Mis 10 noticias científicas de la semana (7-13)

1. Pintado de azul

A 63 años luz, de hecho es uno de los que pasa delante de su estrella, más cercanos a la Tierra, se encuentra un planeta, el primero cuyo color es detectado. Se trata de HD 189733b, que reside cerca a su estrella. El color fue observado mediante espectrografía por el telescopio espacial Hubble. A diferencia de la Tierra, el azul no se debe a la existencia de océanos sino a una atmósfera nublada, cargada con partículas de silicatos. En el planeta soplan vientos de más de 7.000 kilómetros por hora y la temperatura supera los 1.000 grados centígrados. El planeta es un Júpiter caliente orbitando a solo 5 millones de kilómetros de su estrella madre.

2. Unas magas para abrir cerrojos

Un estudio presentado en el journal Plos One muestra la inteligencia de las cacatúas, lo cual no es un descubrimiento nuevo. Sí es novedad la forma como logran superar este tipo de obstáculos: abren de manera consecutiva varios cerrojos (5) para obtener alimento, a pesar de que en cada paso no reciben recompensa alguna. El experimento se hizo en la Universidad de Viena con las cacatúas Goffin, originarias de una isla en Indonesia.

3. Qué cola tengo yo

El Sistema Solar en el que vivimos tiene una cola en forma de trébol de cuatro hojas, revelaron mediciones efectuadas por el satélite Ibex (Interstellar Boundary Explorer) de la Nasa. El hallazgo fue publicado en el Astrophysical Journal. Las partículas de la cola y de la heliosfera (la región del espacio influenciada por nuestra estrella no brillan por lo que no se pueden detectar con un instrumento convencional. Ibex mide las colisiones de partículas en las fronteras del Sistema Solar.

4. Calor por todos lados

Si planea tener bebé sería mejor que lo encargase en el verano, pues nacen más sanos de acuerdo con un estudio aparecido en Proceedings of the National Academy of Sciences. No solo tendrá mejor peso sino que no nacerá en invierno, cuando las condiciones son menos favorables. Eso al menos para las regiones con estaciones.

5. Así nacen los monstruos

A 11.000 años luz fue captado el nacimiento de una enorme estrella que al final tendrá más de 100 veces la masa del Sol. Con los radiotelescopios Alma de la ESO en Chile se detectó el enorme embrión de estrella en el interior de una nube oscura, la nube oscura de Spitzer. Devora con avidez el material de polvo y gas que cae desde la nube. El material colapsará para formar el monstruo. Solo 1 de cada 1.000 estrellas en la Vía Láctea alcanza tal masa según el astrofísico Nicolás Peretto, del equipo investigador.

6. Los secretos de un lago del pasado

El lago Vostok en la Antártida es el cuarto más grande en volumen y el séptimo en profundidad del planeta, a más de 3.700 metros de profundidad, quedó atrapado hace 3 millones de años. Fue destapado por científicos rusos que extrajeron núcleos de hielo y agua con el fin de analizar la vida que se encontraba. En un estudio en Plos One, revelaron que los análisis presentaron muchísimas especies conocidas pero 3.507 nuevas. La reacción no se hizo esperar y distintos investigadores creen que pudo haber contaminación con los equipos usados.

7. Cómo nos cambia el tiempo

La puesta en escena de nuevos relojes atómicos de entramado óptico con una precisión casi impensable, podría llevar a que se redefiniera el concepto de qué es un segundo se informó esta semana. En los relojes atómicos actuales se exponen los átomos de cesio a una radiación de ondas para hacerlos oscilar, en los nuevos eso se logra con una luz láser. Los actuales pueden perder solo un segundo cada 138 millones de años, los nuevos son 3 veces más exactos según artículo en Nature Communications.

8. Anticuerpos autistas

Dos estudios publicados en Translational Psychiatry indican que un cuarto de los casos de autismo pueden deberse a los anticuerpos ‘anticerebro’ que pasan de la madre al feto, lo que podría conducir a un test sanguíneo que diga con exactitud si el feto viene con esa condición, proclama de la que algunos dudan. Con ese defecto nace 1 de cada 88 niños y es una condición que se adquiere en el útero. Los anticuerpos se unen a proteínas en el cerebro en 1 de cada 4 madres reveló el estudio, provocando aquel desenlace.

9. Nadie sabe para quién trabaja

El virus de inmunodeficiencia adquirida (VIH) puede ser usado para curar dos enfermedades hereditarias de acuerdo con estudio publicado en Science y realizado por Instituto para Terapia de Genes Teletón San Rafael en Italia. Se trata de la leucodistrofia metacromática y el síndrome Wiskott-Aldrich. En pruebas de varios años con 6 pacientes se mostró el beneficio que el nuevo tratamiento ofrece. La primera enfermedad es neurodegenerativa y la segunda hace a los portadores más proclives a enfermar de cáncer e infecciones.

