Dejar de fumar está en los genes

Si usted fuma y quiere dejar el hábito, debería conocer sus genes primero.

Sí. Un nuevo estudio dice que la decisión está influida por la genética, que revela si es capaz de dejar de fumar o si requerirá ayuda de medicinas.

La investigación fue publicada en el American Journal of Psychiatry y es un avance para poder, algún día, brindar un tratamiento individualizado para ayudarles a los pacientes a dejar el peligroso vicio.

“Este estudio se fundamenta en nuestro conocimiento de la vulnerabilidad genética a la dependencia a la nicotina y nos ayudará a dirigir las estrategias para dejar el hábito de fumar”, dijo Nora Volkow, directora de uno de los Instituto de Salud de Estados Unidos, Nida.

Muestra además el valor del examen genético para identificar pronto a los fumadores que posean los genes relacionados y reducir su riesgo de volverse adictos al tabaco.

El estudio analizó los genes del receptor de la nicotina CHRNA5-CHRNA3-CHRNB4 que contribuyen a la dependencia de la nicotina y el fumar mucho. Aquellos que portaban la forma de alto riesgo del grupo de genes reportaban demorar 2 años más en dejar el cigarrillo en comparación con quienes portaban la forma de riesgo bajo.

El retraso fue atribuido a un patrón de exceso de cigarrillos entre aquellos con los genes del mayor riesgo.

Se encontró además que las medicinas aprobadas para parar el consumo de nicotina aumentaban la probabilidad de abstinencia al final del tratamiento, lo que muestra que esas drogas pueden ser útiles para esa población.

“Encontramos que los efectos de las medicinas para dejar de fumar dependen de los genes de la persona”, explicó Li-Shiun, de Washington University School of Medicine, St. Louis.

Quienes poseen la versión de bajo riesgo, no requerirán por lo general medicinas para el tratamiento.