Ciencia curiosa, curiosidades científicas

¿Medicinas a cualquier hora? Uhmmm… No pocos doctores recomiendan las medicinas del corazón en la mañana. Hoy, un estudio de científicos de la University of Guelph (Canadá) revela que la hora del día es importante en este tipo de medicamentos. La enzima convertidora de angiotensina, suministrada por ejemplo a pacientes con alta presión arterial o luego de un ataque cardiaco o en una insuficiencia, mejora la estructura del corazón y su función cuando se toma antes de ir a la cama en la noche. Al administrarse durante el tiempo de vigilia, esos inhibidores no son más efectivos que el placebo, dijo el estudio. Dentro de esos medicamentos se encuentran el Enalapril, el Captopril y Lisinopril. El estudio fue conducido en ratones con presión arterial alta. Bien curioso.

Saque la vara, señor orangután. Los orangutanes arborícolas toman a veces un descanso para descender de las copas de los árboles y explorar los estanques y lagos y quizás agarrar un pez mientras están allí. Un día, la antropóloga Anne Russon noto 17 intentos de orangutanes que intentaban, algunas veces con éxito, coger un pez, en ocasiones clavándoles un palo antes de comérselo. Podría ser la primera vez que se ve orangutanes pescando, dijo Russon a Science News. Esa conducta ha sido observada en otros primates, como los chimpancés. Curioso.

Perras listas. Cuando una pequeña pelota desaparece tras un árbol y reaparece más grande, los humanos reconocemos el engaño de una vez. Al examinar la respuesta en perros, investigadores detectaron que las perras eran mejores que los perros para identificar esos cambios, según un estudio publicado en Biology letters. Ellas miraban durante más tiempo las pelotas que reaparecían con distinto tamaño que aquellas que salían con el mismo tamaño. Para los científicos, podría deberse a procesos evolutivos dado que las hembras necesitarían más ser capaces de diferenciar entre sus cachorros, aunque otros científicos no están de acuerdo. Pero indica que en estudios con animales, no sobra mirar ambos sexos. Curioso.

Una advertencia médica. Aunque hay medicinas que se emplean durante años sin problemas aparentes, a veces se descubren ciertas complicaciones. Los tomadores crónicos de acetaminofén tienen un riesgo mayor de desarrollar cáncer de la sangre, según un estudio publicado en el Journal of Clinical Oncology. El aumento del riesgo no es muy elevado, pero el estudio suma en el creciente cuerpo de literatura que vincula el cáncer y los analgésicos. Estudios previos sugieren, por ejemplo, que la aspirina aumenta la supervivencia tras un cáncer de colon aunque eleva el riesgo de sangrados por úlceras. No está claro porqué el acetaminofén causaría cáncer. Bien curioso.

Ellos y ellas: diferencias que marcan diferencia

¿Qué ventajas o desventajas tiene que hombres y mujeres juzguen distinto?

Las mujeres parecen jugar con un mayor abanico de posibilidades a la hora de hacer juicios, mientras que para los hombres o es blanco o es negro.

Esto según un estudio que aparecerá en Archives of Sexual Behavior y que fue hecho por Vickie Paterski, Karolina Zwierzynska y Zachary Este, de la Universidad de Warnick.

Se les pidió a 113 personas si determinados objetos cabían parcial, completamente o no cabían dentro de ciertas categorías. Los 50 objetos buscaban estimular el debate o el desacuerdo sobre a cuál categoría pertenecían, como por ejemplo ¿es el tomate una fruta? o ¿es la pintura una herramienta?

Se encontró que los hombres eran más datos a hacer juicios absolutos: el tomate es o no es una fruta, mientras las mujeres no eran tan radicales: el tomate puede caber en la categoría de fruta. Las mujeres encuestadas tendían a suavizar sus respuestas y fueron un 23 por ciento más dadas a asignar a un objeto la categoría ‘parcial’.

El estudio confirma lo que el saber popular ha intuido: esas diferencias entre machos y hembras en la categorización.

