Hielo seco deja surcos en Marte

No, Marte no es ese planeta solitario y quieto. No. Hay movimiento. Extraño. Nasa informó que pedazos de hielo seco o CO2 congelado, se podría estar deslizando sobre algunas dunas de arena en una especie de cojines de gas similares a los de un deslizador en miniatura, haciendo surcos sobre el suelo.

Con esa hipótesis, al menos, se explicarían los enigmáticos canales vistos al examinar imágenes de la sonda Mars Reconnaissance Orbiter (MRO).

“Siempre he soñado con ir a Marte”, dijo Sereina Diniega, científica planetaria en el Jet Propulsion Laboratory de la Nasa y directora de un estudio aparecido online en el journal Icarus. “Ahora sueño con esquiar en una duna marciana sobre un bloque de hielo seco”.

Los canales en las colinas en Marte, canales lineales, muestran una amplitud constante, de unos pocos metros o yardas, con bancos a los lados. A diferencia de los surcos que deja el agua en la Tierra, no muestran material al final sino huecos.

Imágenes de una cámara de alta resolución del MRO revelan dunas con canales lineales cubiertos por CO2 congelado durante el invierno. Al comparar fotografías del antes y el después, los investigadores determinaron que los surcos se forman en primavera. Algunas imágenes muestran también objetos brillantes en los canales.

Estos podrían ser pedazos de hielo seco que se habrían resquebrajado de las partes altas de la colina. Los huecos podrían ser el resultado de los bloques de hielo seco sublimados en gas de CO2 luego de haber detenido su marcha.

En la foto, los canales tomados por MRO, cortesía Nasa

Cae nieve sobre Marte

Solo en dos planetas cae nieve: en la Tierra y… ¡en Marte! Eso es lo que acaba de mostrar la información enviada por la Mars Reconnaissance Orbiter (MRO) de acuerdo con la Nasa.

Pero no es una nieve como la que cae en nuestro planeta sobre las regiones de latitudes altas. No: son cosos de nieve de ‘hielo seco’, por llamarlo de una manera, porque se trata de copos de dióxido de carbono.

El CO2 congelado requiere temperaturas de –125° C, mucho menos de lo que requiere el agua para congelarse.

El hallazgo recuerda que aunque ciertas regiones marcianas semejan la Tierra, en resumidas cuenta el planeta rojo es muy distinto.

El reporte fue publicado en el Journal of Geophysical Research.

“Estas son las primeras detecciones de nubes de nieve de dióxido de carbono”, dijo Paul Hayne, autor principal del artículo, científico del Jet Propulsion Laboratory en Pasadena, Estados Unidos.

“Establecimos con certeza que las nubes están compuestas de dióxido de carbono y son lo suficientemente gruesas para producir acumulación de nieve en la superficie”, dijo.

La nieve cae en el polo sur marciano durante el invierno. La presencia de hielo de dióxido de carbono en las capas polares del sur se conoció hace décadas. Y la misión Phoenix Lander observó en 2008 nieve de agua cayendo sobre el polo norte.

Hayne y los seis coautores analizaron los datos al analizar las nubes sobre y al lado del Mars Climate Sounder, uno de los seis instrumentos de aquella sonda. Este grabó el brillo en 9 bandas de luz visible e infrarroja para examinar partículas y gases en la atmósfera marciana.

El análisis provino de datos tomados en 2006-2007, identificándose una nube alta de dióxido de carbono, de unos 500 kilómetros de diámetro, persistentes sobre el polo y otras más pequeñas y menos duraderas en latitudes de 70 a 80 grados sur.

“Una evidencia para la nieve es que las partículas de hielo de dióxido de carbono en las nubes son lo suficientemente grandes para caer al piso durante la permanencia de las nueves”, dijo David Kass, del JPL, coautor. “Otra provino de las observaciones cuando el instrumento es dirigido hacia el horizonte. El espectro de las nubes vistas de ese ángulo es de partículas de hielo de dióxido de carbono y se extienden hasta la superficie.

La capa residual de hielo del polo sur marciano es el único lugar del planeta rojo donde el dióxido de carbono congelado se mantiene durante todo el año.

Mapa cortesía Nasa/JPL

Nieva en el espacio

Si en la Tierra no escampa, en el espacio parece que tampoco. Eso se desprende de las imágenes tomadas por la nave Epoxi durante su acercamiento al cometa Hartley 2 el pasado 4 de noviembre, informó la Nasa.

Al comienzo, los científicos solo notaron los chorros hiperactivos del cometa. Una mirada más de cerca reveló una increíble maravilla: El espacio alrededor del núcleo es resplandeciente con pedazos de hielo y nieve, algunos quizás del tamaño de una pelota de baloncesto.

“No habíamos visto algo así”, dijo Mike A’Heran, investigador principal de la misión.

Es un fenómeno nuevo, apuntó Jessica Sunshine, del grupo investigador.

Lo otro llamativo es que nieva de abajo hacia arriba, desde la superficie del cometa que libera los chorros de hielo seco, que es CO2 sólido. Esos pedazos parece que transportan agua en forma de nieve congelada.

Un cometa sorprendente.

Foto del cometa, cortesía Nasa.