Mis 10 noticias científicas de la semana (16-22)

1. Y así comenzó todo

Científicos detectaron rastros de las ondas gravitacionales surgidas cuando fracciones de segundo después del Big Bang se produjo la gran expansión cósmica que infló el universo trillones de veces. Esas ondas, predichas por la teoría general de la Relatividad de Einstein no habían sido observadas hasta ahora. Su existencia confirman el modelo de la inflación cósmica y por ende del Big Bang o gran explosión. El artículo apareció publicado en Nature y muestra por primera vez que la gravedad debe seguir las mismas reglas de la mecánica cuántica que las otras fuerzas como el electromagnetismo. En el dibujo ondas gravitacionales.

2. Hubo una vez un dinosaurio pollo

Anzu wyliei es la nueva especie de dinosaurio anunciada durante la semana. Vivió en Norteamérica hace unos 66 millones de años y sus descubridores lo llamaron el pollo del infierno: se cree que poseía plumas en cola y brazos. El animal medía unos 3 metros de alto y más de 3 de largo y quizás compartió hábitat con el Tyrannosaurus rex y el triceratops. Se cree que pudo pesar media tonelada o un poco más. La publicación se hizo en Plos One.

3. Los mecánicos del corazón

Científicos desarrollaron un tejido que imita muy bien el músculo del corazón que late, no solo en laboratorio sino cuando se implantó en un modelo animal, un avance que permitiría reparar el vital órgano tras un daño por ataque cardíaco. Los resultados fueron presentados en la reunión anual de la Sociedad Americana de Química. Reparar un corazón dañado permitiría que millones de personas pudieran vivir más.

4. Se demoró, pero resucitó

Científicos lograron en laboratorio revivir un musgo de la isla Signy en la Antártida que estuvo bajo el hielo unos 1.500 años, demostrándose que no solo organismos unicelulares pueden volver a vivir luego de permanecer bajo el hielo. El artículo apareció en Current Biology. Para retornarlo a la vida utilizaron una incubadora a temperatura de crecimiento. Al poco tiempo aparecieron retoños.

5. Polvo eres

El telescopio espacial Herschel completó el inventario de polvo en 323 galaxias situadas a entre 30 y 50 millones de años luz de la Tierra. El catálogo contiene galaxias con distinta actividad de formación estelar composición química. Se clasificaron las galaxias según la riqueza de polvo. Las que tienen más son por lo general espirales o irregulares, mientras las que menos poseen son elípticas. Los colores rojo y azul representan regiones de polvo más o menos calientes. El estudio apareció en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

6. Me huele a…

Aunque se había sostenido de largo tiempo sin sustentación científica real que podíamos percibir hasta 10.000 olores, un estudio publicado esta semana en Science dice que distinguimos más de 1 billón de olores. Pese a que son muchísimos más que los tonos que escuchamos y que los colores que vemos, el sentido del olfato no es el más importante para los humanos, algo que debió perderse quizás cuando nuestros ancestros comenzaron a caminar erguidos.

7. Mitad animal mitad planta

Un análisis del genoma de las anémonas reveló que exhiben una complejidad de elementos regulatorios similares a los de las moscas de las frutas y otros animales, lo que sugiere que ese principio data de hace al menos 600 millones de años, hacia un común ancestro de los humanos, las moscas y las anémonas. Se encontró además que son más similares a plantas que a insectos y vertebrados en cuando a la regulación de la expresión de sus genes. Los sorprendentes hallazgos fueron presentados en Genome Research.

8. Grasa que no has de comer…

Un nuevo estudio reveló que comer comida frita más de 4 veces a la semana tiene un efecto dos veces mayor en el Índice de Masa Corporal en las personas con mayor riesgo genético de obesidad. El estudio apareció en el British Medical Journal. De hace tiempo se sabe que el consumo de alimentos fritos y las variantes genéticas estaban relacionadas, pero la interacción de estos factores en relación con el IMC no se había estudiado.