Pero lo que parece tan simple, no lo es. Zachary Estes lo explica: “un médico puede ser más dado a diagnosticar con mayor rapidez un conjunto de síntomas de una enfermedad. Es una ventaja al comenzar a tratar la enfermedad pronto, pero no si se mira desde otro punto de vista: ¿qué pasa si está equivocado? Un grado más abierto de categorizar o diagnosticar sería más efectivo?

Pájaros amenazados tienen alas más grandes

Imagínese: vive usted en un territorio repleto de maleantes fortachones que amenazan a todo el que se le atraviese. En unos años, los descendientes suyos serán más grandes, para poder arreglárselas con los malandrines. ¿Un sueño estúpido?

Eso no dicen la golondrina ni el carbonero, aunque el cuento no es el mismo. De todas maneras muestra cómo es de increíblemente complejo y sorprendente el mundo que nos rodea.

Las hembras que están expuestas a los depredadores mientras ovulan, producen descendientes más pequeños, según hallaron investigadores. Los polluelos pueden ser más pequeños, pero sorprendentemente sus alas crecen más rápido y largas que aquellos de madres no expuestas a la amenaza, una adaptación que puede ayudarles a evitar mejor los depredadores.

Tal parece que la sola presencia de un depredador puede cambiar el comportamiento de las posibles presas. Diversos estudios han mostrado que las aves a las que se les muestran depredadores con frecuencia aumentan sus defensas en el nido e impulsan a sus hijos a salir más rápido de él quizás para evitar ser víctimas fáciles del atacante.

Un nuevo estudio sugiere que además del comportamiento, puede modificarse la fisiología.

En un estudio previo en 2005, se encontró que cuando a las hembras de la golondrina (Hirundo rustica) se les presentaban modelos de depredadores, sus huevos contenían más corticosterona, la hormona del estrés, que hacía que eclosionaran más pronto y los polluelos fueran más pequeños. No se sabía si se debía a los efectos negativos del estrés o a una respuesta adaptada para ayudar a los descendientes a enfrentar mejor la intensa presencia de depredadores.

Ahora, Michael Coslovsky y Heinz Richner, ecólogos evolutivos de la Universidad de Berna en Suiza estudiaron una población natural de carboneros comunes (Parus major) que anidaban en los bosques de Bremgartenwald cerca de Berna. Los científicos expusieron los pájaros a modelos y a sonidos de audio del depredador, el halcón Accipiter nisus, o bien a canciones del zorzal común Turdus philomelos, que no los ataca. Dos días después, esas hembras pusieron sus huevos, los jóvenes fueron recogidos y colocados al cuidado de padres en bosques no manipulados. Todos los descendientes fueron monitoreados y marcados para su estudio.

Coslovsky y Richner reportaron en el journal Functional Ecology que los descendientes de las madres expuestas a depredadores eran universalmente más pequeños que los de las que no fueron expuestas, justo antes de que tuvieran plumas. El tamaño del plumaje tiene conexión con la supervivencia futura.

El dúo halló también que el crecimiento de las alas difería en los dos grupos: las de madres expuestas a la amenaza crecieron más rápido y una vez maduraron, esas alas eran unos 1,8 milímetros más largas que las de los otros pájaros, una pequeña pero significativa diferencia para el desempeño en el vuelo.

En la foto, un carbonero común.

Qué pasa cuando los hombres compiten por una mujer

Un asunto de pura… testosterona. Sí, la competencia entre machos humanos por una hembra tiene mucho que ver con esa hormona y con los cambios producidos durante esa competencia.

Diversos estudios, durante muchos años, han propuesto que la testosterona influencia la competición entre hombres que buscan atraer una mujer. Y ahora un estudio de Wayne State University da una visión más clara de los vínculos entre testosterona y la conducta humana de apareamiento, y de cómo esa hormona está asociada con la dominancia y el éxito competitivo cuando los hombres se disputan la atención de una mujer atractiva.

El estudio incluyó parejas de hombres en una competencia grabada en video durante siete minutos por la atención de una joven atractiva no graduada.

Los niveles de testosterona previos a la competencia estaban positivamente asociados con la conducta de dominancia de ellos en la competencia, incluyendo cuán asertivos eran y cuánto controlaban la conversación y con cuánto la mujer indicaba que sintonizaba con cada uno de ellos.