10. Contaminación es peor que una guerra

Cada año más de 2,5 millones de personas mueren por efectos de la contaminación reveló un estudio en Environmental Research Letters. Cerca de 470.000 fallecen debido al aumento de los niveles de ozono superficial y 2,1 millones por efectos del material particulado PM 2,5. La contaminación se convierte en así en uno de los principales factores de salubridad pública que inciden en la mortalidad.

Secuencian al hombre de hielo

Una persona que murió sola hace 5.300 años en Los Alpes, el hombre de hielo, se convirtió en una de las más antiguas cuyo genoma ha sido descifrado.

Ötzi fue descubierto hace 20 años cerca de la frontera austriaco-italiana tras el deshielo de un glaciar, convirtiéndose desde entonces en uno de los cuerpos más estudiados por la ciencia.

Ante de morir desangrado por una flecha que se le clavó en la espalda, Ötzi había cenado con carne de ibex. Algunos análisis dicen que sufría de aterosclerosis y tenía caries además, fuera de que portaba unas misteriosas marcas o tatuajes.

En 2008 fue secuenciado su genoma mitocondrial, sugiriendo el resultado que su linaje materno es similar al de los actuales centroeuropeos, pero se hallaron a la vez mutaciones no encontradas en las poblaciones actuales.

Albert Zink, del Instituto de Momias en Bolzano y su equipo secuenciaron 3 millones de pares de bases del genoma nuclear del hueso de la cadera, secuencia que cubre más del 90% del genoma de este hombre de hielo.

La intención del grupo es secuenciar también el ADN estomacal para conocer los microbios que lo colonizaron. Se espera conocer además las variaciones genéticas ligadas a enfermedades en los humanos modernos, en particular la aterosclerosis

Ötzi, como muchos europeos del sur, carecía de las nutaciones que le habrían ayudado a descompone la lactosa. Tal parece que poseía cabello y ojos cafés.

El hombre de hielo que vino del pasado a contar su historia sin hablar ni una palabra.

Imagen cortesía Nature

Chivo hallaron en momia de hace 5.300 años

Lo que comió por última vez una persona hace 5.300 años fue visto por los científicos, de acuerdo con un estudio publicado en el Journal of Archaelogical Science.

La última comida de Ötzi, el hombre de hielo, fue chivo, revelaron investigadores.

Ötzi fue hallado en los Alpes italianos en 1991 cuando el hielo que lo cubrió por miles de años se diluyó. El cadáver tenía una flecha en la espalda, lo que hace suponer que murió por ella, aunque no de manera inmediata.

Mediante imágenes radiológicas detalladas de la momia se puedo revelar su estómago por vez primera y mostrar que no murió con hambre. En la hora previa a su muerte, Ötzi comió abundaemente carne de chivo, de Ibex, según el equipo científico coordinado por Albert Zink, director del Institute for Mummies and the Iceman en Bolzano (Italia).

“Debía sentirse seguro en ese momento, pues de lo contrario no habría ingerido tal cantidad de comida”, dijo Zink.

Se deduce que comía carne de manera regular: hallaron tres cálculos renales, seña de que su dieta pudo haber sido rica en productos animales. Las rodillas, desgastadas, revelaron además que Ötzi era habitual caminante de los montes.

En vida fue un hombre de ojos cafés y cabello largo, que estaba en sus 40 cuando encontró la muerte y su estatura tenía el promedio de los habitantes de la Edad de Cobre. A su muerte se convirtió en una de las momias mejor preservadas del mundo gracias a que el hielo lo cubrió pronto. Tras su hallazgo por montañistas, fue llevado a un lugar con las condiciones apropiadas para evitar su descomposición.

Hasta ahora, los científicos se habían acercado a la última comida de Ötzi localizando y tomando muestras de su colon. Contenía residuos de varios alimentos, incluyendo carne de ciervo rojo así como vegetales y granos como un trigo de la región.

En 2005 el grupo de Zink tomó más detalladas imágenes de rayos X y tomografía computarizada de la momia. Las imágenes revelaron un órgano que se pensaba era parte del colon, pero que se reconoció como parte del estómago. Luego de morir, varios de los órganos del hombre de hielo se encogieron y movieron de sus sitios y nadie había reconocido el estómago porque se había movido hacia el abdomen superior.

En noviembre pasado, extrajeron algunos contenidos del estómago mediante una incisión en la pared abdominal. Los análisis preliminares del tejido revelaron que pertenecían a un ibex.