El hombre que estrenó cráneo

Una nueva aplicación para la tecnología de impresión 3D: remplazar cráneos.

Sí: mediante esa tecnología médicos implantaron el 75% del cráneo de un hombre, desarrollo aprobado por la FDA en febrero. El implante se hizo el 4 de marzo, reportó Tech News Daily. Este fue elaborado con base en una clase de termoplástico llamado polieterketoneketona (PEKK), un material moldeable a cierta temperatura que regresa a cierto estado cuando se enfría. A diferencia de la mayoría d ellos plásticos, las largas cadenas de polímeros de los termoplásticos no se quiebran durante el proceso de mezcla.

Como toda impresión 3D, el proceso comienza con un escan digital para usar como patrón. En este caso puede ser un escan CT o MRI del cráneo de la persona. Luego el printer hace una nueva versión de la pieza que falta, capa a capa. La versión impresa semeja un cráneo real de varias maneras, pero adiciona detalles de la superficie y los bordes del implante para fomentar el crecimiento celular. Esto puede ayudar además a que el hueso existente se una al implante con mayor facilidad.

El producto específico para la persona puede tardar dos semanas.

De la tecnología se podrían beneficiar personas que sufran accidentes en autos o traumas en la cabeza, así como aquellos con tejido óseo canceroso en el cráneo. Los implantes plásticos son livianos, no se corroen y no activan detectores de metales.

El implante del cráneo en 3D fue hecho por una compañía llamada Oxford Performance Materials, aunque la compañía envía al extranjero sus implantes esta fue la primera vez que se hace en Estados Unidos.

Nota: Una impresora 3D realiza ‘impresiones’ de diseños en 3D, creando piezas o maquetas volumétricas a partir del diseño hecho por un computador, según la definición de Wikipedia.

Dibujo cortesía OPM

Cura para la ceguera está en camino

Lo que era utopía hace tan solo pocos años, parece realidad que vuela como los aviones sobre el Atlántico.

Tratamientos prometedores para aquellos ciegos por una forma hereditaria de una enfermedad que daña la retina se están expandiendo por toda Europa y comenzaron a cruzar el océano ofreciendo una luz de esperanza para miles de personas con esa condición: retinosis pigmentaria, que afecta más de 1.500.000 personas en el planeta y que destruye los fotorreceptores de la retina, las células conos y bastones que convierten la luz en señales eléctricas que son transmitidas vía nervio óptico a la corteza visual del cerebro para su procesamiento.

Hasta ahora no hay tratamiento efectivo, pero científicos están dando grandes pasos para remediar la condición mediante implantes para estimular los nervios aún activos en la retina, la capa de tejido detrás del interior del ojo.

A mediados de noviembre, Retina Implant, AG, obtuvo aprobación para extender la prolongada fase II de ensayos clínicos con humanos de su implante de retina más allá de su natal Tübingen (Alemania), a 5 nuevos sitios: Oxford, Londres y Budapest, con dos localidades adicionales en Alemania.

El implante es un chip microelectrónico de 3 x 3 milímetros con cerca de 1.500 fotodiodos sensibles a la luz, amplificadores y electrodos insertados quirúrgicamente debajo de la fóvea (que contiene los conos) en la región de la mácula en la retina. La fóvea permite la claridad de la visión de la que depende la gente para leer, ver televisión y conducir. El chip ayuda a generar visión parcial al estimular las células nerviosas intactas en la retina. Los impulsos nerviosos de estas células son conducidos por el nervio óptico a la corteza visual, donde originan la impresión de la vista.

Hasta ahora, algunos pacientes reportan que tienen un campo estrecho de la visión parcialmente restaurado, proveyéndoles con suficiente precisión para localizar fuentes de luz como ventanas, lámparas y para detectar objetos iluminados contra fondos oscuros. La fuente energética del chip se implanta bajo la piel detrás de la oreja, conectada por medio de un cable.

Para quienes padecen retinitas pigmentosa, el dispositivo crea una pequeña ventana en blanco y negro hacia el mundo, según Eberhart Zrenner, cofundador de la compañía, citado por Scientific American, jefe además del Institute for Ophthalmic Research de la Universidad de Tübingen. Retina Implant ha colocado con éxito el chip debajo de la retina de 9 pacientes desde 2010.

La esperanza es poder, en poco tiempo ampliar el campo de vista de las personas con los fotodiodos, pero la capacidad para producir colores firmes no parece posible por ahora.