Richard Slatcher, profesor de Psicología en esa universidad, indicó que los efectos de la testosterona en las conductas dominantes eran especialmente pronunciadas en los hombres que reportaron que tenían una mayor necesidad de dominancia social.

En su estudio publicado en Social Psychological and Personality Science, esos hombres mostraron una fuerte asociación entre su testosterona y las conductas dominantes y, lo que fue más sorprendente, una asociación negativa fuerte entre su propia testosterona y las conductas de dominancia de su oponente.

En otras palabras: los hombres con alta testosterona y que reportaron una alta necesidad de dominancia social parecían ser capaces en parte de suprimir la capacidad de su rival de atraer potenciales parejas. Sin embargo, cuando los hombres reportaron baja necesidad de dominio social, no hubo asociación entre la testosterona y la conducta de dominancia, ni de la propia ni de la del rival.

“Hallamos que los niveles de testosterona influenciaban la conducta de dominancia durante la competencia”.

Libros, películas y la televisión retratan a menudo a los hombres que son seguros y muy posesivos con las mujeres, como portadores de altos niveles de testosterona. “Nuestros resultados sugieren que hay cierta verdad en ese estereotipo: la testosterona circulando naturalmente de veras está asociada con el comportamiento de los hombres cuando intentan llamar la atención de las mujeres”.

Aunque diversos estudios en animales han demostrado que la testosterona está asociada con la dominancia cuando los machos compiten por hembras, ninguno hasta ahora, dijeron los investigadores, había demostrado esa asociación en humanos.

En los humanos, opinó Slatcher, “los motivos conscientes pueden afectar cómo una hormona como la testosterona moldea la conducta. Nuestros estudios indican que esa hormona está asociada con el comportamiento dominante y el éxito cuando hombres compiten por la atención de una mujer atractiva, en particular cuando tienen también un fuerte deseo consciente de dominancia”.

El extraño mundo del apareamiento (1)

De todo se ve en la viña del Señor. Y en materia de apareamiento y competencias sexuales, el mundo animal está lleno de variedad y de, para nosotros, situaciones curiosas y llamativas.

De un informe aparecido en New Scientist, miremos esos casos tan extraños e interesantes.

Reparte dardos: los caracoles romanos (Helix pomatia) comienzan su cortejo elevando sus cabezas y colocando en contacto la planta de su única pata. Se acarician con sus tentáculos y en ocasiones expelen dardos de amor a su compañero. El caracol chuzado se excita más y puede retornar el favor con otros dardos, los que al parecer ayudan en la fertilización

Eterno protector: el macho gorgojo, Una vez encuentra una hembra receptiva, la monta. Le estimula rozando ojos y abdomen. Luego del sexo, el macho permanece montado para evitar que otros rivales tengan alguna oportunidad. Pueden permanecer un mes así.

Oportunistas: El ciervo rojo pasa la mayor parte del año en manadas de un solo sexo. En la estación de apareamiento, las hembras se reúnen a la espera del macho que las sirva. Y la pelea comienza. Los machos se enfrentan. Aparecen entonces jóvenes oportunistas, que evitan ser heridos y mientras los otros pelean se hacen a una o dos hembras.

Rapidito: los conejos son conocidos por su actividad sexual. Cuando el macho ha seducido a la hembra, la monta y muerde en la espalda. Menos mal el acto no dura más que 20 segundos.

Selectiva: La mosca carroñera (Scatopsidae) tiene un tracto reproductivo complejo. Almacena el esperma de sus parejas luego del sexo. Tras múltiples inseminaciones y analizar la calidad paternal, escoge cuál esperma fertiliza sus huevos.

El pájaro que rellena su nido solo con plástico blanco

Un poder extra o algún atractivo desconocido. Qué llamativo: un estudio publicado ayer en la revista Science reveló que el milano negro (Milvus migrans) decora su nido de una manera especial y llamativa, que le reporta beneficios.

En poblaciones de estas aves, los que decoran su nido con grandes cantidades de plástico blanco tienen más hijos, mantienen los mejores territorios y combaten con mayor eficiencia los intrusos, según científicos.

