100 puntos del genoma relacionados con la obesidad

Varias son las razones por las que las personas ganan diferentes cantidades de peso y por las que la grasa se acumula en distintas zonas del cuerpo. Tampoco hay una sola región del genoma ni un solo gen responsables de la obesidad.

Al analizar muestras genéticas de más de medio millón de personas del proyecto de investigación Giant dirigido a identificar los genes que desempeñan algún papel en varios rasgos de la obesidad, los científicos hallaron más de 100 locaciones en el genoma que incidirían en la obesidad.

Los hallazgos fueron publicados en Nature.

Al conocer mejor sobre los genes y los procesos biológicos que inciden en el asunto, se pueden desarrollar mejores terapias para perder peso y ayudarles a los médicos a aconsejar mejor a sus pacientes.

La investigación muestra además con claridad que ña predisposición a la obesidad y a un mayor índice de masa corporal no se debe a un solo gen ni cambio genético, indicó Elizabeth Speliotes, investigadora.

También deja en claro por lo mismo que una solución o tratamiento no funciona para todos.

En la investigación se detectaron 97 sitios asociados con la obesidad, tres veces el número de regiones conocidas hasta ahora.

No haga ejercicio y mire su barriga

Échele la culpa de la obesidad o sobrepeso a la falta de ejercicio, no a las calorías que consume.

Eso sugiere un estudio publicado en el American Journal de Medicine que revela que ha habido un aumento en el Índice de Masa Corporal y una disminución en la cantidad de ejercicio físico de las personas en los últimos 20 años.

Y aunque se refiere a población estadounidense, puede aplciarse a otras poblaciones donde viene sucediendo lo mismo.

Los investigadores de Stanford revelaron que el porcentaje de mujeres adultas que reportó inactividad pasó de 19,1% en 1994 a 51,7% en 2010, mientras que en hombres pasó del 11,4% al 43,5%.

Durante el periodo el IMC ha crecido tanto para hombres como para mujeres.

“Los cambios se dieron en el contexto no solo de un incremento sustancial en la proporción de adultos que reportan falta de ejercicio sino de pocos o ningún cambio en el promedio de ingestión calórica diaria”, dijo Uri Ladabaum, investigador principal. Y el IMC y circunferencia abdominal han crecido.

La obesidad abdominal es definida como una circunferencia de 88 centímetros en mujeres y 102 en hombres.

La obesidad abdominal ha crecido entre mujeres de peso normal y hombres y mujeres con sobrepeso. Y mientras se discute si el sobrepeso solo aumenta el riesgo de muerte, un mayor volumen abdominal sí parece aumentarlo independiente de la masa corporal.

Claro que dieta inadecuada con ejercicio tampoco parece lo ideal.

No se encontró una relación directa entre la ingestión calórica y más altas tasas de obesidad sino entre la tendencia a no tener ejercicio en distintos periodos y unos números altos de masa corporal.

Mis 10 noticias científicas de la semana (16-22)

1. Y así comenzó todo

Científicos detectaron rastros de las ondas gravitacionales surgidas cuando fracciones de segundo después del Big Bang se produjo la gran expansión cósmica que infló el universo trillones de veces. Esas ondas, predichas por la teoría general de la Relatividad de Einstein no habían sido observadas hasta ahora. Su existencia confirman el modelo de la inflación cósmica y por ende del Big Bang o gran explosión. El artículo apareció publicado en Nature y muestra por primera vez que la gravedad debe seguir las mismas reglas de la mecánica cuántica que las otras fuerzas como el electromagnetismo. En el dibujo ondas gravitacionales.

2. Hubo una vez un dinosaurio pollo

Anzu wyliei es la nueva especie de dinosaurio anunciada durante la semana. Vivió en Norteamérica hace unos 66 millones de años y sus descubridores lo llamaron el pollo del infierno: se cree que poseía plumas en cola y brazos. El animal medía unos 3 metros de alto y más de 3 de largo y quizás compartió hábitat con el Tyrannosaurus rex y el triceratops. Se cree que pudo pesar media tonelada o un poco más. La publicación se hizo en Plos One.

3. Los mecánicos del corazón

Científicos desarrollaron un tejido que imita muy bien el músculo del corazón que late, no solo en laboratorio sino cuando se implantó en un modelo animal, un avance que permitiría reparar el vital órgano tras un daño por ataque cardíaco. Los resultados fueron presentados en la reunión anual de la Sociedad Americana de Química. Reparar un corazón dañado permitiría que millones de personas pudieran vivir más.

4. Se demoró, pero resucitó

Científicos lograron en laboratorio revivir un musgo de la isla Signy en la Antártida que estuvo bajo el hielo unos 1.500 años, demostrándose que no solo organismos unicelulares pueden volver a vivir luego de permanecer bajo el hielo. El artículo apareció en Current Biology. Para retornarlo a la vida utilizaron una incubadora a temperatura de crecimiento. Al poco tiempo aparecieron retoños.

5. Polvo eres

El telescopio espacial Herschel completó el inventario de polvo en 323 galaxias situadas a entre 30 y 50 millones de años luz de la Tierra. El catálogo contiene galaxias con distinta actividad de formación estelar composición química. Se clasificaron las galaxias según la riqueza de polvo. Las que tienen más son por lo general espirales o irregulares, mientras las que menos poseen son elípticas. Los colores rojo y azul representan regiones de polvo más o menos calientes. El estudio apareció en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

6. Me huele a…

Aunque se había sostenido de largo tiempo sin sustentación científica real que podíamos percibir hasta 10.000 olores, un estudio publicado esta semana en Science dice que distinguimos más de 1 billón de olores. Pese a que son muchísimos más que los tonos que escuchamos y que los colores que vemos, el sentido del olfato no es el más importante para los humanos, algo que debió perderse quizás cuando nuestros ancestros comenzaron a caminar erguidos.

7. Mitad animal mitad planta

Un análisis del genoma de las anémonas reveló que exhiben una complejidad de elementos regulatorios similares a los de las moscas de las frutas y otros animales, lo que sugiere que ese principio data de hace al menos 600 millones de años, hacia un común ancestro de los humanos, las moscas y las anémonas. Se encontró además que son más similares a plantas que a insectos y vertebrados en cuando a la regulación de la expresión de sus genes. Los sorprendentes hallazgos fueron presentados en Genome Research.

8. Grasa que no has de comer…

Un nuevo estudio reveló que comer comida frita más de 4 veces a la semana tiene un efecto dos veces mayor en el Índice de Masa Corporal en las personas con mayor riesgo genético de obesidad. El estudio apareció en el British Medical Journal. De hace tiempo se sabe que el consumo de alimentos fritos y las variantes genéticas estaban relacionadas, pero la interacción de estos factores en relación con el IMC no se había estudiado.

9. Se encogió

Mercurio se ha contraído mucho más de lo previsto revelaron datos suministrados por la sonda Messenger que lo estudio. El planeta más cercano al Sol se ha contraído radialmente 7 kilómetros y su radio actual es de 2.440 kilómetros. Se creía según datos antiguos que esa contracción era de 2 a 3 kilómetros. Mercurio, a diferencia de la Tierra que posee distintas placas tectónicas, tiene una sola y rígida capa rocosa. El estudio apareció en Nature Geoscience.

10. Mamá, usted no comió bien

Los descendientes de ratonas preñadas alimentadas con una dieta baja en vitamina A desarrollaron nodos linfáticos menores y tuvieron problemas en el sistema inmunitario de adultos que descendientes de contrapartes bien alimentadas, reveló un estudio publicado en Nature. Se establece así un vínculo entre la dieta materna y el buen funcionamiento de aquel sistema.