El cerebro viene diseñado para cuidar los niños

Alguna explicación tiene lo que asumimos como natural, como caído de quién sabe dónde.

Un estudio en Alemania, Italia y Japón mostró diferentes patrones de actividad en el cerebro de adultos que ven una imagen de un rostro infantil, aún cuando el niño no sea suyo. Es decir: parece que estamos predispuestos para cuidar de los niños.

Ver las imágenes de los pequeños parece activar en el cerebro de los adultos circuitos que reflejan la preparación para el movimiento y el habla así como sentimientos de recompensa.

Este hallazgo abre la posibilidad de que estudiar esta actividad aportará luces no solo a la respuesta de quienes cuidan niños, sino cuando esa respuesta falla, como en casos de negligencia con los niños o abuso.

“Estos adultos no tienen niños, pero las imágenes de las caras de niños activan lo que pensamos que puede ser una respuesta hondamente enraizada para acercarse al niño y cuidarlo”, dijo Marc H. Bornstein, Ph.D., cabeza del estudio.

Mientras los investigadores grababan la actividad cerebral de los participantes, estos no se movían ni hablaban. Así su actividad cerebral era típica de los patrones que preceden tales acciones como coger o hablarle a un niño, explicaron los investigadores.

El patrón de actividad podría representar un impulso biológico que gobierna las interacciones de los adultos con los niños pequeños.

De los resultados, los investigadores concluyeron que el patrón es específico hacia los niños humanos. Este no apareció cuando los participantes miraban fotos de adultos o de animales, así fueran animales pequeños.

Los hallazgos aparecen en el journal NeuroImage.