Fabricio Sergio y colegas, que hicieron el descubrimiento tras una serie de experimentos manipulados con nidos de los milanos, creen que las estructuras construidas por los animales pueden servir como dispositivos de señales mucho más de lo que los investigadores han pensado.

Tanto las hembras como los machos rastrean su medio unos 20 días antes de poner huevos por artículos que decoren su nido. Parece claro su interés por adornarlo con plástico blanco, pues de hecho parece que evitan otros materiales y colores.

El grupo monitoreó de cerca la decoración de 127 nidos de milanos negros en el Parque Nacional Doñana en España y encontraron que las aves más fuertes, de 7 a 12 años de edad, los decoraban con mucha cantidad de plástico blanco, mientras que los más jóvenes o los mayores no los decoraban en absoluto.

Los que tenían más plástico blanco en sus nidos, se detectó, eran los más capaces de defender su territorio de intrusos, pero de acuerdo con los investigadores, tal advertencia de capacidad sexual y calidad individual se lograba a menudo con agresivos retos. Durante los experimentos, los científicos agregaron plástico blanco a varios nidos, encontrando que las aves pronto lo removían, demostrando su honestidad y que hacer trampa podría ser contraproducente para el éxito reproductivo.

A diferencia de otros casos, las cualidades del individuo no provenía de un plumaje más vistoso sino que se manifestaban mediante señales externas, una decoración que constituía una advertencia clara a sus rivales.

En la foto de F. Sergio, un nido decorado con plástico.

Peces protagonizan telenovela de amor y traición

Cuando se trata de tener sexo, los bien parecidos no siempre son los que obtienen la chica. De hecho, en algunas especies de peces de Suramérica, los rudos y furtivos vencen a los coloridos y refinados casi todo el tiempo-

En una serie de estudios de la especie Poecilia parae, cercanamente relacionada con los gupis, científicos de Syracuse University descubrieron cómo la relación entre las estrategias de apareamiento de los machos y la conducta del depredador ha contribuido a preservar la diversidad de colores a través del tiempo. El tercer estudio acaba de ser publicado en BMC Evolutionary Biology.

Como los gupis, Poecilia parea se reproduce sexualmente. A diferencia de aquellos, en los que ninguno de los machos tiene el mismo patrón de coloración, los Poecilia vienen cinco colores determinados genéticamente (rojo, amarillo, azul, rayado y una especie de gris que imita el color de las hembras inmaduras).

En su medio, la abundancia de cada color es más o menos constante a pesar de que las hembras prefieren aparearse con rojos y amarillos.

“Uno pensaría entonces que esos dos colores serían los dominantes con el curso del tiempo”, dijo Jorge Louis Hurtado Gonzales, autor principal del estudio.

Pero… esos dos son los colores que menos abundan.

El más reciente estudio mostró que mientras las hembras prefieren los rojos y amarillos, ellas eligen el que gane en los combates aleta-con-aleta del mundo de los peces de machos que pretenden la hembra. Los más grandes parae ganan casi siempre, obteniendo una ventaja pese a su coloración menos apetecida.

Los grises, que son los más pequeños machos, evitan el combate y son ignorados, menos por los machos amarillos. Los más grandes de estos siempre vencen a los grises. “En ausencia de combate, las hembras casi siempre elegirán un rojo”, dijo Hurtado. “Pero si el rojo pierde una pelea, la hembra se quedará con el vencedor. En la mayoría de los casos es el parae más grande, que es el macho más dominante”.

Los grises también juegan, pese a todo. Compensan su carencia de poder físico y de atracción a través de una estrategia que depende en la invisibilidad. En un estudio de 2009 en Animal Behavior, Hurtado halló que el color de los grises les provee un camuflaje que les permite enganchar la hembra mientras los rojos están buscando conquistarla.

Las hembras son promiscuas y se aparean con varios machos. Los grises, además, han desarrollado largos testículos, que producen más espermatozoides, otorgándoles una ventaja postcopulatoria en la carrera para fertilizar los huevos.

