Mujeres tienen 133% más riesgo de morir tras muerte de su hijo

Cuando fallece un hijo por cualquier causa, la madre tiene un 133% de más riesgo de morir en los siguientes 2 años, reveló una investigación del Rochester Institute of Technology.

Ese riesgo se presenta fuese cual fuese la causa de muerte, el género del hijo, el estado civil, el tamaño de la familia, los ingresos o el nivel educativo de la madre.

Javier Espinosa compiló resultados de 9 años de investigación tras estudiar más de 69.000 madres, de 20 a 50 años de edad. El impacto de muerte es más fuerte en los 2 años siguientes a la muerte del hijo.

“Hasta donde sé, este es el primer estudio que analiza empíricamente el tema en una gran cantidad de datos en Estados Unidos”, dijo. “La evidencia de una tasa elevada de muerte de la madre es útil para las políticas de salud pública y el tiempo de intervención para reducir los efectos adversos de la salud que ellas experimentan tras la muerte del hijo”.

El estudio, del cual es coautor William Evans, de University of Notre Dame, fue publicado en el journal Economics and Human Biology.

Espinosa ha conducido además investigaciones extensas en el tema de la mortalidad de esposos, llegando a la conclusión de que los hombres que sufren la pérdida de su mujer experimentan un aumento del 30% en mortalidad. Para las mujeres, no hay un aumento en la mortalidad por la muerte de su esposo, pero se presenta una correlación entre el tiempo de la muerte de esposo y esposa.

Espinosa cree tener la explicación con base en datos de personas casadas entre 1910 y 1930: “cuando una mujer muere, los hombres a menudo no están preparados. Han perdido su compañía –alguien que cuida de ellos física y emocionalmente, y la pérdida impacta directamente la salud del hombre”.

“El mismo mecanismo es probablemente más débil para la mayoría de las mujeres al morir su esposo. Por lo tanto, la conexión de la mortalidad en viudas puede ser una reflexión de cómo parejas similares sobreviven en el tiempo.

Cuando ovula, la mujer prefiere el lindo y rudo

Las hormonas asociadas con la ovulación influencian la percepción de las mujeres sobre un hombre como potencial padre. Así, aquellos agradables terminan de últimos en las preferencias cuando de procrear se trata, según un estudio de The University of Texas en San Antonio que buscaba responder una vieja pregunta: ¿por qué las mujeres escogen chicos malos?

Kristina Durante, investigadora, explicó que “estudios previos han mostrado que en la semana cerca a la ovulación, las mujeres resultan atraídas a hombres bien parecidos, sexys y rebeldes, pero no estaba claro porqué pensaban que es sabio mantener una relación larga con esa clase de hombres”.

En el estudio, mujeres vieron perfiles online de hombres para citarse, bien fuera uno sexy o uno confiable, tanto periodos de alta como de baja fertilidad. A las participantes se les pidió indicar la contribución paternal esperada del hombre si tenían un bebé juntos basadas en cómo ayudaría a cuidar el hijo, proveerle aliment, cocinar y ayduar en las tareas del hogar. Cerca de la ovulación, las mujeres pensaban que los hombres bien parecidos contribuirían más con las obligaciones domésticas.

“Bajo la influencia hormonal de la evolución, las mujeres se engañan a sí mismas pensando que los sexys chicos malos serán compañeros dedicados y mejores padres”, dijo Durante. “Cuando miraban al sexy irresponsable a través del lente de la ovulación, Mr. Equivocado lucía exactamente como Mr. Correcto”.

En otro estudio, las mujeres interactuaban directamente con actores masculinos que desempeñaban roles de sexys poco caballerosos o de hombres serios durante la ovulación y durante momentos de baja fertilidad. De nuevo, las mujeres ovulando pensaban que el rudo podría contribuir más al cuidado del bebé, pero solo si ella era su pareja.

“Cuando se les preguntaba sobre qué tipo de papá el chico rudo sería si este fuera a tener el hijo con otra mujer, con rapidez decían que no sería bueno. Pero si era con su propio hijo, las mujeres ovulando creían que el tipo aventurero sería un gran padre”.

Muchas veces, los hombres bien parecidos y rudos son preferidos por las mujeres para relaciones de corta duración.