos y expuestos al aire en las rocas.
Estas mariposas sólo viven en las islas de Hawai y la mayoría de las especies del género pasan la edad de gusanos exclusivamente en tierra antes de crecer como mariposas
Análisis genéticos revelaron que al menos tres veces dentro del género, linajes ajenos al ambiente acuático han evolucionado gusanos anfibios, reportaron Rubinoff y Patrick Schmitz en Proceedings of the National Academy of Sciences.
En esta situación, las islas vuelven a desempeñar un papel importante en temas de evolución, pues mezclas aisladas de pocas clases de criaturas pueden salir con novedades desconocidas en otras partes.
Los dos científicos descubrieron que los gusanos de agua y tierra son parte de una diversidad de formas de vida de Hyposmocoma que evolucionó en Hawai. Al recolectar gusanos en rocas en los arroyos, aparentemente imperturbables a los cambios en el nivel de las aguas y estudiarlos en laboratorio, encontraron que no poseen mecanismos para atrapar el aire en burbujas y en vez de eso parece que toman el oxígeno directamente del agua. Para sobrevivir sumergidos requieren aguas rápidas, adhiriéndose a las rocas de los lados de la corriente.

Cuidado con el zumbido

Abejas. Si le preguntaran para qué son importantes las abejas, quizás la respuesta más contundente sería que para polinizar las plantas. Y eso está muy bien, pero cumplen otra función: ¡defenderlas!
¿Cómo así? Resulta, según estudio publicado hoy en Current Biology, que el zumbido de la abeja defiende las plantas contra los gusanos, que de otra manera se la comerían sin problemas.
Investigadores liderados por Jürgen Tautz deBiozentrum Universität Würzburg, Alemania, habían encontrado que muchos gusanos poseen pelos sensoriales finos en la parte delantera de sus cuerpos, que les permiten detectar vibraciones del aire, como el sonido de una avispa depredadora o una abeja que se acercan.
Esos pelos no son superafinados, de modo que no pueden distinguir entre una avispa que se les puede comer o una abeja inofensiva. Por eso, cuando captan las vibraciones del aire, se quedan quietos o se dejan caer de la planta.
En el estudio, detectaron que una determinada planta sufría un 70 por ciento menos de daño en sus hojas cuando estaba confinada con abejas y gusanos a la vez, que cuando solo había gusanos.

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