La interesante historia de amoríos y traiciones no termina allí. En otro estudio publicado en Evolutionary Biology, Hurtado-Gonzales encontró que un depredador común de los Poecilia parae prefiere una cena con rojos y amarillos, quizás porque sus colores son más fáciles de distinguir. Esta desventaja contribuye al bajo número de rojos y amarillos en la población general.

“Parece que dentro de la escala evolutiva, los machos menos atractivos persisten sobre sus contrapartes más atractivos evolucionando estrategias exclusivas de apareamiento pero igualmente efectivas”, dijo el autor.

Entonces, la existencia de varias coloraciones en estos peces se deriva de la interacción entre el control de los depredadotes de los machos atractivos y la habilidad de los machos menos atractivos para explotar otras áreas de la selección sexual, incluyendo el dominio, la trampa y la competencia de los espermatozoides.

Toda una telenovela al natural.

Descubrimientos curiosos de la ciencia

El cigarrillo lleva a la sordera

Los fumadores lo pueden dejar… ¡sordo! Los no fumadores que con frecuencia respiran en el espacio de los fumadores están en mayor riesgo de una pérdida auditiva, según estudio publicado en Tobacco Control. Investigaciones anteriores habían sugerido que los fumadores estaban en riesgo de perder capacidad auditiva, pero no se había analizado el caso de los fumadores pasivos. Qué curioso.

Comida y reproducción

El éxito reproductivo de las personas, al menos en determinadas sociedades, podría estar determinado por la abundancia de comida el año de su nacimiento. Un estudio de científicos europeos publicado en el journal of Ecology analizó la disponibilidad de alimentos del año en que nacieron 927 mujeres y hombres en una pequeña comunidad en Finlandia en el siglo 18, algunos ricos, algunos pobres. Al cruzar con la fertilidad, encontró que los nacidos en años cuando se produjeron dos cosechas de los principales cultivos, el éxito reproductivo de los hombres fue del 97 por ciento y del 95 las mujeres, mientras que en los nacidos cuando sólo hubo una cosecha, el éxito fue del 50 en los machos y 55 en las hembras. Qué curioso.

Ellas y ellos ven distinto

Que hombres y mujeres ven distinto, no parece quedar duda. Eso podría confirmarse con un reciente hallazgo. Científicos hallaron una diferencia en la forma como machos y hembras de una especie de vertebrados ven las cosas, lo que los sexos utilizarían seguramente para elegir pareja. Shai Sabbah, de Queens’s University, y colegas, hallaron que peces ciclidos machos y la hembras no sólo ven las cosas distintas, sino que detectan la luz de distintas maneras. El estudio fue publicado en BMC Biology. Al manipular las condiciones en las cuales la luz era percibida por la hembra, una condición básica para elegir al macho, pudieron hacer el hallazgo. Detectaron además que estos peces, a diferencia de los demás vertebrados, poseen cinco conos fotorreceptores distintos. Los humanos sólo tienen tres. Qué curioso.

Todo es agua para ellos

Para los murciélagos, una superficie plana… ¡es agua! Incluso, si su visión, su olfato y su tacto les dicen que es un metal, un plástico o madera. Por eso, esos mamíferos dependen más en sus oídos que en otro sistema sensorial. Esto, porque las superficies lisas reflejan las ondas de ecolocación que emiten: actúan como espejos. Como en la naturaleza no abundan las superficies llanas, esas propiedades espejo son básicas para reconocer el agua. En una nota en Nature se mostró que estudios en 15 especies diferentes de murciélagos revelaron que todas trataban de beber en superficies planas y determinaron que ese reconocimiento acústico es innato. Qué curioso.

Las chimpancés juegan con muñecas de palo

Hay autores que creen que los animales también juegan. Lo que no se sabía era que… ¡a las muñecas!

Esto parece desprenderse de una investigación que promete toda clase de controversias. Científicos reportaron la primera evidencia de que los chimpancés jóvenes tienden a jugar, dependiendo del sexo, tal como los humanos.

Machos y hembras juegan con palos, pero ellas lo hacen con mayor frecuencia y a menudo los tratan como madres que cuidan sus bebés, dice el estudio publicado en Current Biology.

