Cómo hacer macho una hembra

Por ahí no es. Si se nace o se llega a ser. Heterosexualismo, bisexualismo, homosexualismo.
Genetistas encontraron una manera de alterar la preferencia sexual de ratones de laboratorio. Cuando crían ratones con un gen borrado, las hembras declinan la compañía de los machos y prefieren cortejar con otras hembras, según un estudio publicado en BMC Genetics.
Los resultados podrían no tener aplicaciones en el caso de los humanos.
Chankyu Park y su grupo del Korea Advanced Institute of Science and Technology eliminó el gen fucosa mutarotasa de las hembras y como consecuencia cambiaron la exposición cerebral a enzimas que controlan el desarrollo del cerebro.
Este gen (FucM) es responsable por la liberación de una enzima del mismo nombre, que parece provocar cambios del desarrollo en regiones cerebrales que controlan las conductas reproductivas.
La enzima trabaja por lo general con una proteína para prevenir la hormona estrógeno en el cerebro del ratón; el estrógeno extra hace que partes de los cerebros de las hembras se desarrollen como cerebros de machos.
Park, de acuerdo con una declaración a New Scientist, no encontró el gen gay, pues es imposible en ese estado de la investigación decir si existe alguna relación con las preferencias sexuales humanas.
La idea es esa: realizar estudios de escaneo del gen para averiguar si la mucosa mutarotasa tiene alguna asociación con la orientación sexual en humanos. Una investigación muy difícil, admite Park, comenzando por encontrar el número suficiente de voluntarios.

Experiencias vs. lesbianismo

Un estudio sugiere que las experiencias sexuales negativas pueden derivar en una conducta homosexual en las mujeres.
La investigación, hecha por un equipo con Marissa Harrison, de Penn State, Rebecca Burch de State University of New Cork y Gordon Gallup de University of Albano, encontró que la abundancia de oportunidades sexuales perpetradas por hombres insensibles y abusivos pueden ser un factor de expresión de homosexualidad en algunas mujeres.
El reporte apareció publicado en Evolutionary Psychology.
Las mujeres lesbianas con experiencia sexual previa con hombres reportaron un mayor y más frecuente abuso por parte de los hombres y un número más alto de encuentros sexuales forzados.