No deje que su pareja le baje la Luna

Si quieres te alcanzo la Luna. Pero si alguien le habla así, mejor dígale que no que con la Tierra le basta.

Un estudio sugiere que cuando la gente se siente puesta en un pedestal por su pareja, la satisfacción de su relación sufre. El mejor escenario es un equilibrio dice Jennifer Tomlinson, sicóloga de Colgate University en New York, autora de la nueva investigación.

“Aunque es tentador desbordarse en elogios, pienso que también es importante comunicar el entendimiento y la validación de la identidad básica de la persona”, dijo.

Ella y sus colegas sospechaban que era posible tener mucho de una cosa buena, por lo que desarrollaron tres experimentos para determinar si había un nivel óptimo de idealización de la pareja.

En uno de los experimentos, con 99 parejas, las personas que pensaban que su pareja los idealizaba en exceso se sentaban más alejadas de ella.

En otro de los experimentos con 89 parejas casadas, promedio de 35 años, y 153 estudiantes de universidad que estaban en relaciones, llenaron encuestas expresando cómo se sentían sobre sí y cómo creían que su pareja sentía sobre ellas.

Las personas eran más felices en su relación cuando creían que su pareja los veía un poco mejor de lo que creían que eran, según los resultados presentados en el Journal of Social and Personal Relationships.

Tras ese límite, más adulaciones no eran buenas. Para averiguar porqué la satisfacción caía con una mayor percepción de idealización, los investigadores examinaron unas variables. Encontraron que las personas que se ven sobreidealizadas por su pareja experimentan una amenaza sobre su identidad. Sienten que su pareja no las conocen bien o que tienen expectativas que no pueden cumplir, dijo Tomlinson.

Es menos probable, además, que quienes se sienten sobreidealizados hagan adaptaciones para sus relaciones mostraron los resultados.