Religión y salud

Unos creen, otros no. Pero para quienes tienen firmes convicciones religiosas y practican, no es buena idea dejar los grupos a los que pertenecen.

No, de acuerdo con Christopher Scheitle, investigador de Penn University en el tema de Sociología.

El porcentaje de personas que dejó los grupos religiosos a los que pertenecían y que reportaron gozar de buena salud, fue cerca de la mitad de aquellos que permanecieron unidos al grupo.

Estudios previos habían mostrado cierta asociación entre una buena salud y la pertenencia a un grupo religioso. Ahora se muestra, en otro sentido, que así es: si deja el grupo, no le va tan bien.

Cerca del 40 por ciento de los miembros de grupos religiosos estrictos reportaorn que estaban bien de salud. Pero sólo 25 por ciento de aquellos que pasaron a otra religión. Y aquellos que abandonaron el grupo y las prácticas religiosas y gozaban de buena salud eran apenas el 20 por ciento.

El hallazgo fue reportado en el Journal of Health and Social Behavior.

Existen algunas posibles explicaciones a ese deterioro enla salud:

Los grupos estrictos requieren miembros que se abstengan de prácticas poco saludables, como beber licor o fumar. Además promueven estructuras formales e informales de apoyo para alentar la buena salud.

Además: las creencias religiosas pueden estimular la salud al proveer esperanza y propender por pensamientos positivos.

Creer o no creer es otro asunto. Pero para algunos, creer viene con ganancias adicionales.