9. Se encogió

Mercurio se ha contraído mucho más de lo previsto revelaron datos suministrados por la sonda Messenger que lo estudio. El planeta más cercano al Sol se ha contraído radialmente 7 kilómetros y su radio actual es de 2.440 kilómetros. Se creía según datos antiguos que esa contracción era de 2 a 3 kilómetros. Mercurio, a diferencia de la Tierra que posee distintas placas tectónicas, tiene una sola y rígida capa rocosa. El estudio apareció en Nature Geoscience.

10. Mamá, usted no comió bien

Los descendientes de ratonas preñadas alimentadas con una dieta baja en vitamina A desarrollaron nodos linfáticos menores y tuvieron problemas en el sistema inmunitario de adultos que descendientes de contrapartes bien alimentadas, reveló un estudio publicado en Nature. Se establece así un vínculo entre la dieta materna y el buen funcionamiento de aquel sistema.

Gran hallazgo: Detectan primera evidencia de la inflación cósmica

Hace unos 14.000 millones de años algo extraordinario sucedió: un gran evento desencadenó el Big Bang, el inicio de nuestro universo. Y en la primera fracción de un segundo, el universo se expandió exponencialmente, estirándose más allá de donde pueden ver los más potentes telescopios. Esto al menos es lo que dice la teoría.

Hoy investigadores del programa Bicep2 anunciaron la primera evidencia directa de esa inflación cósmica. Los datos representan las primeras imágenes de las ondas gravitacionales u ondulaciones del espacio-tiempo. Las ondas han sido descritas como los primeros tremores del Big Bang. Esos datos confirman una profunda conexión entre la mecánica cuántica y la relatividad general.

“Detectar estas señales es una de las metas más importantes de la cosmología hoy. El trabajo de mucha gente nos ha conducido hasta este punto”, dijo John Kovac, del Centro para la Astrofísica, líder del Bicep2.

Los resultados se obtuvieron mediante observaciones de la radiación de fondo cósmico de microondas, un débil destello dejado tras el Big Bang. Esas pequeñas fluctuaciones proveen pistas sobre las condiciones de ese universo temprano. Por ejemplo pequeñas diferencias en la temperatura en todo el cielo muestran parte donde el universo era más denso, condensándose en galaxias y cúmulos de galaxias.

Como aquella radiación de fondo es una forma de luz, exhibe todas las propiedades de esta incluso la polarización. En la Tierra, la luz solar es filtrada por la atmósfera y se torna polarizada, que es por lo que los lentes polarizados ayudan a disminuir el resplandor. En el espacio, el fondo cósmico de microondas es filtrado por los átomos y electrones y se polariza también.

“Nuestro grupo buscó un tipo especial de polarización, modos B, que representa un quiebre en la orientación polarizada de la luz antigua”, dijo el colíder Jamie Bock (Caltech/JPL).

Las ondas gravitacionales comprimen el espacio cuando viajan y esa compresión produce un patrón distintivo en el fondo cósmico de microondas. Las ondas gravitacionales tienen una tendencia ‘diestra’ como las ondas de luz, y puede haber polarizaciones diestras y siniestras.

“El modo B es una firma única de ondas gravitacionales porque es diestro. Esta es la primera imagen directa de las ondas gravitacionales en el cielo primordial”, indicó Chao-Lin Kuo, de Stanford.

El grupo examinó escalas espaciales del cielo de 1 a 5 grados (dos a 10 veces el ancho de la Luna llena), lo cual hicieron desde el Polo sur por sus ventajas atmosféricas.

Se sorprendieron al detectar una señal de la polarización del modo B mucho más fuerte de lo que muchos decían. Los datos fueron analizados durante más de 3 años para reducir los errores y analizaron hasta la incidencia del polvo en la galaxia.

Para el teórico de Harvard Avi Loeb, este descubrimiento ofrece nuevas aproximaciones a las preguntas más básicas: ¿por qué existimos? ¿Cómo comenzó el universo? Estos resultados no solo son el cañón humeante de la pistola sino que nos dicen cuándo se presentó la inflación y cuán poderoso fue el proceso”.