Esas hembras se lo comen todo

No es una suerte deseable, después de haberse apareado. ¿Se le apuntaría usted?

Es común entre las arañas, que luego del apareamiento, la hembra se coma, literalmente, al macho. El porqué de esta conducta ha recibido toda suerte de explicaciones.

Para  Shawn Wilder y Ann Rypstra, de la Universidad de Miami en Ohio, la respuesta parecería más sencilla de lo pensado. Y así lo publicaron en un estudio en The American Naturalist..

Todo depende de… el tamaño del macho. Un análisis de diferentes especies así lo demuestra. En la especie Hogna helluo, los grandes machos nunca son devorados, mientras los pequeños sí en el 80 por ciento de los casos.

En las especies en las que los machos son más pequeños en relación con las hembras, tienen mayores probabilidades de ser devorados tras aparearse.

No pocos casos de canibalismo sexual han tratado de ser explicados por razones como la selección sexual o la competencia por el esperma.

Para los investigadores no puede tratarse de una conducta selectiva, en la que la hembra se beneficie de comerse los machos para hacerse más grandes porque los machos serían entonces siempre más pequeños y los machos no se harían más pequeños porque tendrían menos oportunidades de reproducirse.

¿Quiere probar?

En la imagen, cortesía de Shawn Wilder, se aprecia una araña hembra Hogna hellou.