¡Bienvenidos!: 5 nuevas especies de animales

Hembra y macho. Fotos Zookeys

Cinco nuevas especies fueron agregadas al conocimiento en distintas publicaciones y en verdad hay algunas llamativas.

1. La araña mariquita: Así podría llamarse la nueva especie de Eresus hermani, una araña con pintada como para una fiesta de disfraces. Fue publicada en Zookeys y hallada en Hungría. El macho tiene marcas negras y rojas en el abdomen. Los machos tienden a ser más pequeños, de 3,4 milímetros, mientras las hembras miden unos 8,2 milímetros. Las hembras no son tan coloridas como los machos.

2. Lagartos: dos nuevas especies fueron halladas en Chile. Liolaemus scorialis, mide unos 16,5 centímetros y deriva su nombre del lugar donde habita, las rocas ígneas del volcán Antuco. Tiene unos anillos en su cola y una banda café oscura por el hombro. También fue publicado en Zookeys.

El otro lagarto es Liolaemus zabalai. Mide unos 18,3 centímetros y vive entre las plantas en el suelo arenoso del volcán. Es omnívoro pero come más que todo plantas.

3. Un nuevo cangrejo de coral de menos de 1 centímetro incluyendo sus tenazas, hallado en Malasia e Indonesia. Las hembras tienen doble tamaño que los machos y son muy grandes para salir de sus guaridas, por lo que viven atrapadas. Los machos sí pueden salir. Otra publicación de Zookeys.

4. Una rana René: en Costa rica se encontró la nueva especie, muy parecida a la famosa rana René. Mide 2,5 centímetros. Se le denominó Hyalinobatrachium dianae y es otra rana de cristal, por su transparencia. Tiene piel verde y ojos blancos salidos. Fue identificada por su voz. Apareció publicada en Zootaxa.

5. Un escorpión: el análisis de un escorpión macho en una caverna en Vietnam permitió ver que era una nueva especie. Es el Alloscorpions troglodytes, que vive a unos 60 metros dentro de la cueva. Mide unos 21 centímetros y es diferente a los demás de su género: cuerpo más pequeño y pinzas elongadas. Fue descrito en Zookeys.

Cuando el hambre acosa, el pajarito hace lo que sea

Cuando los tiempos son difíciles, cualquier hueco es trinchera. El dicho popular puede aplicársele al pequeño pájaro carbonero común (Parus major) que mide unos 14 centímetros.
Al escasear los recursos cuando la nieve oculta los campos, se dedica a cazar y comer… ¡murciélagos! Así lo reportaron investigadores del Max Planck Institute de Alemania.
Se trata de una familia nada común. En los años 40 se había comprobado la capacidad de un familiar suyo, el Cyanistes caeruleus, otro paserino, para abrir la tapa de aluminio de las botellas con leche que dejaban en los portillos los lecheros.
Ahora, durante observaciones realizadas por 21 días en dos inviernos, se observó 18 veces el vuelo de carboneros hacia una cueva al nordeste de Hungría para buscar comida y alimentarse del murciélago Pipistrelle común ( Pipistrellus pipistrellus) que hiberna allí.
Con la pequeña luz que ingresa, estos pájaros son capaces de orientarse y penetrar a la caverna, guiándose quizás por el sonido que hacen los animales en hibernación, para encontrar sus presas.
A los pájaros les toma unos 15 minutos desde que ingresan a la caverna en busca de murciélago y en ocasiones salían con él entre el pico para comérselo en un árbol del vecindario.
Se trata de una conducta adaptada. Cuando los investigadores colocaron semillas de girasol y tocino a la entrada de la cueva, sólo uno continuó en busca de un murciélago para alimentarse.
Y parece que el comportamiento es pasado de generación en generación. Peter Estok, primer autor del estudio, había visto hace cerca de 10 años un pájaro que salía de la caverna con un murciélago. Foto cortesía Dietmar Nill