El hallazgo, de verificarse, sugiere que la tendencia consistente a través de todas las culturas de las niñas jugar con muñecas más que los niños no es el resultado de una socialización estereotipada, sino que sería parte de unas predilecciones biológicas.

En estudios previos se simios en cautiverio se sugería una influencia biológica en la selección de los juguetes. Cuando a los jóvenes se les ofrecen juguetes humanos de determinado sexo, las hembras se inclinaban por las muñecas, mientras los machos tendían a jugar con juguetes de niños, como carros.

“Esta es la primera evidencia de una especia animal en la naturaleza en el cual el objeto de juego difiere entre hembras y machos”, dijo Richard Wrangham, de Harvard University.

Las conclusiones surgieron de 14 años de observación en la comunidad de chimpancés Kanyawara en el Parque Nacional Kibale en Uganda.

Wrangham y la coautora Sonya Kathlenberg de Bates College en Maine encontraron que los chimpancés utilizan palos de cuatro formas: para investigar agujeros que pueden contener agua o miel, como armas en encuentros agresivos, en el juego en solitario o en sociedad y en una conducta que los investigadores llaman porta-palos.

Wrangham dijo que vieron que de tiempo en tiempo, durante años, cargaban palos y sospechaban que las hembras lo hacían más. El estudio lo confirmó.

“Pensábamos que si los palos eran usados como muñecos, las hembras los llevarían más que los machos y dejarían de usarlos cuando tuvieran sus bebés”, dijo el científico. “Ahora sabemos que esos dos puntos eran correctos”.

Las hembras jóvenes llevaban a veces sus palos a sus sitios de descanso y algunas veces jugaban con ellos en una forma que evocaba el juego maternal.

No se sabe si esta forma de juego es común en los chimpancés. De hecho, nadie ha reportado previamente el uso de palos como una forma de juego, a pesar del considerable interés entre los investigadores de chimpancés en la descripción del uso de objetos.

Habrá que esperar más verificaciones.

Increíble: crean ratones con dos papás y sin mamá

¿Un paso a hijos de parejas del mismo sexo?

Tener dos papas y ninguna mamá puede ser el caso de niños en una pareja homosexual. Pero, ¿podrá ser posible en una pareja heterosexual?

Bueno, en el caso de los ratones, familias no tradicionales son posibles.

En un hallazgo que sería el camino hacia bebés de parejas del mismo sexo, científicos reportaron en Biology of Reproduction haber logrado ratones que nacieron de dos padres y no poseen material genético de la mamá.

Richard Behringer, de la Universidad de Texas y sus colegas iniciaron con fibroblastos (células del tejido conectivo) tomados del feto de un ratón macho y los reprogramaron en células madre pluripotentes inducidas.

Cuando crecieron en un cultivo, por errores en la división celular, un 1 por ciento de las células de esta línea perdieron el cromosoma Y. Estas extrañas células conteniendo el original cromosoma X del ratón fueron inyectadas en blastocitos –la etapa temprana de los embriones- de ratonas normales. Los embriones fueron luego trasplantados a hembras distintas, quienes parieron ratones hembra con cromosomas de los blastocitos.

En otras palabras: el ADN de estas células exclusivamente X fueron inyectadas en embriones inmaduros, que fueron trasplantados a una madre diferente.

La descendencia resultante tenía sólo cromosomas X: dos de la madre y uno del papá número 1. Entre las hembras de la camada, algunos de sus óvulos portaban sólo el cromosoma del papá 1.

Cuando se aparearon, esos óvulos se encontraron con los espermatozoides del papá 2, por lo que la descendencia tuvo dos papás y…ningún aporte genético de la mamá.

El hallazgo sería el camino para preservar especies amenazadas, mejorar características del ganado y para reproducción asistida en humanos.

También podría ser el primer paso hacia bebés de padres-madres homosexuales que porten sus genes y no los de un tercero.

Los ratones que nacieron eran tanto machos como hembras.

Un problema sin resolver es que las células reprogramadas tienen hasta ahora el inconveniente de su tendencia a convertirse en células cancerosas.